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20/09/2017 - 16:00

Las Neurociencias, claves para prevenir el fracaso escolar

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Secretaría de Educación Distrital
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La Secretaría de Educación del Distrito, SED, es consciente de que cada uno de los niños, niñas y jóvenes tiene estilos y ritmos de aprendizaje diferentes, y de que por ello es necesario que la escuela esté en capacidad de responder de manera contundente y eficaz a este reto. Por esta razón la SED viene implementando en los colegios oficiales de la ciudad un modelo pedagógico basado en las neurociencias, que integra factores como el neurológico, el biológico, el afectivo, el psicomotriz y el comunicativo, entre otros.

 

En este marco, las neurociencias permiten a los docentes entender que son múltiples los factores que hoy inciden en el aprendizaje escolar; a la vez, les presenta un escenario donde pueden ver y entender todas las dimensiones del ser humano. Este es un insumo fundamental para poner en marcha acciones para que el estudiante, independientemente de los factores externos, logre un aprendizaje escolar exitoso y un nivel de convivencia que le permita interactuar con él mismo y con los demás. Es aquí donde juegan aspectos como el ambiente, la nutrición, el afecto y los métodos académicos y pedagógicos.

 

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Esta estrategia pedagógica surge en particular de la necesidad de atender y apoyar a los estudiantes con dificultades dentro del escenario escolar, aquellos que se encuentran detectados como con Necesidades Educativas Especiales Transitorias, NET.

 

Las NET son las fallas transitorias leves que pueden presentar algunos estudiantes (3 a 12 años) en destrezas básicas (hablar, escuchar, leer, escribir, comprender, realizar cálculos matemáticos y/o manejar emociones) por causa de mal aprestamiento, disfunción hormonal fisiológica, enfermedades virales, retardos fisiológicos del desarrollo, disfunción ambiental o afectiva. De ahí la necesidad de identificarlas e intervenir oportuna y adecuadamente. Esto implica que los maestros y maestras se conviertan en agentes activos de los niños, niñas y jóvenes.

 

El fin esencial de la implementación de este modelo es disminuir la deserción escolar y la exclusión, en términos generales: evitar el fracaso escolar.

 

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Empezar a asumir el reto para atender las NET

La presencia en el aula y en el hogar de niños y niñas con necesidades educativas transitorias es una realidad a la que a diario se ven enfrentados maestros y padres de familia, lo importante es que aprendan a identificarlas para que las puedan manejar y, de esta manera, lograr que los niños y niñas encuentren repuestas flexibles y diversas a sus necesidades particulares.

 

En este contexto, la Secretaría de Educación, con el fin de brindar apoyo y orientación técnica a la comunidad educativa, decidió en el año 2009, articularse con entidades especialistas en el tema para que, desde su experiencia y conocimiento, diseñaran propuestas sobre el manejo pedagógico de las Necesidades Educativas Transitorias, las cuales se pudiesen implementar en los colegios de la ciudad.

 

Los primeros convenios se realizaron con el Instituto Colombiano de Neurociencias, cuyas iniciativas tenían un enfoque terapéutico, así como con el Instituto de Neurociencias Aplicadas, INEA, cuyas propuestas están enfocadas en lo pedagógico.

 

Con el INEA se hizo un primer momento de formación y se explicó a los docentes cómo funciona el cerebro de los niños y cuáles son los factores que afectan su aprendizaje, para que de esta forma estuvieran en capacidad de ver si algo no estaba bien, pero también para que tuvieran la posibilidad de solucionar, transformando hábitos y costumbres en su proceso de enseñanza; cambios básicos, como en la manera de hablar al estudiante o de dar indicaciones, utilizar más colores en el aula o realizar más actividades físicas. También se capacitaba a los docentes para que aprovecharan la información de lo cotidiano en su práctica: un empaque de refrigerio escolar, permite enseñar matemáticas, castellano, ciencias naturales, gracias a la información que allí se encuentra.

 

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Los resultados de este primer ejercicio son positivos, porque los docentes se van enamorando y apropiando de la iniciativa; así, poco a poco la Secretaría fue involucrando a los demás agentes de la comunidad educativa, lo que ha permitido fortalecerla y consolidarla a través de los años, usando el desarrollo de las neurociencias como modelo pedagógico para abordar las necesidades educativas especiales transitorias.

