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PROTECCIÓN Y CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD

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Tomado de la Revista Internacional Magisterio N 29 Octubre – Noviembre 2007

Protección y conservación de la biodiversidad, una responsabilidad social

 

Clara Inés Pinilla M *[1]
Colegio Verde de Villa de Leyva (Colombia)

El mundo en el que vivimos va en procesos acelerados de deterioro ambiental. Así lo demuestran la destrucción de la capa de ozono, el cambio climático, la erosión y desertificación, el deterioro del agua, del bosque y del suelo. El paisaje del planeta definitivamente se ha modificado. El urbanismo acelerado, la explosión demográfica, los cinturones de miseria, entre otros aspectos, hacen cada vez más complejas y difíciles las tareas de planificación ambiental, de ordenamiento urbano y del territorio, y la planificación del desarrollo; también, la educación, la gestión, la gobernabilidad y la convivencia.

 

 

El planeta tierra, el planeta viviente, el planeta vivo y, mejor llamado aún, el planeta azul, ese espectacular escenario para la vida en todas sus formas y manifestaciones viene siendo amenazado en su sostenibilidad y armonía ecológica. Las dinámicas culturales del hombre impactan los diferentes lugares, y el hábitat para los seres vivos sobre la tierra. Se plantean algunas estrategias para la alcanzar la conservación del planeta: la educación como reto del desarrollo sostenible, la participación de acuerdo con la Agenda 21, la formación de una cultura ambiental, la pedagogía y gestión ambiental.


Escribir sobre la protección y conservación de la biodiversidad es de gran complejidad, más aún con la crisis social y el conflicto a flor de piel. Subrayar sobre la vida, la biodiversidad y el medio ambiente parece ser un tema fuera de tono y, para algunas personas, algo trivial. Sin embargo, es de gran importancia para el planeta y la supervivencia del ser humano, premisa que conduce a algunos planteamientos, tales como que la conservación de la vida y de la biodiversidad es una tarea colectiva, una tarea de todos, de gran responsabilidad social.

Se sabe que la vida sobre la tierra evolucionó de una manera prodigiosa, generando diversidad de organismos que fueron enriqueciendo diferentes espacios territoriales, en zonas de incalculable belleza, riqueza natural y ecológica, en unidades conocidas como los ecosistemas; la vida es posible en la tierra gracias al líquido vital agua, también llamado oro azul. La triste realidad es que los seres humanos, en sus diversas prácticas culturales, con relación al entorno, han generado resultados caóticos de gran complejidad, causando serios niveles de riesgo. Algunos indicadores del deterioro, son:

1-El crecimiento de la población

Para ilustrar este aspecto se puede tomar el caso de Colombia, país en donde el crecimiento de la población ascendió a quince millones a principios de la década de los ochenta, y para los noventa contaba con 42 millones de habitantes. En general, se considera este factor como una de las mayores fuerzas que impulsan el deterioro ambiental, representada por los cinturones de miseria que cada vez crecen por los asentamientos humanos en las zonas periféricas de las grandes ciudades, como consecuencia del desplazamiento por la violencia y la búsqueda de horizontes de vida.
La pobreza, la tenencia de la tierra, la falta de equidad, el hambre y los bajos niveles educativos de gran parte de la población llevan a consumir intensamente los recursos naturales y no permiten acceder fácilmente a tecnologías, para hacer uso racional de las mismas.

2-Agotamiento de los recursos y pérdida de la biodiversidad

Factores internacionales relacionados con las grandes potencias mundiales presionan el intercambio de productos de fauna y flora y contribuyen con la deforestación. Todos los sectores de la tierra son víctimas de la destrucción de la capa de ozono, el deterioro de la atmósfera, la contaminación de los mares y el cambio climático. La falta de estrategias de gerencia para cada región, propician cada vez más una población susceptible de deterioro debido a la tala incontrolada de los bosques, la desaparición de ecosistemas únicos, como páramos y bosques de niebla, y el deterioro de los recursos hídricos. Por ejemplo, el recurso suelo se ha usado durante años con fines diferentes a las de su vocación. El sobrepastoreo, la guerra, las explotaciones menores, los proyectos hidroeléctricos, los cultivos ilícitos, el exceso de los agroquímicos, los residuos sólidos y la equivocada planificación y ordenamiento del mismo, han llevado al deterioro de los recursos y del paisaje, con serias amenazas de desertificación.

3-Deficiencia ética en las políticas ambientales

Deficiencias en la aplicabilidad ética de las políticas ambientales y la falta de ética ligada a la gobernabilidad, en la gestión, administración, uso y manejo de los recursos naturales, por parte de los ejecutores, actores y grupos sociales ha llevado a la crisis más seria en relación con las políticas medioambientales que impiden el desarrollo sostenido para todos. La corrupción en todos los niveles es el reflejo de una sociedad en crisis por falta de valores, principios, comportamientos, actitudes, frente al destino de la vida, del planeta y la humanidad.

