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“Cuando los jóvenes enseñan a sus abuelos a usar las TIC”: construcción de experiencias educativas

Por Águeda Ma. del Pilar Castillo González
Magisterio
31/03/2020 - 12:30
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Esta ponencia presenta los primeros resultados de la investigación desarrollada en el marco del programa de la Especialización en Investigación Educativa del Centro Interdisciplinario de Investigación y Docencia en Investigación Técnica (CIIDET). El objetivo que orientó las indagaciones realizadas fue analizar las interacciones de los jóvenes con los adultos mayores en la enseñanza del uso de las TIC y las experiencias educativas que generan. La categoría Experiencia educativa, recuperada de la propuesta de Saur (2016), plantea un acercamiento a la educación no restringido al sistema escolar, en donde se reconoce que lo educativo puede encontrarse en otros contextos a “nivel de las características ontológicas implicadas en los procesos de transformación subjetiva” (Saur, 2016:2). Por las características del objeto de estudio, se realizó desde un abordaje hermenéutico, siendo consistente con ello, las técnicas para obtener la información fueron cualitativas (cuestionario, grupo de discusión y entrevista) y el ejercicio analítico se realizó desde un marco interpretativo.

Palabras clave: Adultos mayores-Jóvenes, enseñanza de las TIC, Experiencia educativa.

Introducción

El desarrollo tecnológico que propició la entrada a la humanidad de las Tecnologías de la información y comunicación (TIC), de una forma dominante, contribuyó a cambios en la cultura que pueden ser observables en las formas de relacionarse y comunicarse (Levy, 2007). Este fenómeno generó condiciones para la generación, distribución y consumo de saberes y conocimientos por fuera de las instituciones que tradicionalmente fueran pensadas para ello, apoyadas en gran medida por el uso de dispositivos digitales y móviles (Rueda, 2008), lo que repercute en que los límites de la educación escolarizada se tornen cada vez más imprecisos.

Ligado a ello, se está generando una erosión del adultocentrismo que ha caracterizado la educación escolar, basado en la premisa de que las generaciones mayores son las propietarias de los conocimientos y saberes culturales valiosos y la principal función de la educación es transmitirla a las generaciones más jóvenes, para prepararlos como futuros ciudadanos. En las sociedades actuales, enmarcadas por las llamadas ciberculturas, los jóvenes emergen como grupo social que interactúa activamente con los componentes de un entorno socio técnico.

Yo le metí en sí a mi abuelita como la espinita de así como de actualízate. (…) ya le marca a mi tío, y ya le contesta le hace video llamadas y ya le contesta pues por la videollamada ya se ponen a platicar ya a veces en navidad pues ya podemos estar a lo mejor el allá y nosotros acá pero podemos estar. (Alumno 5)

Considerando lo anterior, este trabajo parte del supuesto de que los jóvenes, cuando enseñan a las personas adultas mayores a usar las TIC, son posibilitadores de experiencias educativas, siendo esta una realidad que se está dando desde ámbitos informales como son las familias, por lo que es común que se pueda encontrar a los hijos jóvenes y a los nietos propiciando espacios en donde se generan este tipo de experiencias transformadoras. Estas vivencias formativas invitan a la reflexión de la educación, desde una mirada intergeneracional. Sin embargo, para lograrlo, es preciso atreverse a reflexionar sobre lo educativo desde otros ámbitos; desmarcar, primero como menciona Saur (2016), lo educativo de la enseñanza y aprendizaje en sentido tradicional, reconociendo que “lo educativo no surge solo de forma institucionalizada y formal, que va más allá de los espacios sociales con los que fue históricamente asociado” (Saur 2016:2). Significa entonces encontrar un lugar de mirada para evitar el sesgo que la visión de túnel provocada por años de ver lo educativo y la escuela como una simbiosis irreductible ha provocado, para preguntarnos si ¿Las interacciones producidas cuando los jóvenes enseñan a las personas adultas mayores el uso de las TIC generan experiencias educativas?

