Tópicos

18/03/2016 - 10:30

La formación en investigación del maestro de Educación Física: de la indagación a la investigación

0 comentarios

Luis Guillermo Giraldo
,

Este artículo describe el proceso de sistematización y difusión de una experiencia educativa relevante en la formación de maestros investigadores en Educación Física. Se inscribe en la lógica de la experiencia para la innovación de la interacción comunicativa entre todos los que participan en hechos educativos y de las acciones, actitudes y métodos que encierran; se trata de un procedimiento de reconstrucción de lo que los actores saben de su experiencia. Las experiencias educativas no existen como hechos objetivos independientes de la interpretación que de ellas hacen sus actores; por eso es necesaria la sistematización, para descubrir el significado que ellos asignan a dichas experiencias, y para descubrir por qué las consideran significativas.

Palabras clave: maestro, educación física, investigación, indagación.

 

Introducción

La formación de investigadores en Educación Física

Tratar de ofrecer orientaciones y pautas en torno a la formación de investigadores en Educación Física obliga, necesariamente, a ubicarnos en el contexto universitario. Si bien la educación, las ciencias de la educación y la pedagogía se apoyan en modelos y apuestas investigativas de las ciencias sociales, también es cierto que investigar en la educación tiene sus particularidades y problemas de los cuales no se excluye la Educación Física.

 

+Lea: La investigación cualitativa como medio para el desarrollo de la Educación Física

 

Por lo tanto, basta pensar en las discusiones en torno al status epistemológico de la disciplina y de la pedagogía: ¿Es ciencia, arte, disciplina? Y si esto está en permanente discusión y genera posiciones y corrientes, ¿qué diremos de una investigación en el orden pedagógico? El sólo hecho de pensar en investigar en Educación Física, nos obliga a ubicarnos en este contexto y en las posibilidades reales que tenemos al respecto.

 

Por ello, es importante recoger los interrogantes que presenta Rincón (2004) para quien la formación de investigadores educativos genera una serie de conflictos y contradicciones que se han expresado en el desarrollo de los saberes educativos. ¿Cómo formar investigadores en un campo específico como el de la Educación Física, donde la definición del objeto de estudio se encuentra caracterizada por indefiniciones y confusiones epistemológicas? ¿Qué tipo de investigadores se deben formar para responder a los nuevos contextos internacionales donde los aportes de la ciencia y la tecnología están teniendo cambios y transformaciones cada vez más agresivos, obligando a lo educativo a acelerar los procesos de formación, de generación y aplicación del conocimiento? ¿Qué papel deben desempeñar los nuevos maestros de Educación Física ante los desafíos contemporáneos del nuevo milenio? ¿Cómo deben responder ante la existencia de modelos educativos neoliberales que tienden a enfatizar la formación individual en detrimento de la formación colectiva? ¿Qué tipo de problemas deben considerar como prioritarios los maestros de Educación Física: los que les demanden las políticas educativas gubernamentales o los que están afectando a los sectores sociales más desprotegidos?

 

+Conozca el libro Educación física básica

 

Los anteriores interrogantes inducen a reflexionar si la formación de los maestros investigadores en el área de la Educación Física, tiene que planificarse a partir de una posición externa a la educación, o en y dentro de la educación. Se considera que se debe ir más allá de la simple formación metodológica de investigadores al interior de una Facultad de Educación que ofrece el programa de Educación Física planteando que se debe ir de la indagación a la investigación. Si bien, el fin último de los programas no es formar per se investigadores, sí es importante saber que este es un elementos dentro de todos los componentes de formación. Al respecto se debe tener claridad en las exigencias y retos de tal formación.

 

+Lea: El juego en las decisiones de los docentes de Educación Física. Viejos usos y nuevos desafíos

 

Así pues, estas exigencias y retos surgen de interrogantes como los expuestos y nos obligan a ir más allá de la metodología, las didácticas, y del cómo enseñar a investigar. Se trata de pensar las condiciones del ámbito educativo, lo cual demanda una mirada amplia sobre diversas perspectivas. Claro que el tema del cómo enseñar a investigar no desaparece, como lo plantea Rincón, retomando a Sánchez Puentes (2004), al decir que el “enfoque de la formación de investigadores educativos, también está vinculado a las formas de enseñar a hacer investigación. Para orientar estos procesos, no debe evadirse la reflexión de las diversas acciones didácticas que se emplean en la enseñanza de la investigación educativa”.

 

Vemos cómo la preocupación por enseñar a investigar va más allá de hacer cumplir un requisito de grado y de definir estrategias puntuales (talleres, asesorías, etc.). Se trata de hacer presente que al enseñar a investigar no solo se debe tener en cuenta el reto de lo educativo y lo epistemológico, sino lo disciplinar y la disposición de los investigadores del programa de Educación Física en las facultades de educación a acompañar, a manera de orientación y asesoría, este proceso de formación.

