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20/04/2016 - 09:00

Animar a leer

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Gladys Milena Vargas Beltrán
,

André Maurois afirmó que “La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en que el libro habla y el alma contesta”, sabia frase que lleva a pensar en el sublime acto de leer, como ese encuentro milagroso en el que lo que alguien escribió, cobra sentido para otro, como si el corazón del autor se abriera camino en el alma de quien lee. 

 

Y es que la lectura es eso, es el toque de almas, de vidas; es la puerta a nuevas ideas, sensaciones, a nuevas comprensiones. Con el paso de los años, la lectura de un buen libro ha tenido que compartir espacio con los por programas de televisión, redes sociales, videojuegos; las nuevas generaciones reciben ideas inmediatas, se dificulta la capacidad de concentración, y los niveles de comprensión.

 

+Conozca el libro Animando a leer. Técnicas para animar la lectura

 

La animación a la lectura surge como una bandera blanca que se iza en medio de la batalla. Se convierte en un acto de valentía, que busca devolver el honor a la lectura y reubicarla en su pedestal, en el lugar que merece. La animación a la lectura, se plantea como un conjunto de estrategias que buscan despertar el placer por la lectura, motivar a quienes se encuentran inmersos en el mundo de la inmediatez y el bombardeo de información, a retornar al goce estético del libro, a sus páginas plenas de acción, humor, ternura, a las sensaciones que tocan el alma y se internan en las venas.

La animación a la lectura lleva al lector a sentir curiosidad por el contenido de un libro antes de leerlo, al hacerlo lo transporta a nuevos escenarios, a experiencias de otros que se convierten en vivencias propias, y luego de leerlo lo deja con ganas de más, de una nueva entrega a otra lectura más. 
Animar a leer es sin duda una necesidad en nuestros confusos tiempos, permite desarrollar valores estéticos y lleva a descubrir la belleza del lenguaje. Convierte en lectores a personas ajenas a los libros y les muestra miles de historias por descubrir, argumentos por conocer y espacios por conquistar. Animar a leer es cuestión de padres, maestros, abuelos, es cuestión de todos en un mundo paralizado por la desdicha de la desinformación. 

Es tiempo entonces, de retornar a la esencia, de animarse a leer y animar a otros a leer, comprobar que hay vida en sus letras y comprometerse con la causa del autor. 

 

+Lea: ¿Qué es saber leer y cuál es el papel del maestro ante la lectura?

 

A continuación les compartimos Ejercicios cortos de relajación para comenzar la lectura, tomados del libro Animando a leer de Lizette Mantilla:

 

Objetivos

– Desarrollar la concentración y relajación.
– Disponer a la lectura.
– Despertar la imaginación.
– Mejorar la capacidad de aprendizaje.
– Aumentar la capacidad de recordar datos.
– Incrementar los períodos de atención.
– Enfrentar al estrés de una manera más eficiente.

 

Recomendaciones

• El lugar debe ser tranquilo, lejos del ruido. Allí se explica a los participantes la importancia de la relajación y los beneficios que van
obtener. A los participantes debemos crearles expectativas diciéndoles que van experimentar algo nuevo y que por lo tanto deben estar concentrados.

• Al final es recomendable preguntar cómo les fue y cómo se sienten. Con base en sus respuestas nos apoyamos en las experiencias y hacemos hincapié en la necesidad de aprender a relajarse.
• Se debe aplicar un ejercicio al día. El proceso de aceptación de estos ejercicios es lento. Poco a poco los participantes adquirirán el hábito de relajación.

 

+Conozca el libro La Fiesta de las palabras

 

Ejercicio 1. Respiración

• Dirigido a: Niños a partir de los siete años y adolescentes.
• Tiempo: Tres minutos para empezar. Luego, con la práctica podrán llegar a los cinco minutos.
• Material: No se requiere.

 

Desarrollo

• Se pide silencio a los participantes y se les indica que se sienten erguidos, con la espalda firme contra la silla. Las plantas de los pies
bien apoyadas en el suelo y las manos reposando en los muslos. Deben cerrar los ojos. Luego se les pregunta: ¿cómo es su respiración?, ¿agitada, serena,
corta o profunda?, y se les va guiando: “concéntrate en el recorrido del aire que está en tu interior: Siéntelo, cómo entra y cómo lo expulsas.
Permite que tú respiración sea cada vez más profunda, inhala lentamente, respira tres veces llenando de aire el abdomen y el pecho. Expulsa el aire cada vez, muy despacio, despacio, lento”.
Por último, se les pide que abran los ojos y muevan los hombros en círculos, hacia atrás. 

 

Ejercicio 2. Escuchemos

• Dirigido a: Niños a partir de los 7 años y adolescentes.
• Tiempo: Tres minutos para empezar. Luego, con la práctica podrán llegar a los diez minutos.
• Material: No se requiere.

Desarrollo
• En silencio, los participantes se sientan erguidos contra el espaldar del asiento, y los pies afirmados en el piso. Las manos deben estar  sobre los muslos. Los ojos deben permanecer cerrados. Ahora, se concentran en los sonidos y ruidos que llegan de afuera: pasos, carros, el ladrido de un perro a lo lejos, voces, etc. Luego se les pide que poco a poco presten atención a los sonidos más cercanos, cómo es su respiración y el latido del corazón. Lentamente, vuelven a escuchar los sonidos exteriores. Por último, abren los ojos y al mismo tiempo estiran los brazos hacia adelante. 

 

Ejercicio 3. Respirando colores

•     Dirigido a: Niños a partir de los 7 años y adolescentes.
•     Tiempo: Cinco minutos para empezar. Luego, con la práctica, podrán
llegar a los diez minutos.
•     Material: No se requiere.

 

Desarrollo

• Los participantes deben permanecer en silencio, con los ojos cerrados y muy bien sentados en sus sillas. Se les indica que deben respirar profunda y lentamente. Que vayan inhalando por la nariz y exhalando por la boca. Luego se les dice que a su fase de respiración profunda, llega aire color rojo que llena todo su cuerpo. Se les invita a retenerlo unos segundos y luego que lo expulsen; ahora, respiran aire color naranja, lo retengan y lo expulsen. Así repiten el ejercicio con aire verde, celeste, blanco, amarillo, etc.

Si quieres conocer más ejercicios de relajación para comenzar la lectura o ejercicios de relajación mental para facilitar la creación literaria consulta el libro Animando a leer de Lizette Mantilla.

 

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Foto de Eugene Kim tomada de Flickr (se modificó el tamaño).

 

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