Con la intención de aportar a la discusión, se propuso como objetivo general: Analizar las interacciones de los jóvenes con los adultos mayores en la enseñanza del uso de las TIC e identificar las experiencias educativas que generan.

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Los objetivos específicos que se derivaron son los siguientes:

• Describir el contexto donde se producen las interacciones de jóvenes con adultos mayores, resultantes de la enseñanza de las TIC.

• Analizar las interacciones producidas, identificando interpelaciones y posibilidades de experiencias educativas.

• Comprender los significados que los actores atribuyen a esas experiencias.

Estos objetivos se sostienen en los siguientes supuestos:

• El adulto mayor, como sujeto, está “en falta”, situación que le permite estar dispuesto al cambio y al aprendizaje.

• El adulto mayor está siendo interpelado por diversas condiciones de la sociedad actual para aprender el uso de las TIC.

• Las experiencias educativas generadas por la interacción entre adultos mayores y jóvenes en la enseñanza del uso de las TIC, devienen de procesos dialécticos en los que ambos actores viven una transformación.

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Base Conceptual

En este apartado se explícita la base conceptual sobre la que se sostiene esta investigación, cuyo eje es la categoría de experiencia educativa; para alcanzar su entendimiento, es preciso dirigir el cuestionamiento a dos supuestos que subyacen a la noción moderna de educación: la direccionalidad adultocéntrica y su restricción a lo escolar.

Adultocentrismo como direccionalidad de la educación

Cuando se hace una revisión sociohistórica sobre el concepto educación, se puede concluir que de forma generalizada y dentro de una postura estructural, la educación se concibe como una herramienta mediante la cual se transmite la cultura de la generación adulta a la joven, ya sea como un proceso que tiene una finalidad moral, como es el caso de Kant, o de socialización en la postura de Durkheim, para quien la educación tiene una tarea socializadora que permite la unidad y la cohesión social.

Si quiere una receta para guisar se mete rápido desde su celular, a lo mejor no domina muchas cosas no es que tenga la facilidad, a mí se me hace muy increíble ya no se le cierra el mundo quiere marcar quiere mandar un mensaje, Messenger, WhatssApp  (Alumna 4).

Freire (1976), rompe con estos supuestos al incluir en su paradigma la educación como un proceso de reflexión, en donde el hombre que es educado actúa sobre el mundo y lo transforma. Para este autor la educación se da solo desde el diálogo, nunca del monólogo; Esta dialogicidad implica una necesaria bidireccionalidad que rompe con la idea adultocéntrica y de la transmisión como base de la educación.

Al observar a los jóvenes interactuando con los adultos mayores a partir de la enseñanza del uso de las TIC, se observa justo esa relación dialéctica, en donde jóvenes y abuelos pueden ser interpelados y transformados.

La educación como proceso escolarizado

Para precisar el momento histórico en el que nace el binomio educación-escuela, es imposible no citar a Durkheim, quien para Pineau (1996) “«naturaliza» la escuela al volverla heredera directa y esperable de la «evolución pedagógica»” y la delimita bajo el trabajo del estado.
La relación educación-escuela se sedimentó en la sociedad occidental actual, de tal forma que se ha dado por hecho que la escolaridad es una condición inamovible de lo educativo. Desde este supuesto, se asume que lo que pasa fuera de las aulas no puede considerarse educación. Esto se hace visible en los numerosos estudios e investigaciones educativas que se desarrollan sobre la premisa que educación es igual a escuela, cómo si no pudiera existir educación más allá de los contextos escolarizados.

En la actualidad investigadores como Buenfil (2010: 16), entienden la educación como “la formación del sujeto en la comunidad”, considerando así todo el ambiente complejo en el que la persona se forma. Buenfil (Como se cita en Saur 2016:3) va más allá al acotar que “Da la impresión de que nadie recuerda que antes de que las escuelas existieran, sí había educación y prácticas  educativas diversas y que el advenimiento del sistema escolar no eliminó tales formas educativas”.