 

+Conozca el libro Educación física, infancia y niñez

 

En este sentido, el enfoque investigativo de la sistematización permite establecer el diálogo desde la “vivencia” situada en la cotidianidad escolar y la clase de educación Física, con los referentes conceptuales que permitan su puesta en práctica.

 

Problema

Una propuesta para la formación de maestros investigadores en la Licenciatura de Educación Física debe recuperar la experiencia pedagógica del campo de investigación desde una posición crítica y reflexiva, teniendo como argumento principal la indagación en el proceso de dicha formación.

 

Metodología

Sistematizar la experiencia permite establecer el diálogo desde la “vivencia” situada del aula de clase, con los sentidos y fines de lo que un maestro propone en su práctica pedagógica. De esta manera se teje la urdimbre del conversar como elemento transformador del rol de los docentes que enseñan a otros el ejercicio de enseñar desde una perspectiva de la investigación educativa.

 

+Conozca el libro Juegos didácticos para la clase de educación física

 

Contenido

La indagación en la formación del maestro investigador en Educación Física

Preguntarse acerca de cómo formar maestros investigadores en Educación Física, mediante qué estrategias, qué enfoques se deben privilegiar y cuál es el aporte a la formación de quien se educa, invita a una reflexión epistemológica que, para Klafki citado por Runge (2004), parte de considerar al hombre como un ser-haciéndose, en devenir, un ser ubicado en lo finito e infinito, histórico, aprendiendo siempre y constituyéndose en ese aprendizaje como inacabado. Ayudar a constituir un sujeto investigador en un programa de Educación Física que, a la vez que conoce, es un ser- haciéndose, se logra en un primer momento mediante la indagación.

 

En el currículo propuesto para formar al futuro maestro, la categoría indagar se contrasta contra la categoría investigar, con el objetivo de comprender el proceso de formación por el cual transita el estudiante. Para Bogdan y Biklen (1992) Indagar, aunque implica responder interrogantes y resolver problemas, no es lo mismo que investigar, de hecho, la investigación es sólo una forma de indagación. Diferenciar entre indagación e investigación en un primer momento de la formación del maestro investigador se hace desde un análisis metodológico como lo propone Matos (2007, p. 31), para enfrentar coherentemente la lógica de un proceso investigativo, donde se distingue la construcción epistemológica de una investigación profunda y una investigación limitada a la sistematización de la cultura establecida. Esta investigación limitada a la sistematización, con un primer nivel de construcción epistemológica por parte de un estudiante, por ejemplo, al cursar ejes temáticos de lineamientos de investigación y caracterizar la escuela antes de enfrentar su práctica pedagógica investigativa, es de un gran valor didáctico en el proceso de su formación como investigador y es lo que denominamos como indagación.

 

Siguiendo a Bogdan y Biklen (1992) con el fin de tener más argumentos que ayuden a comprender lo que entendemos por indagación en la formación de maestros investigadores en Educación Física, la distinguen de la investigación por su finalidad práctica y por sus promotores, los educadores, iniciando una ruptura con quienes investigaban sobre la educación, los sociólogos y los antropólogos, empoderando al maestro como investigador en educación.

 

Además de las distinciones anteriores, la indagación se puede diferenciar de la investigación por el tipo de descripción de la realidad que aporta. La indagación aporta una descripción gruesa, frente a la investigación que aporta una descripción fina (Geertz, 1973). “La etnografía, la investigación-acción, la observación participativa son consideradas ejemplos de indagación, dado que aportan una descripción gruesa.”

 

Stenhouse (1998) define la investigación “como una indagación sistemática y autocrítica” que está sometida a las comprobaciones empíricas en el contexto donde éstas resulten adecuadas. La sistematicidad se da en el tiempo, siguiendo una huella, encontrando indicios, observando las regularidades. La indagación es un medio para que el maestro mantenga viva la curiosidad, desarrolle la paciencia, persista en sus observaciones, trascienda en su labor educativa y desarrolle una perspectiva crítica frente a sus prácticas docentes y por ser un sujeto permanentemente situado en un contexto educativo.

 

El campo curricular de investigación ayuda a construir en el estudiante la representación de lo que es ser un maestro investigador, donde la indagación es un camino para interrogarse e intentar dar respuestas a los hechos y los fenómenos que emergen en la cotidianidad de la acción educativa, reconociendo que la escuela y el aula son espacios propicios para confrontar sus hipótesis y para poner a prueba las teorías que le dicen cómo enseñar.

