Tópicos

04/11/2016 - 16:15

El desarrollo de habilidades del pensamiento y el papel de los maestros en este proceso

0 comentarios

Cecilia Correa de Molina
,

El pensamiento no es solamente una actividad cognoscitiva, sino que constituye a su vez, una labor combinatoria y creadora, lo que da como resultado la re-creación y creación de nuevos conocimientos, nuevos objetos y hechos de la cultura material y espiritual de los seres humanos, fortaleciendo la capacidad de prever y planificar las sendas de la vida particular y social, tanto en el ámbito privado como en el público. A su vez, los conocimientos acerca de estos logros y descubrimientos sirven de base para la formación de nuevos conceptos, leyes y reglas que gradualmente se generalizan. De esta manera, el pensamiento se desarrolla y perfecciona en la unidad de la práctica-teoría- práctica. Por lo tanto, forman el contenido del pensamiento los conceptos, leyes, reglas, objetos, situaciones y fenómenos específicos que se llegan a conocer o se forman mediante la actividad mental creadora.

+Conozca el libro Biografía del pensamiento. Estrategias para el desarrollo de la inteligencia

 

El pensamiento se origina y se desarrolla en el ser humano de acuerdo a las formas que le son inherentes: análisis, síntesis y comparación; abstracción, generalización y especificación; inducción, deducción y analogía; determinación de nexos y relaciones; formación de conceptos, su clasificación y sistematización. Sin embargo, las formas básicas del pensamiento son el análisis y la síntesis, que actúan en calidad de componentes constructivos de todas las demás formas de la actividad mental y es en este sentido hacia donde debemos trabajar los maestros y maestras con los estudiantes desde los primeros años de su escolaridad: promover mediante múltiples vías y escenarios pedagógicos el desarrollo de las potencialidades del sujeto, teniendo en cuenta que se calcula que cada cerebro humano posee un billón de neuronas especializadas y que cada una a su vez contiene un vasto complejo electroquímico y un potente microprocesador de datos y sistema de transmisión que, pese a su complejidad cabría en la cabeza de un alfiler. Podemos demostrar que cada una de las diez mil neuronas especializadas del cerebro humano tiene una posibilidad de establecer nexos. Imaginemos entonces, la cantidad de conexiones y combinaciones posibles en el cerebro: creemos que aún no existe un ser humano que sea capaz de usar todo este potencial, por ello no debemos aceptar ningún tipo de concepción segregacionista, racista o pesimista de los límites del cerebro humano, éste es ilimitado; más bien preguntémonos: ¿qué estamos haciendo como maestros/as, padres de familias y gobernantes, por desarrollar al máximo semejante potencial? Es precisamente uno de los retos de la sociedad del conocimiento.

Lea El pensamiento crítico reflexivo como herramienta para la educación de la competencia socioemocional

 

Las formas del pensamiento no son equivalentes, algunas son sencillas (por ejemplo, la comparación) otras son extremadamente complejas (tal es el caso de los conceptos). Algunas sirven de elementos para construir otras: la generalización es el resultado de la comparación, el análisis, la síntesis, la inducción y la abstracción. La formación de conceptos, es un proceso interactivo de análisis, comparación, y síntesis, de hallazgos de nexos y relaciones, de abstracción, generalización, inducción y deducción y como maestros y maestras las podemos promover teniendo en cuenta la relación de complejidad existente entre los procesos de maduración mental y el aprendizaje. Es muy importante tener claro que aprendizaje no equivale a desarrollo; no obstante, el aprendizaje organizado se convierte en desarrollo mental y pone en marcha una serie de procesos evolutivos que no podrían darse nunca al margen del aprendizaje. De esta manera, el aprendizaje es un aspecto universal y necesario del proceso de desarrollo culturalmente organizado y específicamente humano de las funciones psicológicas. (Cole, 2000)

 

El proceso evolutivo va a remolque del proceso de aprendizaje; tal secuencia se convierte en la Zona de desarrollo próximo, tesis fundamental de la obra de Vigotsky, refiriéndose a aquellas funciones mentales que aún no han madurado en un niño o niña y que requieren la ayuda de un adulto, el maestro/a o un compañero/a más capaz para lograrlo. Es una zona que se encuentra en estado embrionario. El nivel de desarrollo real caracteriza el desarrollo mental retrospectivo, mientras que la zona de desarrollo próximo caracteriza el desarrollo mental prospectivo.