Siguiendo las propuestas de Freire (1976), Saur (2016) y Buenfil (2010), que reconocen que en otros discursos sociales, no restringidos a la escuela, se puede dar lo educativo, y por lo tanto no hay una institución o grupo social que pueda monopolizar ni sus procesos ni sus contenidos. La categoría de Experiencia Educativa (Saur, 2016) presenta elementos que permiten analizar las interacciones, no intencionales, no organizadas, no escolares, pero sí transformadoras y, en ese sentido, educativas, como las que se pueden encontrar en las relaciones de abuelos y nietos en el aprendizaje de las TIC.

Experiencia educativa 

La reflexión de Saur (2016) Invita a repensar lo educativo más allá de los límites que, en la visión moderna, lo han circunscrito; sobre esto plantea que es urgente

“Pensar lo educativo como una instancia que conserva rasgos comunes y singulares, a pesar de poner en juego múltiples contenidos, estrategias, agentes, emplazamientos, dispositivos, formas de relacionamiento, trayectorias, etc.”

(2016: 3). El hecho de que Saur (2016) haya realizado este planteamiento, aunado a lo trascendente de esta intención, que articula nociones de diversas sedes, como el psicoanálisis con Lacan, la filosofía política desde Laclau y Larrosa, la pedagogía con Hall, hace que su moción sea desde una perspectiva sociocultural.

Saur (2016) sintetiza en su propuesta conceptual tres nociones: Sujeto en falta, Identidad y Experiencia; a partir de estas, expone la subjetividad de lo educativo. Cuando diserta sobre lo que es “sujeto en falta “se remite a una postura Lacaniana, en donde se aborda al sujeto como alguien que “posee una negatividad incita que lo permea” (Saur, 2016: 4) y sin embargo esta misma situación que lo tiene en permanente tensión, le brinda la posibilidad de estar disponible al cambio (Saur, 2016).

Este constructo reconoce la humanidad del sujeto, y rompe con la postura tradicional de verle como un ente pasivo al que hay que educar, ya sea para socializarlo, siguiendo a Durkheim, o para desarrollar su máximo potencial, como planteara Kant. El sujeto en falta, permite que sea él mismo quien tome decisiones respecto a su vida, y esta postura es la que se puede apreciar en lo educativo.

Como segunda noción, Saur presenta el concepto de Identidad, desde una mirada filosófica en donde propone que el sujeto existe condicionado por su entorno (Saur, 2016). El autor incluso remarca la concepción óntica, que no ontológica, para dejar claro que la persona tiene un “carácter socioindividual donde nada podría de sí sin la dimensión social e histórica que lo afecta y modula” (Saur, 2016:4).

La tercera noción se refiere a la “experiencia” la cual para que se dé, debe “instalar al sujeto en un lugar diferente, en un punto, enriqueciéndolo o nutriéndolo” (Saur, 2016:4). De acuerdo a esta disertación, en “la experiencia” se encuentra el lugar en donde se realiza la transformación del sujeto, y aunque de pronto pareciera una atinada alegoría, cuando se especifica la experiencia educativa, “podríamos decir que, de manera profunda o superficial (…) el sujeto se transforma en otro” (Saur, 2016: 4).

Sin embargo, para que la experiencia pueda darse, se precisa de dos requisitos, por un lado la interpelación, que se entiende como algo con lo que el sujeto se identifica, algo de su entorno en donde encuentra su “identidad”. Un aspecto singular es que el autor precisa que no es necesario que la interpelación sea intencional; esta acotación transgrede la noción tradicional de la educación en donde la intencionalidad es un requisito inamovible. No basta con la interpelación, es preciso además que el sujeto esté disponible “permitiendo que el exterior ingrese y repercuta en sí” (Saur, 2016:5). Y aún con un sujeto disponible no se garantiza que la experiencia pueda darse, para ello es preciso el encuentro del “sujeto en falta” con la “interpelación” para vivir la experiencia, la cual al final siempre será imprevisible, pero no por ello no educativa.