 

Volviendo al pensamiento de Stenhouse (1998), “la indagación puede pasar como investigación en el grado en que sea sistemática, pero, aún más, en el grado en que pueda afirmar que resulta conscientemente autocrítica” y se socialice mediante publicaciones, conferencias o talleres en las redes de pares académicos. Es verdad que esta intención se ve obstaculizada cuando los maestros en ejercicio se encuentran atrapados por asignaciones académicas que ocupan el 80% de su tiempo en la escuela y el 50% de su tiempo en la universidad. Además, el tiempo no incluido dentro de currículo lo dedican a la planeación de su asignatura, la evaluación de trabajos, participar en reuniones y acompañar a los estudiantes en actividades pedagógicas y culturales, presentándose en ellos un fuerte reclamo para tener tiempos y recursos económicos para investigar. Los maestros en formación deben entender este reclamo de la comunidad docente para que aporten propuestas para superar esta reducción del maestro a ser simple reproductor de una disciplina y acompañante de sus estudiantes como lo planteo el viejo ideario de la pedagogía griega.

 

En el proceso de formación de docentes investigadores, la descripción gruesa –asumida como indagación– permite generar miradas abiertas sobre el “objeto” de interés, en el cual la relación sujeto-objeto está mediada por la intención de búsqueda de hechos o acontecimientos que, por una parte, sean considerados transcendentes y por otra, que implique problemáticas posibles de resolver.

 

Es diciente el siguiente texto de Stenhouse (1998), acerca de la formación de maestros investigadores desde la indagación cuando afirma que el maestro se debe situar como investigador porque se “halla a cargo de las aulas” y en ellas se encuentra rodeado por abundantes oportunidades de investigar y, además, “son escasas en el campo de la investigación las teorías en las que pueda fiarse el profesor sin comprobación”. En otras palabras, emplear la investigación es realizarla. Finalmente, “la investigación en educación, es la realizada dentro de un proyecto educativo y enriquecedora de la empresa educativa”, y la indagación es investigación educativa en el grado en que pueda relacionarse con la práctica de la educación.

 

La indagación y el conocer

En la práctica educativa la indagación se compromete con el conocer, que en términos de Maturana (1990) se expresa como: el fenómeno del conocer no puede ser tomado como si hubiera hechos” u objetos allá afuera que el sujeto capta y se los representa fielmente en su cabeza. La experiencia de cualquier cosa allá afuera es validada de manera particular por la estructura humana que hace posible “la cosa” que surge en la descripción. Para Maturana, la indagación significa el conversar como un acto de conocer y de hacer, donde la descripción de los objetos, de las situaciones o de las emociones es un saber y un conocer que hace emerger, hace visible lo que nos toca, lo que nos conmueve. En una primera fase de la formación en investigación se propone que en el contexto de la escuela el maestro de Educación Física realice la indagación que se establecería como una red de conversaciones, asumida como un conversar entre sujetos y entre sujetos y los fenómenos, donde “todo hacer es conocer y todo conocer es hacer”.

 

La formación de docentes con actitud investigativa tiene como fundamento establecer la relación entre el conocer y el saber, mediada por el conversar, partiendo de la experiencia vivida, reflexionada y convertida en praxis expresando la esencia de la mente reflexiva (Giraldo, 2008), asumiendo que, a su vez, es válido afirmar que si un estudiante de licenciatura en Educación Física cursa cuatro ejes de investigación antes de su práctica pedagógica investigativa y se acerca a la escuela con el propósito de indagar sobre los hechos que acontecen en el aula, lo mínimo que puede adquirir es competencia para observar, describir, caracterizar, preguntar e identificar categorías de análisis.

 

El maestro que puede seguir la huella de los hechos, sucesos y fenómenos que emergen en la cotidianidad escolar es capaz de ver las recurrencias, las emergencias y lo reiterativo en el contexto de la escuela, puede transformar esa indagación en preguntas y darles el rigor de un proceso de investigación. En ese sentido, la indagación es el desarrollo de una observación sistemática sobre el hecho educativo, desde donde se hace posible plantear las preguntas de investigación. Como se dijo anteriormente, entendida la indagación como limitada a la sistematización de la experiencia, de los hechos de la cotidianidad vividos en la clase de educación física, el laboratorio del maestro de esta área es su cotidianidad, es su diario vivir.

 

La Educación Física es un fenómeno social y reflexionar sobre ese hecho, incorporado a la escuela como un hecho social y cultural, implica hacerlo de forma responsable por parte del maestro que la ejerce, exigiendo la reflexión profunda y sistemática acerca de los procesos pedagógicos más adecuados que permitan desarrollar esta tarea. La propuesta que se ha venido desarrollando en este artículo, de la indagación a la investigación, se concreta en el diálogo del maestro en formación con la cotidianidad escolar en un sentido amplio que incluye la reflexión pedagógica de la escuela y de la cotidianidad de su clase, donde emergen las preguntas sobre el cuerpo, la corporeidad, la corporalidad, la motricidad y la trascendencia de la Educación Física en la construcción del ser humano.

