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21/02/2017 - 16:15

La Ley de Víctimas: Posibilidades para una pedagogía de la paz

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Jeritza Merchán
Piedad Ortega
,

El Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, el Proyecto Colombia Nunca Más y el Grupo Pro-Reparación, consideran que la recuperación de memoria debe ser un mecanismo para restituir el sentido de dignidad de las víctimas, por cuanto contribuye a la elaboración colectiva del duelo por los crímenes de lesa humanidad y las violaciones a los Derechos Humanos. Al respecto Claudia Girón sugiere que:

 

Reconstruir colectivamente el relato nacional de la violencia de una manera reflexiva, [permite] devolver a las voces silenciadas su sentido histórico, [y es por eso] que muchas organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales hemos decidido aunar esfuerzos para elaborar una propuesta de Pedagogía Social de la Memoria Histórica, [la cual se orienta] a generar estrategias pedagógicas para posicionar el testimonio de las víctimas de la violencia estatal en el espacio público, con el fin de difundir las versiones no oficiales de los acontecimientos enmarcados en el conflicto sociopolítico, para que los colombianos dispongan de los elementos necesarios para entender, valorar, y sobre todo, actualizar críticamente el pasado histórico a la luz del presente, entendiendo cuáles son las causas y efectos estructurales de la violencia en el país.

 

+Lea:

La pedagogía para la paz

 

A continuación, planteamos algunas reflexiones acerca de las limitaciones y potencialidades de la Ley de Víctimas en Colombia (Ley 1448 de 2011), con el ánimo de contribuir a la consolidación de sus compromisos en el ámbito educativo. Ello, en la perspectiva de considerar el actual momento transicional como una ventana de posibilidades para aportar a la configuración de un escenario social de formación desde pedagogías para la paz sobre la base de la justicia, la solidaridad y la responsabilidad con las víctimas.

 

+Conozca los libros: 

Educación para la paz. Una pedagogía social para consolidar la democracia social y participativa

Colección Juegos de paz

 

La ley de víctimas

La ley de víctimas ha generado una importante controversia en el ámbito educativo por varias razones:

 

  • Porque el total de las víctimas no participaron en la formulación de esta política y por lo tanto encuentran vacíos que impiden hacer efectivos los derechos a la verdad, la justicia y la reparación.

 

  • No se ha dado una reforma a los diferentes sistemas de protección de derechos fundamentales (entre ellos el educativo), que incluya modelos de reparación integral para las víctimas directas del conflicto armado interno ni para las víctimas sociales de un país afectado por ecologías de la violencia política.

 

Lea: La educación y la construcción de la paz

 

  • Se le atribuye una extensa responsabilidad a la memoria de las víctimas, a la memoria histórica y al quehacer educativo sin establecer criterios de competencias ni de aplicación inmediata y concreta.

 

  • No hay políticas educativas que reconozcan unas disposiciones y lineamientos pedagógicos contundentes sobre la enseñanza de la historia reciente de nuestro país, articulada a unos repertorios claros sobre una pedagogía de la memoria en diálogo con las narrativas testimoniales.

 

En términos prescriptivos, en la ley de víctimas se establece que el Estado adoptará garantías de no repetición, entre ellas, el diseño e implementación de estrategias de pedagogía en empoderamiento legal para las víctimas, y señala en su artículo 143 que el deber de la memoria del Estado, se traduce en propiciar las garantías y condiciones necesarias para que la sociedad, a través de sus diferentes expresiones tales como víctimas, academia, centros de pensamiento, organizaciones sociales, organizaciones de víctimas y de derechos humanos, así como los organismos del Estado que cuenten con competencia, autonomía y recursos, puedan avanzar en ejercicios de reconstrucción de memoria como aporte a la realización del derecho a la verdad del que son titulares las víctimas y la sociedad en su conjunto. Parágrafo. En ningún caso las instituciones del Estado podrán impulsar o promover ejercicios orientados a la construcción de una historia o verdad oficial que niegue, vulnere o restrinja los principios constitucionales de pluralidad, participación y solidaridad y los derechos de libertad de expresión y pensamiento. Se respetará también la prohibición de censura consagrada en la Carta Política.