Metodología

La investigación se realizó desde una perspectiva hermenéutica que, con el apoyo de técnicas de investigación cualitativa (entrevistas, grupo de discusión y narrativas), permitió conocer y comprender las interacciones entre jóvenes y sus abuelos, producidas en el contexto de enseñanza-aprendizaje del uso de las TIC, así como las maneras en que éstas produjeron experiencias de vida que, en tanto transformadoras, resultan educativas.

Los constructores de estas experiencias educativas son los jóvenes y sus abuelos (as), quienes a partir de las interacciones que establecen, generan múltiples posibilidades para repensar lo educativo.

Los sujetos de esta investigación, fueron nueve alumnos del sexto semestre del Instituto Tecnológico de San Juan del Rio, de la carrera de Ingeniería en Gestión Empresarial, los cuales fueron seleccionados a partir de que en una primera exploración se identificaron como jóvenes que refieren haber enseñado a sus abuelos el uso de las TIC. De estos nueve alumnos, dos representan a un grupo de 14 estudiantes, y 7 pertenecen a otro grupo de 37 alumnos.

La investigación se desarrolló en tres momentos, basados en distintas técnicas de investigación cualitativa, a continuación se resumen:
 Por medio de un ejercicio exploratorio, se identificó a los alumnos que refirieron haber enseñado a sus abuelos el uso de las TIC, de ahí se seleccionaron nueve, a quienes se les aplicó un cuestionario con la finalidad de indagar sobre experiencias educativas producidas cuando los jóvenes enseñan a los adultos mayores el uso de TIC.

 Posteriormente, con estos nueve alumnos mencionados, se realizó un grupo de discusión, cuyo objetivo fue ahondar en los tipos de interacción que se suscitan cuando enseñan a sus abuelos el uso de las TIC, así como identificar las experiencias educativas que se generan.

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 El tercer momento se dio cuando los jóvenes realizaron una entrevista semiestructurada a sus abuelos, con el objetivo de indagar sobre la experiencia de estos al haber aprendido el uso de las TIC con el apoyo de sus nietos.

Primeros resultados

A continuación se presentan los primeros resultados de esta investigación, estos representan una lectura, entre muchas posibles, de las interacciones entre jóvenes y abuelos que, a partir de la enseñanza del uso de las TIC, están generando experiencias educativas, impensadas en otros tiempos.

Los abuelos como sujetos en falta

Cuando un abuelo(a) se percata de la necesidad de aprender el uso de las TIC, está reconociendo, no necesariamente de forma consciente, que está en falta, es decir que está “disponible, con receptividad y con la apertura para dejarse afectar” (Saur. 2016:5). Esta falta, en varios de los casos seleccionados para este estudio, fue reconocida a partir de sentir la lejanía de familiares, de ahí que la necesidad de comunicación con ellos les permitió estar disponibles al aprendizaje Porque tenía ganas de tener un celular y usarlo porque quería platicar con mi hijo en EU (Abuela, Hogar). En este testimonio se aprecia la posibilidad de apertura, de dejarse afectar, derivado de una crisis interna al sujeto que le permite estar en disponibilidad para que pueda darse una experiencia. Sin embargo para que pueda ser efectiva esta vivencia formativa es preciso que exista interpelación.

Lugares heterogéneos de la interpelación

La experiencia educativa parte de una interpelación, la cual se entiende como:

“algo exterior al sujeto, algo del mundo que lo rodea, del entorno que se presenta ante el sujeto con mayor o menor brillo e intensidad pero que se expresa (…) como una fuerza que el sujeto percibe dirigida a sí, aunque no haya intencionalidad” (Saur, 2016:5)”

Las elementos que pueden interpelar a la persona de la tercera edad pueden ser varios; de acuerdo a la información obtenida de los diferentes instrumentos, se observa que la interpelación en el caso de los adultos mayores proviene de diversos lugares; de estos sobresalen condiciones familiares, como tener hijos ausentes.

Uno de mis hijos está en Monterrey y salía cara por telefonía además era más difícil encontrarlo (Abuela 63 años, Hogar)

En el caso de los abuelos que son laboralmente activos, lo que puede interpelarlo es la necesidad de actualizarse en su trabajo.