Estrategias y acciones

1. La educación como el reto del desarrollo sostenible y gestión medioambiental
La educación y la gestión en torno al medio ambiente deben convertirse en los ejes transversales para la conservación de la vida y la biodiversidad, así como también para el desarrollo local y regional. A través de éstas deben propiciarse los diferentes estudios, diagnósticos y medidas técnicas, políticas, económicas y educativas que contribuyan con la solución de los diferentes problemas ambientales; buscan mejorar la calidad de vida para todos, el bienestar de pueblos y el crecimiento económico de las comunidades. Ellas permiten hacer una lectura crítica del entorno a fin de cuestionar y buscar soluciones a los problemas ya planteados.

La estrategia educativa se concentra en generar compromisos de trabajo pedagógico y de gestión para la formulación y ejecución de políticas y programas de educación ambiental, siempre y cuando su aplicación sea basada en el respeto a la vida. Es por esto que la pedagogía ambiental exige reflexión permanente sobre la vida, su calidad, sentido y sus riesgos.

La clave para el cambio estriba en tener una larga vida y saludable, adquirir conocimientos con los beneficios de la ciencia y la tecnología para tener acceso a los recursos necesarios para disfrutar el bienestar, la lúdica, la creatividad, la productividad, las competencias, básicas para la vida, es decir construir entre todos el espacio para el desarrollo humano sostenible.

Nos encontramos en la década de la educación ambiental. La prioridad es trabajar para el desarrollo sostenible, especialmente en cómo sensibilizarnos y en cómo conocer e investigar para cambiar actitudes con el entorno, para participar en el uso y manejo racional de los recursos de la tierra, dado que son limitados. Además, plantear nuevas propuestas de desarrollo humano, desarrollo y socialización de los nuevos paradigmas de la civilización frente al equilibrio entre los recursos ecológicos y económicos, y la convivencia armónica con la naturaleza.
Existe una responsabilidad individual y colectiva frente al planeta con respecto a la protección y conservación y el uso eficiente de los recursos de la naturaleza.

2. La participación del acuerdo sobre la Agenda 21

La reunión cumbre de Río de Janeiro (1992) propuso un plan de trabajo cuya finalidad es hacer posible un desarrollo que sea sostenible desde los puntos de vista social, económico y ecológico. En éste se destaca la importancia de la participación de mujeres, niñas, jóvenes, y organizaciones no gubernamentales. También, de agricultores, trabajadores, autoridades locales –municipales, comunidad científica, industria–, empresa, comercio. Además, exhorta este acuerdo a todos los sectores de la sociedad a impartir educación, ya sea formal o no formal, sobre la gestión ambiental.

3. Formación de una cultura ambiental

La construcción del medio ambiente, la protección y conservación de la biodiversidad, la construcción de ciudades saludables y sostenibles que valoren los recursos naturales requieren una educación, gestión ambiental y voluntad política en la mejora de la calidad de vida para sus habitantes, como un reto inmenso en la potenciación de capital social y formación de la sociedad. Sobre estos aspectos, se requiere:
a. Una educación centrada en los pilares fundamentales del desarrollo humano (saber ser, saber tener, saber hacer y saber convivir juntos), en todos los momentos de la vida, desde la cuna hasta la tumba. Como lo dice Gabriel García Márquez en el libro Colombia al filo de la oportunidad, “se debe fortalecer la educación y cultura en la familia”. Así como se trabaja por la conservación de las unidades ecológicas “ecosistemas”, debe trabajarse por fortalecer la familia como núcleo social. La escuela, como unidad sostenible de la consolidación de los valores, la comunidad como espacio de consolidación expresión y vivencia de los valores sociales, culturales, ecológicos, como punto de partida de la expresión cultural.
b. Urge que la apropiación de los temas ambientales en los proyectos de vida política, económica, individual y colectiva, sean parte de la filosofía, psicología y antropología que orientan la cultura, donde la educación y la comunicación hagan parte de este complejo proceso.
c. La educación ambiental se debe utilizar como herramienta política y educativa. Éstas son importantes a la hora de formular y desarrollar patrones de ayuda para la solución y protección del medio ambiente, como algo natural en todas las personas.
d. La educación ambiental debe ser desarrollada en la empresa a través de proyectos ambientales empresariales como aporte para la protección y conservación del planeta.

