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16/11/2016 - 15:45

La observación de clases como evaluación de desempeño docente

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Yecid Puentes Osma
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La observación de la enseñanza se basa en un sistema de acciones relacionadas que no son fáciles de percibir debido a que hay muchas variables que inciden en el desempeño de los docentes. Sin embargo, a pesar de todas las limitaciones que pueda tener este proceso, si se logra hacer con éxito les ayudará a comprender las áreas de su desempeño que necesitan mejorar y descubrir lo que son capaces de hacer.

 

La observación de todos los elementos que intervienen en la enseñanza implica la presunción de que no es lo mismo ver que observar. Esta última acción únicamente puede darse cuando la atención de quien observa se centra en un aspecto del desempeño de la persona observada. Aquí radica una de las dificultades que se mencionó en el párrafo anterior; quien observa debe tener un ojo entrenado para enfocarse en un solo aspecto de la práctica a la vez, debe estar dispuesto a invertir tiempo para planear la sesión con el docente a observar en una relación de apoyo a través del lenguajear y, luego de la observación, para establecer un ambiente cálido y no coercitivo, en el cual, sin emitir juicios, únicamente trate de servir de guía a su pensamiento, como se expuso en las formas alternativas descritas y documentadas anteriormente.

 

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Es importante volver a insistir en que, en todo momento del ciclo de observación, se deben evitar a toda costa los prejuicios y la crítica. Como se ha dicho a lo largo de estos párrafos, esta actitud no logra mejorar las relaciones de quienes intervienen en el proceso y, por el contrario, crea una relación de adversarios que no contribuye al objetivo de mejoramiento de las prácticas colaborativas y altruistas del aula.

 

Las herramientas que se describen y documentan aquí parten de dos supuestos básicos.

 

  • Muchos docentes utilizan en el aula menos de lo que saben acerca de estructuras de clase, de la enseñanza y del aprendizaje.

     

  • Muchos docentes son conscientes de las posibilidades de mejorar y se sienten atraídos hacia los beneficios de conocer enfoques a través de otros educadores en quienes creen, con quienes sienten confianza y a quienes respetan.

 

 

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El papel del observador es crear un clima de confianza y brindar al observado una retroalimentación que le ayude a verse a sí mismo como es, para que éste, a su vez, vea nuevas formas de mejorar su enseñanza. Aquí hay una clave fundamental en las organizaciones escolares inteligentes; ésta es la fuerza que la organización da al aprender para así poder enseñar de manera más efectiva.

 

El primer momento a desarrollar es la pre observación, en el cual se prepara la sesión de observación, el segundo momento es la observación de la sesión de clase, en la cual se utilizan algunas técnicas que se explicarán más adelante, y el tercero y último es la post observación, una sesión que tiene lugar después de la observación y en la cual se tratan de utilizar dos procedimientos de lenguajear: la entrevista clínica piagetiana y la terapia de la realidad. Se espera que este último ciclo de observación se convierta en la conferencia de planeación de la siguiente observación, para ir completando así el ciclo completo de aprendizaje.

 

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La pre observación es una sesión de planeación de la observación. En ella el observador y el docente a ser observado se reúnen para planear, proveer y allegar la información que necesitan para la observación, ojalá durante varias ocasiones. Aquí se acuerdan asuntos como la forma y los formatos en que se registrará lo observado, los procesos de acción o pensamiento de los estudiantes que esperamos trabajar, la unidad en desarrollo, lo que tanto observador como observado estarán haciendo, lo que los estudiantes estarán haciendo y algunos problemas que se puedan anticipar. Es importante también hablar acerca de las metas, estrategias, técnicas y expectativas mutuas, especialmente para hacer claro el aspecto de la práctica que el docente desea mejorar. Ésto permite diseñar las técnicas de observación más apropiadas.

 

En cuanto a estas últimas, existe un gran repertorio, el cual requiere práctica por parte del observador, especialmente porque se espera que éste no emita juicios o críticas de lo observado, sino que esté genuinamente interesado en ayudar al docente a darse cuenta de las prácticas que debe mejorar.

 

Algunas de las técnicas más frecuentemente utilizadas en la etapa de observación, son:

 

Los patrones de uso del lenguaje del docente y los estudiantes, tales como preguntas, respuestas, instrucciones sobre desempeños, tareas y patrones verbales. La observación de este aspecto permite determinar el tipo y la calidad de las preguntas y respuestas, así como el lenguajear que se da entre docente y estudiantes, entre éstos y aquél o entre los pares. A este respecto es importante decir que esta técnica busca mejorar la calidad y cantidad del lenguajear que tiene lugar en el aula, con el objeto de hacerlo más rico y para que contribuya realmente a extender el vocabulario y mejorar la comprensión.

 

Las interacciones verbales implican otra técnica para observar. Este aspecto está ligado con el anterior, pero debido al énfasis que se hace en las organizaciones escolares inteligentes sobre las relaciones de calidad que esperamos se den entre todos los miembros de la comunidad, esta observación se centra en las interacciones lingüísticas, las cuales permiten a docente y estudiantes mejorar esas relaciones. Se observa quién habla, cómo, cuándo, cuándo se ignoran mutuamente, cuándo se ejerce coerción mediante las preguntas o respuestas, y cómo es la interacción no verbal.

 

El trabajo real: Aquí lo observable son los actores actuando: Qué hacen realmente los estudiantes y durante cuánto tiempo. Con esta técnica se puede ayudar al docente a darse cuenta de cuáles estudiantes necesitan más atención y evitar el fenómeno de la anonimidad, aquellos estudiantes que parecen no interesarse en la tarea a realizar, proponiéndole enriquecer las actividades o ayudándole a detectar dificultades cognitivas o de comportamiento.

 

Desplazamiento: Esta técnica busca facilitar la observación de los movimientos que se llevan a cabo en el aula, tanto por parte del docente como por parte de los estudiantes. Con ella se puede ayudar al docente a darse cuenta de las áreas del aula que necesitan más atención, o cuál está sobre-atendida, o si las estructuras de clase que está utilizando le permiten sacar el mayor provecho al espacio físico.

 

Análisis de interacción de conducta total que busca los aspectos observables del comportamiento de estudiantes y docente: Acciones y sentimientos, palabras de aliento por buen desempeño, comportamientos específicos que buscan actitudes positivas.

 

Observación global de hechos, comportamientos y lenguaje. Una técnica que abarca las anteriores y que busca recoger información, más o menos de tipo anecdótico. Con esta última técnica se corre el riesgo de ser demasiado general y registrar poco, pero, si hay una buena relación con el docente, se le puede ayudar.

 

Referencias

Another Set of Eyes. Techniques for Classroom Observation. ASCD, 1996.

 

Tomado del libro Organizaciones escolares inteligentes. Gestión de entornos educativos de calidad.  Autor: Yecid Puentes Osma. pp. 145-149

 

Foto de Jose Mesa. Tomada de Flickr

 

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