Más que nada el interés económico pues la misma gente me empezó a presionar: que mándame esta fotografía por WhatsApp, que mándame un papel
por WhatsApp. Por ejemplo ahora si no hay fotocopiadora abierta no me importa porque le saco una foto a su identificación una por cada lado y asunto arreglado. ( Abuelo, vendedor de autos)

Otro lugar de la interpelación, se ubica precisamente en los nietos, que pueden ser para que los abuelos quieran aprender a usar las TIC. Un aspecto importante del otro que interpela es “la identificación en donde un sujeto asimila un aspecto,… un atributo de otro y se transforma, total o parcialmente, sobre el modelo de este” (Laplanche & Pontalis citado por Saur, 2016: 5)

Bueno a mí, mi experiencia fue muy contraria, Yo le metí en sí a mi abuelita como la espinita de así como de actualízate. (…) ya le marca a mi tío, y ya le contesta le hace video llamadas y ya le contesta pues por la videollamada ya se ponen a platicar ya a veces en navidad pues ya podemos estar a lo mejor el allá y nosotros acá pero podemos estar. (Alumno 5)

Algunas conclusiones

 Respecto al objetivo específico uno, se observa que es en lo cotidiano del entorno familiar en donde se desarrolla la interacción de los abuelos con los nietos para el aprendizaje de las TIC. Cabe hacer mención que de manera generalizada este tipo de herramientas se vincula a contextos laborales y educativos, sin embargo como lo presenta Levy ( 2007) la cultura digital tiene como característica la multiplicidad de sus entornos organizativos, por lo que la Institución familiar se ha visto permeada e impactada por ellas.

De ahí que derivado de los resultados de la investigación resulta importante rescatar lo dicho por Buenfil (citado por Saur 2016), respecto de que ya había educación antes de que emergiera la escuela y ésta aún continúa existiendo. Esta educación no se da en una sola dirección, ambos adultos y nietos en una relación donde prevalece la confianza y el diálogo se nutren y transforman mutuamente:

 Fue difícil porque no se ni leer ni escribir para entender números y tantas cosas, mi nieta me enseñó a usarlo un poco un rato mis hijas.
 (Abuela, Hogar)

Bueno pues yo me siento satisfecha conmigo misma y al brindarle ese conocimiento a mis abuelos que pues era una necesidad me dejó muy bonitas experiencias (…) es algo que jamás lo voy a olvidar si requieren ayuda es importante que estemos ahí para ayudarlos y pues es muy bonito muy satisfactorio.
 (Alumna 9)

Nietos y abuelos transformándose mutuamente en una relación dialéctica donde prevalece el diálogo del que habla Freire. Donde ambos son transformados por “la marca de la experiencia” (Verón citado por Saur ,2016:10), enriqueciendo sus relaciones en un contexto educativo que no está normado.

En cuanto al objetivo dos, es pertinente aclarar que las interacciones en el proceso educativo, por lo general son reconocidas y estudiadas sobre todo en cuanto a las relaciones escolarizadas; alumno-docente, alumno-alumno. Para efecto de esta investigación se considera la interacción desde el ámbito educativo pero reconociendo que este proceso se está dando desvinculado a la institución escolar.

Si bien ya anteriormente se realiza la reflexión desde la propuesta de Saur (2016), sobre la diversidad de elementos que pueden interpelar al adulto mayor para aprender a usar las TIC, aún cabe lugar para ciertas acotaciones puesto que la interpelación es un requisito primordial para que la experiencia educativa pueda emerger.

La abuela al observar todo lo que hacía su nieta con el celular, tiene la curiosidad por aprender de esto encontramos evidencia en el siguiente testimonio:

Pues así siempre andaba yo con el teléfono pues poniendo música y todo y después salió lo que fue del WhatsApp y entonces pues cada rato sonaba mi teléfono y diciéndome ella pues quien te habla y quien te habla no pues compañeras y así (…) y entonces un día le dieron un teléfono Alumna 7

 El joven en su relación cotidiana, familiar y por ende no tan consciente en cuanto a su papel de formador; se puede tornar en esa fuerza exterior que, por un lado es la imagen para el abuelo de las nuevas relaciones en la cultura digital, por otra parte desde el nivel de confianza permite la disposición del adulto mayor hacia la experiencia, y solo así el encuentro como menciona Saur (2016) puede ser afortunado.