4. Invitación a la participación ambiental por la conservación. ¿En qué grupo quieres participar?

Los grupos sociales, los medios de comunicación, los grupos empresariales, políticos y gubernamentales, para quienes la protección y conservación ambiental son un tema prioritario y fundamental en los diferentes contextos del desarrollo, y que han generado protagonismo, están representados por:
• Ecologistas, amantes de la vida natural y de las expresiones vitales de los ecosistemas, como la vida en todas sus manifestaciones.
• Los científicos del medio ambiente, interrelacionan las ciencias naturales, las físicas, las ciencias sociales, para comprender las relaciones del hombre-sociedad-naturaleza, y plantear soluciones a los problemas medioambientales.
• Expertos en biología de la conservación y la vida silvestre, estudian las múltiples relaciones de la biodiversidad y las formas para su conservación.
• Defensores del medio ambiente, manifiestan preocupación por el impacto de los seres humanos en la calidad del medio ambiente y creen que algunas actividades humanas están degradando partes de las zonas de vida (biomas) y el apoyo de éstos a la vida de los seres humanos, para aplicar la ciencia, la tecnología, la política y las ciencias sociales en la solución de los problemas ambientales.
• Los preservacionistas, se interesan por mantener y proteger regiones naturales vírgenes de las acciones del desarrollo y el saqueo económico.
• Los conservacionistas, piden utilizar las regiones naturales y la vida silvestre a fin de preservarlas para las generaciones futuras.
Para alcanzar una sociedad sostenible se debe potenciar la educación de la sociedad para que gestione su economía; también, debe atenderse el crecimiento de la población para evitar sobrecargas al planeta que impidan absorber las presiones y acciones sobre el ambiente.

Conclusiones

• Es importante fortalecer niveles de desarrollo más humanos y productivos, como imperativos radicales de la educación, en la creatividad, la iniciativa, la crítica, el análisis, la ética, donde se encuentren elementos básicos para solucionar problemas que la sociedad presenta, con el objeto de construir sociedades sostenibles, con base en la conservación de la biodiversidad.
• Los elementos a tener en cuenta en la educación –para la conservación y protección del planeta– son aquéllos que permiten alcanzar sociedades sostenibles, salud ambiental, educación ambiental, cultura ambiental y ciudadana, ética, bioética, responsabilidad y participación ambiental. Además, el uso y manejo racional de los ecosistemas, ecosistemas estratégicos, agua, suelo, bosques, fauna, aire y biodiversidad. De acuerdo con lo anterior, debe existir liderazgo estatal y empresarial desde una perspectiva de gerencia y de gestión medioambiental.
• La orientación del desarrollo requiere, por lo tanto, la integración de métodos de gestión económica, la gestión medioambiental, los elementos políticos y de concertación sobre sistemas de planificación orientada a la conservación de la diversidad biológica y cultural del entorno, con fines de sostenibilidad.
• La educación ambiental debe apoyar en forma directa los principios de la sostenibilidad, como la equidad intergeneracional, la igualdad entre sexos, la tolerancia, la reducción de la pobreza, y la rehabilitación del medio ambiente, la conservación de los recursos naturales y las sociedades justas y pacíficas. Además, debe incluirse la pluralidad cultural y religiosa y la necesidad de cambios en los patrones de producción y de consumo.

Referencias bibliograficas
G. Tyler Miler. JR. (2003). Ciencia ambiental.. Preservemos la tierra 5ta edición. Madrid: Editorial Thomsom.
CMMD. (1998). Nuestro Futuro Común. Bogotá: Alianza Editorial Colombiana. Comisión mundial del Medio Ambiente y el Desarrollo.
Fogel R, Compilador. (1993). El desarrollo sostenible y conocimiento tradicional. Asunción: Centro de Estudios Rurales Interdisciplinarios (CERI) y Fundación Moisés Bertoni para la conservación de la naturaleza.
FUNDACION SOCIAL. (1996). El proyecto de Nación y la formación de educadores
Hoyos, Guillermo y Otros (1992). Pedagogía de Valores Ciudadanos FES. Bogotá: Ministerio de Educación Nacional.
Maturana, H. (1997). El sentido de lo humano. Bogotá: Tercer Mundo Editores.
MINAMBIENTE. (1999). Ambiente para la paz. Bogotá: Congreso Nacional Ambiental. Impreandes.
WORLD RESOURCES INSTITUTE. Grupo de Estudios Ambientales A.C. Universidad de Guadalajara. (1994). Guía de educación Ambiental sobre temas del desarrollo sostenible. Guadalajara: Editorial Universidad de Guadalajara.
Notas: 1. Pinilla M Clara Inés. Docente Investigador Universidad Distrital Especialización en Educación y Gestión Ambiental, Investigador Corporación Colegio Verde de Villa de Leyva Biología MSC Saneamiento y Desarrollo Ambiental UJ, Estudio Administración de los Recursos Naturales CES .Especialista en Gestión Ambiental, Educación Ambiental, Pedagogía, Docencia Universitaria, UB, Auditor Interno Normas ISO14001-Bureau Veritas.

 

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