 

+Lea: Una agenda educativa para la paz

 

El quehacer pedagógico y el conocimiento del conflicto armado

Por su parte, al quehacer pedagógico se le adjudica la responsabilidad de no haber sido capaz de crear las fortalezas necesarias para formar en el conocimiento del conflicto armado que vive nuestro país. Así lo expresa Mariela Márquez (2009):

 

Cinco generaciones afectadas por el conflicto armado reflejan la magnitud del problema y convalidan las críticas al sistema educativo que para expertos en estos asuntos no ha tenido las fortalezas didácticas, pedagógicas y administrativas para formar en el conocimiento de esta realidad, en el consenso y en el disenso, en las diferencias y en aportar desde la educación a la superación de las diferencias ideológicas que han sustentado por cerca de cinco décadas la disputa armada. Los expertos consideran que el aula de clase o la escuela se ha quedado corta en ese deber ser de la educación frente al conflicto armado (p. 209).

 

No obstante, a pesar de todos los óbices, ambigüedades y limitaciones, se abren algunas expectativas sobre el papel de la educación y el quehacer pedagógico. Estas tienen que ver con la generación de espacios, propuestas y modos de enseñanza que contribuyan a conectar la memoria histórica y la memoria de las víctimas, con el fin de hacer visible la dimensión colectiva de los múltiples y constantes daños de un conflicto sociopolítico de larga duración. A continuación, proponemos algunas compuertas para el análisis de esa ley.

 

+Lea:

Ideas para la construcción de la Paz en Colombia. Parte 1

Ideas para la construcción de la paz. Parte 2

Ideas para la construcción de la paz. Parte 3

 

Las políticas de la memoria y la ley de víctimas

Es necesario hacer una reflexión sobre la manera como las dos categorías sobre las que se debería sustentar la aplicabilidad de la ley en materia educativa y pedagógica son ajenas a ella, a pesar de que uno de sus pilares fundamentales en materia de reparación y no repetición es precisamente la recuperación de memoria colectiva y la implementación de la enseñanza en esta materia.

 

La historia reciente

La historia reciente es aquella que indaga el pasado cercano, en palabras de Marina Franco y Florencia Levín (2007): “esa historia muy contemporánea, historia del presente, historia de nuestros tiempos, historia inmediata, historia vivida, historia actual o historia reciente como también se le nomina, se propone hacer de ese pasado cercano un objeto legítimo para el historiador”, también implica pensar en las consecuencias, si se quiere, de hacer construcciones históricas por ley, pues lo que sucede en Colombia desde 1985 hasta hoy tiene un hilo conductor que lleva a reestablecer una memoria, como mínimo desde 1946, periodo conocido como de Violencia Política y el cual, sin lugar a dudas, es el marcador de la historia política contemporánea del país.

 

La pedagogía de la memoria

La pedagogía de la memoria como proyecto formativo piensa y actúa en torno a la densidad de los problemas ético-políticos que acontecen en la experiencia de los sujetos. A su vez, esta pedagogía trabaja en el aula y en otros espacios de socialización con procesos de simbolización, regulación y lugares de anudamiento para que se haga posible revitalizar el vínculo social. De igual manera, demanda la construcción de repertorios pedagógicos sostenidos desde la responsabilidad, asumida esta como cuidado y recepción de un otro, como relación de presencias, corporeidades y solicitudes por el otro y de un otro que se mueven en el plano de una significación subjetiva y de un reconocimiento social.

 

Para finalizar

Las preguntas que pueden hacerse en la escuela y en las comunidades están orientadas a:

 

  • ¿Cómo puede tener aplicación y efectividad una ley de víctimas del conflicto armado, si éstas no se sienten, ni se ven representadas ni reconocidas por ella?