 

Maestros, fundamentales en la implementación del modelo

Para la Secretaría de Educación del Distrito, los maestros son la piedra angular de la calidad educativa, ya que son quienes implementan y sostienen los procesos pedagógicos. Este caso no es la excepción, ya que son los docentes quienes aplican directamente la herramienta con sus estudiantes para identificar las dificultades que tienen en su aprendizaje.

 

Esta herramienta, se denomina Prueba Tamiz, y es una lista de chequeo por áreas que realiza el profesor del curso, por ser quien pasa más tiempo con sus estudiantes. Se evalúan las áreas motoras, sensoriales, emocionales y cognitivas. De acuerdo con la observación realizada por el maestro en un tiempo no inferior a dos meses (cuatro semanas), se debe señalar según el grado de incidencia la presencia o no en el estudiante de características actitudinales que interfieren negativamente en su desempeño escolar en ciclo I y II, preferiblemente en un rango de edad de los 3 a los 12 años.

 

Los resultados se obtienen de acuerdo a los puntajes que arroje la lista de chequeo. Dichos puntajes se clasifican, según el instrumento construido en el 2009, de forma conjunta entre los profesionales de Necesidades Educativas Transitorias de la SED y los referentes del ámbito escolar y componente de discapacidad de la Secretaría de Salud y que en el año 2012; la lista fue adaptada por el mismo equipo intersectorial, de acuerdo con aportes de maestros y maestras que habían participado e implementado los procesos de formación, que le dieron a la Prueba Tamiz una connotación pedagógica, y se da de la siguiente forma:

 

-  1%-25%: Este es el puntaje más bajo y evidencia que el niño o la niña presentan dificultades significativas que alteran su desempeño escolar y que, por ello, requieren de la movilización urgente de procesos diagnósticos y de tratamiento por aseguramiento, así como de la activación de redes de apoyo. También implica el establecimiento de compromisos puntuales en cuanto al seguimiento del agente de cambio y del referente de discapacidad a docentes y padres, en la implementación de las estrategias metodológicas suministradas.

-  26%-50%: Significa que el estudiante presenta notorias dificultades que alteran su desempeño escolar y requiere de la activación de la ruta de canalización de servicios de salud y redes de apoyo, así como del seguimiento con docente y acudiente para suministrar pautas de manejo en el aula y en casa.

-  51%-75%: Aquí el estudiante presenta algunas dificultades que pueden llegar a afectar el desempeño escolar, por lo cual requiere de seguimiento con el docente para la revisión de estrategias de enseñanza, relación estudiante/docente y hábitos de estudio.

-  76%-100%: Significa que el niño o niña no presenta dificultad que pueda llegar a afectar su desempeño escolar.

 

Cuando el docente ha aplicado la Prueba Tamiz y se da cuenta de que en su curso hay determinado número de niños y niñas con dificultades, pide apoyo al orientador u orientadora, quien verifica que la información concuerda con alguno de los factores que aparecen en los trastornos del desarrollo, y hace la respectiva canalización a los servicios de salud para clarificar un diagnóstico y comenzar el debido acompañamiento.

 

Actualmente se manejan como dificultades las manifestaciones evidenciadas en:

-  Trastorno por déficit de atención – TDA.

-  Trastorno por déficit de atención con hiperactividad – TDAH.

-  Trastorno de Conducta Alimentaria – TCA.

-  Trastorno opositor desafiante TOD.

-  Condición de epilepsia no asociada con discapacidad.

 

Es muy importante que cuando el colegio tenga un diagnóstico o una certeza de qué es lo que tiene ese niño o niña, lo vea como una oportunidad para saber cómo le va a enseñar y cómo se va a reorganizar su proceso de enseñanza y aprendizaje.

 

La hora de actuar

Una vez hecha la detección de las dificultades, es importante dar una respuesta pedagógica inicial por parte del docente, implementando estas actividades complementarias:

-  De superación: Actividades que pretenden mejorar la habilidad y capacidad cuando se ha obtenido un desempeño bajo en dimensiones de desarrollo o áreas fundamentales. Se deben desarrollar tan pronto se evidencian dificultades en el proceso de aprendizaje, con guías de trabajo adicionales, intra y extra clase.

