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14/03/2017 - 16:00

El panorama del gobierno escolar: retos y oportunidades

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Carlos Santos Henao
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Las prácticas democráticas en un sentido muy restringido han estado presentes en las aulas, más a menudo de lo que pensamos estamos ejecutando ejercicios que denominamos democráticos, básicamente porque están en relación con la elección de representantes a partir de una votación: la elección del representante del curso, la elección del monitor por área y finalmente la elección del personero.

 

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Es necesario analizar por un momento nuestra manera de concebirnos frente al gobierno escolar, y un vistazo muy superficial permite decir que lo que vemos en las aulas es un reflejo de nuestra cultura política nacional.

 

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A continuación a modo de balance presentamos una serie de conclusiones sobre las relaciones pedagógicas que se tejen alrededor del gobierno escolar.

 

  • La escuela y la sociedad. El gobierno escolar constituye una oportunidad primordial para aproximar a los estudiantes a entender el funcionamiento del sistema democrático, en la primera infancia es necesario desarrollar el sentido de pertenencia hacia la “cultura de la democracia” esta reflexión respaldada por una educación para la legalidad que permita articular discusiones acerca de la formación de los nuevos ciudadanos

 

  • La ciudadanía como un concepto volátil en la escuela. El grueso de los estudiantes se consideran participantes activos en el ejercicio de la democracia, con tan sólo haber realizado un voto obligatorio al inicio del año y al elegir un representante en las diferentes clases, esto sin duda deslegitima y desconoce el verdadero sentido de la democracia y el gobierno escolar. Sin duda alguna, esto puede considerarse como una de las principales razones para que el imaginario del ciudadano demócrata se reproduzca en relación a un sujeto que solo asume como suyos los derechos, pero que no piensa en sus deberes como ciudadano.

 

  • Los representantes estudiantiles y la cultura populista. Los estudiantes que son candidatos a ocupar cargos de representación suelen asumir un lugar populista en el sentido peyorativo, con frecuencia vemos cómo los chicos buscan ganar los votos de sus compañeros a partir de propuestas que no van a ningún lado - salir temprano del colegio, acabar las tareas, hacer una piscina-, esto tiene una relación directa con la imagen cotidiana que los estudiantes ven en los políticos actuales.

 

  • Romper paradigmas. La escuela debe propender por educar a las nuevas generaciones en la importancia de un voto consciente, esto implica una responsabilidad mayor si tenemos en cuenta la cifra de abstención. En las últimas elecciones fue de: 62.59% esto quiere decir que más de la mitad de las personas habilitadas para ir a las urnas a ejercer su ciudadanía no lo hicieron.

 

Es nuestra labor como educadores, brindar una comprensión integral al concepto de gobierno escolar, esto implica una apropiación de los lineamientos curriculares en constitución política y democracia, así como de los estándares en competencias ciudadanas, todo esto para lograr la sociedad abierta y participativa que todos soñamos.  

 

Foto de U. de Magallanes. Tomada de Flickr

 

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