 

¿Desde qué nivel se da el proceso de desarrollo del pensamiento? Pregunta muy importante. Este se da a partir de la percepción. Con su ayuda el ser humano se interconecta con el mundo circundante, identifica y discrimina sus propiedades y cualidades esenciales; desde ese lugar se inicia el rol fundamental de los padres, madres y los maestros/as, quienes asidos de la mano en tan compleja responsabilidad, deben promover el desarrollo de la creatividad e imaginación de los niños y niñas para percibir los fenómenos y objetos de la realidad. En la escuela por ejemplo, que los estudiantes aprendan a identificar los rasgos externos de los in-ternos; las comparaciones y relaciones entre la esencia y la apariencia; establecer nexos y relaciones entre los unos y los otros y a expresarlo mediante la palabra, el dibujo, el juego, el drama, la literatura, las maquetas, los softwares, entre otras posibilidades mentales de hacerlo. Esta cognición sensorial constituye el contenido concreto del pensamiento.

+Lea El desarrollo del pensamiento: prioridad de la educación actual

 

Sin embargo, los rasgos esenciales y comunes de los objetos percibidos o los nexos o relaciones esenciales entre ellos, implican una etapa de mayor complejidad en el desarrollo y transformación del pensamiento a partir de la percepción inicial. Lo vamos a revisar desde el siguiente ejemplo: solicitar a los estudiantes en una determinada actividad de formación de física, que establezcan relaciones entre el estado del agua en un recipiente y un cuerpo sumergido en ella.

 

(Conozca la revista Habilidades de pensamiento)

 

¿Cuáles serían las posibles vías metodológicas para establecer tales relaciones para fomentar el desarrollo del pensamiento superior? Podrían ser:

 

1. Orientar a los estudiantes que lo hagan mediante la revisión bibliográfica. La búsqueda de información por diferentes fuentes y medios. Que utilicen la inferencia como proceso del pensamiento para presentar sus propias conclusiones en las formas que ellos consideren convenientes.

 

2. Realizar con los estudiantes una experiencia sencilla en cualquiera de los espacios de formación (aula, laboratorio, residencia de alguno/a de ellos/as). Podríamos aplicar un principio de interdisciplinariedad, apoyándonos en otras disciplinas y metodologías, para que el conocimiento sea integral y sistémico. También se puede convocar a maestros/as expertos/as en la temática. Establecer la necesaria motivación y condiciones de aprendizaje mediante la comunicación interactiva. Que el estudiante observe, comente, relacione, infiera sus conclusiones y sistematice la información, la pueda esquematizar, representar en dibujos, mapas, rutas de conocimientos, mapas mentales, mapas conceptuales, u otras manifestaciones creativas del pensamiento.

 

3. Dejar al tenor de la autonomía del estudiante que utilicen la vía o vías que consideren convenientes para llevar a cabo la experiencia.

 

Referencias:

COLE, Michael, Lev S. Vigotsky. El Desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Editorial CRÍTICA. Barcelona, España. 2000, pág. 137.

 

Tomado del libro: Currículo dialógico, sistémico e interdisciplinar. Subjetividad y desarrollo humano. Autor: Cecilia Correa de Molina. pp: 244-247

 

Foto de Cris. Tomada de Flickr

 

 

Agregar comentario

Debes iniciar sesión o registrarte para poder realizar comentarios.
PUBLICIDAD

Recibe nuestras novedades

PUBLICIDAD