 

  • ¿Cómo endilgarle una labor en materia de reparación integral, si en la reforma pensada para la educación el Estado colombiano no tuvo en cuenta el conflicto armado, las consecuencias de éste, ni mucho menos la articulación con la ley de víctimas?

 

  • ¿Cómo garantizar la fundamental dimensión del ámbito pedagógico en la reconstrucción de una sociedad fragmentada a la que le urge entronizar en sus sistemas éticos y políticos el respeto y reconocimiento de otros que históricamente han estado excluidos, invisibilizados, acallados y por lo mismo susceptibles de ser eliminados?

 

Este razonamiento se hace desde la convicción de la incidencia que la pedagogía tiene en la formación y transformación de las personas. En el contexto colombiano, la preocupación, la reclamación y el llamado de atención son vigentes, entre otras circunstancias porque al hablar de posacuerdo también nos estamos preguntando sobre los modelos y políticas educativas que fundamentarán los principios transformadores no solo de nuestras prácticas pedagógicas, sino de los enfoques analíticos y sobre todo ético-políticos encaminados a la construcción de identidades, esas que han sido fragmentadas por el conflicto armado.

 

Dos principios se entregan a esta reflexión: un sentido ético que reoriente una sociedad violenta a una sociedad en paz y un principio político que busque la efectividad de un modelo de democracia para que deje de ser nominal y cristalice en la práctica del respeto a los derechos humanos.

 

Referencias

Clavero, B. (2002). “¿Voz indígena y testimonios judiciales sobre la destrucción?” En: Genocidio y justicia. La destrucción de las Indias, ayer y hoy. Madrid: Marcial Pons historia.

Congreso de la República de Colombia. Ley 1448 de 2011, por la cual se dictan medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno y se dictan otras disposiciones. Bogotá, Colombia, 2011.

Herrera, M. C., Merchán Díaz, Jeritza (2011). Pedagogía de la memoria y enseñanza de la historia reciente. Ponencia presentada en el seminario La memoria, ¡ayer, ahora y siempre! Deber estatal, luchas históricas… desafíos sociales. Ipazud, Bogotá, Casa España, 20 de octubre.

Franco, M.; Levín, F. (2007). “El pasado cercano en clave historiográfica”. En: Historia reciente. Perspectivas y desafíos para un campo en construcción. Buenos Aires: Paidós.

Ortiz Palacios, I. D. (2008). Memoria narrada, narración de una historia. El genocidio político contra la Unión Patriótica. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.

Ortega, P.; Castro, C.; Merchán, J.; Vélez, G. (2015). Pedagogía de la memoria para un país amnésico. Bogotá: Editorial UPN.

Rodríguez Ávila S. P. (2012). Formación de maestros para el presente: memoria y enseñanza de la historia reciente. Revista colombiana de educación. No. 62, Bogotá, Colombia.

 

Páginas web

Balcarce. Pedagogía de la memoria y del proyecto histórico. http://balcarcememoria.blogspot.com/. Consultado el 9 de enero de 2016.

Márquez Quintero, M. (2009). Enseñanza de la historia del conflicto armado en Colombia: fundamentos para la construcción de propuestas para su enseñanza en el ámbito Universitario, p. 209. latinoam.estud.educ. 5(2): 205-230, 2009. <http://latinoamericana.ucaldas.edu.co/downloads/Latinoamericana5(2)_9.pdf> Consultado el 23 de abril de 2012.

Revista Semana. Presidente Santos sancionó la Ley de Víctimas, viernes 10 de junio de 2011.<http://www.semana.com/nacion/presidente-santos-sanciono-leyvictimas/158208-3.aspx>

 

Tomado de la Revista Internacional Magisterio No. 81

 

Ilustración modificada  de ANSES. Tomada de Flickr

 

 

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