 

-  De refuerzo: Actividades que pretenden fortalecer las habilidades y capacidades cuando se ha obtenido un desempeño básico o alto en dimensiones de desarrollo o áreas fundamentales. Se realizan de manera continua, progresiva y permanente, consisten en: tareas, talleres, ejercicios en clase y en casa y exposiciones.

 

-  De Profundización: Actividades que pretenden enriquecer las habilidades y capacidades cuando se ha obtenido un desempeño superior en dimensiones de desarrollo o áreas fundamentales. Se trabajan a partir de productos de creación por iniciativa, guías complementarias extra clase y apoyo de tutoría de par a estudiantes con actividades de superación.

 

Es relevante que estas acciones siempre cuenten con el compromiso y acompañamiento familiar.

 

Si las fallas persisten luego de la implementación de estas estrategias en aula, se hace la remisión por parte de la Orientación Escolar a procesos de acompañamiento terapéuticos específicos, realizado por profesionales de la salud que complementan las acciones pedagógicas.

 

En este contexto, la orientadora, luego de las entrevistas familiares y personales, determinará las remisiones necesarias, comenzando por el médico general, pediatra o neurólogo; fonoaudiológo, si hay problemas de lenguaje, audición o lectoescritura automática y comprensiva; o terapeuta ocupacional, si hay problemas de habituación, atención, senso-percepción o lectoescritura automática; también puede recurrir al psicólogo, si se han identificado problemas afectivos emocionales, organizaciones y compresivos, o al fisioterapeuta, si lo que se ha encontrado son problemas en tono muscular, equilibrio y postura.

 

El desarrollo de estas acciones se orienta hacia la prevención del fracaso escolar, la deserción escolar, elevar la autoestima y mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje, partiendo de la premisa de que todos los niños y niñas tienen las mismas posibilidades de aprender desde sus propias características particulares, desde su proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

Neurociencias, modelo que se fortalece en la Bogotá Humana

Es evidente que gracias a la aplicación de este modelo pedagógico, a través de las neurociencias, se ha logrado apoyar la gestión educativa institucional, generando acciones que permiten, en un primer momento, conocer e identificar las principales señales de alerta que manifiestan los estudiantes; en segundo lugar, iniciar estrategias de implementación en el aula que facilitan la superación de estas fallas y, por último, canalizar aquellos casos que así lo ameriten.

 

La sistematización de ésta información permite además la realización de planes de mejoramiento, la participación en actividades de formación y actualización a docentes desde el subcomponente Necesidades Educativas Especiales Transitorias, y la realización de un seguimiento formal a los casos de estudiantes con dificultades de aprendizaje.

 

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A la fecha, 280 colegios se han beneficiado de estos procesos de formación, a través de convenios que se han hecho con el Instituto de Neurociencias Aplicadas, la Fundación Liga Central contra la Epilepsia y el Taller de Manejo Pedagógico NET (propia de la SED), con los cuales se ha capacitado a 4.939 docentes, incluyendo maestros de aula, orientadores y docentes de apoyo de ciclo I, II y III.

 

Así mismo, gracias a alianzas estratégicas con el Instituto de Ortopedia Infantil Roosvelt, la Universidad Nacional y la empresa privada interesada en apoyar los proyectos de la SED, se han brindado herramientas pedagógicas a los y las docentes para facilitar la detección, identificación y, sobre todo, abordajes pedagógicos oportunos para estudiantes con algún tipo de NET.

 

El reto ahora es incursionar en los ciclos IV y V, en el mundo de la adolescencia, para poder identificar todo el contexto de los jóvenes y determinar cómo influye en su aprendizaje y en su comportamiento. Actualmente, la Secretaría de Educación está haciendo los talleres de acompañamiento a los colegios que lo han requerido e involucra a las familias en estos procesos, apoyándose en las mesas locales de rectores, coordinadores y orientadores.

 

La meta es continuar fortaleciendo este modelo y que sea posible ampliar la cobertura en la atención de más niños, niñas y jóvenes que presentan este tipo de dificultades, ya que se ha evidenciado que con el desarrollo de esta estrategia se ha logrado bajar la deserción escolar y se ha disminuido la desescolarización.

 

Tomado de Revista Internacional Magisterio No. 68

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