 

La cotidianidad escolar fuente de aportes a la indagación

En palabras de Castro (2010), “el proceso de investigación, visto desde la indagación, se compromete con campos de la cotidianeidad para ser reflexionados desde enfoques de investigación que generan conocimiento de tipo social y, particularmente, desde el acontecer pedagógico y educativo, entendiendo que el “objeto” a investigar es y son los sujetos que interactúan en la escuela y, por tanto, se establece una interacción entre el maestro con los colectivos donde se influyen mutuamente”. Es en estas interacciones donde se propone que el maestro investigador pueda plantear procesos sistemáticos a las problemáticas abordadas con la intención de validar los contenidos propuestos con su praxis y, de esta manera, comprender las construcciones de verdad, que conllevan las indagaciones.

 

La cotidianidad escolar comprende las prácticas puestas en escena en la clase de educación física y que afectan el sentimiento, el pensamiento y la acción de sus actores. Por tanto, la apuesta de formación de la actitud investigativa de la indagación a la investigación, tiene por objeto “habilitar” 1 al estudiante de pregrado en los programas de Licenciatura en Educación Física en todas y cada una de sus potencialidades, ya que no solo debe ser visto como un ser intelectual, se debe reconocer que también es emoción, lenguaje, experiencia, expresión, vivencia, transformación, intención, construcción, movimiento, invención, interacción social, realización individual, como condiciones que conforman una totalidad de ser y de existir, que puede ser habilitada a través del proceso educativo para desempeños coherentes. En ese sentido, para Aguilar (2000) “habilitar es brindar a las nuevas generaciones de maestros y maestras el ejercicio de una visión plural y activa de la realidad, de manera que su mirada tenga en cuenta el mundo, no como una supuesta realidad objetiva, sino como el medio en el cual aplica el ser humano su acción, transformándolo y humanizándolo ” .

 

Conclusiones

Desde una propuesta curricular se espera que los estudiantes o futuros maestros de Educación Física, construyan un pensamiento relacionante y procesual. Para mediar en esta construcción lógica y sistemática del pensamiento se requiere articular los contextos de enseñanza y aprendizaje en un proceso de mediación para la generación de pensamiento crítico, lógico y proposicional con criterio de realidad, siendo la esencia de la articulación el ejercicio de la observación y la reflexión profunda acerca de las prácticas docentes así como el conocimiento pedagógico que genera y la comprensión de los procesos que implica hacer Educación Física.

 

La habilidad para interrogar la realidad, los hechos o los fenómenos de la escuela y el aula, demostraría la calidad de la formación del pensar de los maestros de Educación Física en formación que, junto a la herramienta de aprender a aprender mediante la ideación y desarrollo de proyectos, los dota de unos organizadores que potencian su pensamiento, su sentir y su actuar.

 

Bibliografía

Aguilar, M. (2000). Pedagogía de la diversidad. 2ª. Edición. Santiago de Chile: Imprenta Nuevo Humanismo. Victoria 735, p. 87.

Bogdan, R. C. & Biklen, S. K. (1994). Investigação qualitativa em educação. Porto Editora Ltda., pp. 93-183.

Castro, D. & Giraldo, L. (2010). Formación de la actitud investigativa. 1ª Edición. Bogotá: Kimpres Editores. Universidad Libre.

Geertz, C. J. (1997). Revista electrónica de Investigación y Evaluación Educativa, año 2002, número 8, volumen 2, ISSN 1134-4032, www.uv.es/RELIEVE

Giraldo López, L. G. (2008). Las cinco mentalidades para el maestro del siglo XXI. Bogotá: Universidad Libre. Alvin Editores.

Maturana, H. & Varela, F. (1990). El árbol del conocimiento. Madrid: Editorial Debate S.A.

Matos, E. (2007). La lógica de la investigación y construcción del texto científico. Bogotá: Editorial Universidad Libre.

Maturana, H. (1997). La realidad: ¿objetiva o construida? Barcelona: Antropos.

Rincón, C. (2004). “La formación de investigadores en educación… Retos y perspectivas para América Latina en el siglo XXI”. En: Revista Iberoamericana de Educación (ISSN: 1681-5653).

Runje, A. C. (2007). Aspectos fundamentales de la pedagogía crítica-constructiva y de la didáctica teórico-formativa. Bogotá: UPN.

Sánchez Puentes, R. (2004). Campo científico y formación en el posgrado. México: UNAM.

Stenhouse, L. (1998). La investigación como base de la enseñanza. Ediciones Morata, p. 28.

 

Tomado de: Revisa Internacional Magisterio No. 50. Cuerpo y movimiento

Foto de abg_colegio. Tomada de Flickr

 

Agregar comentario

Debes iniciar sesión o registrarte para poder realizar comentarios.
PUBLICIDAD

Recibe nuestras novedades

PUBLICIDAD