El objetivo tres encierra cierta complejidad, ya que si bien la experiencia educativa es un acontecimiento que transforma al sujeto, este, puede no ser tan consiente de la transformación, o incluso no detectarla. “la experiencia siempre guarda un grado de opacidad siempre hay un resabio o un exceso, desde el punto de vista subjetivo” (Saur, 2016:10) 10

Esta particularidad se pudo observar en el proceso de la investigación, ya que cuando se aplicó el primer cuestionario a los alumnos, una de las preguntas aludía de forma directa hacia si se observaba transformación del abuelo con el uso de las TIC. Las respuestas que dieron los nietos fue un no, solo las usa como una herramienta más. Sin embargo en el grupo de discusión en donde tuvieron la posibilidad de narrar la experiencia, fueron haciendo reflexiones sobre el impacto de este episodio en la vida de sus abuelos para atestiguar el cambio de estos al usar las TIC.

 Una alumna hace referencia al impacto del adulto mayor a aprender TIC:
 Su cara, se maravilla de tantas cosas y luego dice no, si yo tuviera esto de chiquita hubiera sido toda una inteligente.
 (Alumna 6)

Otra estudiante alude a como su abuela hace cosas distintas desde que usa las TIC:

Si quiere una receta para guisar se mete rápido desde su celular, a lo mejor no domina muchas cosas no es que tenga la facilidad, a mí se me hace muy increíble ya no se le cierra el mundo quiere marcar quiere mandar un mensaje, Messenger, WhatssApp  (Alumna 4).

Estas vivencias no pueden ser medidas ni controladas bajo normas, tampoco es probable planearlas al estar circunscritas a entorno socioculturales no institucionalizados, sin embargo es evidente que hay vidas que dentro de esa cotidianeidad se transforman en mayor o menor grado y por lo tanto es posible encontrar un proceso educativo en estas interacciones formativas.

Con esta investigación se deja sobre la mesa una posibilidad de acercamiento a otra mirada de lo educativo, considerando la importancia de que tener la apertura de aceptar que lo educativo es un proceso que puede darse en los diversos contextos del sujeto es un paso vital para no caer en determinismos que bajo el rigor de seguir una sola línea son incapaces de dar respuesta a los retos que la sociedad actual exige.

Tomado de: http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v14/doc/1931.pdf

Referencias

Buenfil Burgos, R. (2010). Dimensiones ético políticas en educación desde el análisis político de discurso. Sinéctica, Revista Electrónica de Educación, Sin mes, 1-17.
Freire, P. (1976). La educación como práctica de la libertad. Siglo veintiuno editores S.A. México
Levy, P. (2007) Cibercultura. La cultura de la sociedad digital, Barcelona, Anthropos/Universidad Autónoma Metropolitana

Pineau, P. (1996). La escuela en el paisaje moderno. Consideraciones sobre el proceso de escolarización. CUCUZZA, Rubén (Comp.). Historia de la educación en debate. Buenos Aires: Miño y Dávila

Rueda Ortiz, R. (2008). Cibercultura: metáforas, prácticas sociales y colectivos en red. Nómadas, (28), 08-20.

Saur, D. (2016). “Lo educativo más allá de la escuela. Experiencia educativa y subjetividad”. En Formación de sujetos. Reformas, Políticas y Movimientos Sociales (Navarrete, Z., y Loyola, José, coordinadores). México, Plaza y Valdes, pp. 21-34.

Para leer y conocer más experiencias de investigación educativa consulte: Memoria electrónica del congreso nacional de investigación educativa

 Tomado de:  Congreso nacional de investigación en educación -COMIE

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