Moneda

Síganos

Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
editorial_magisterio_cajiao.png

Desocultar

Magisterio
29/11/2018 - 10:30
0
By Rawpixel.com / Freepik

“He tenido suerte con mis maestros, lograron persuadirme de que, en la mejor de sus formas, la relación maestro-alumno es una alegoría del amor desinteresado”.  

(Errata George Steiner pág. 159)

Hablando de alegorías  hoy soy más feliz que el personaje del libro “EL HOMBRE QUE QUERÍA ESCRIBIR UNA CARTA” (Rosero. 2002), pues yo puedo escribirles a ustedes MAESTROS Y MAESTRAS.

Cómo el género epistolar lo permite voy abrir mi corazón y porque no, un poco  la razón para compartirles mi pensamiento.

A través de las cartas se han realizado grandes reflexiones de amor, de ciencia, de política y cultura, también se han dado intrigas y declaraciones. Esta no será la excepción, pues sabemos que durante este año varios colegas han leído sus misivas aquí, confidencias maravillosas que nos involucran a todos.

Es la labor de nosotros, los maestros, hacer existir a nuestros alumnos que también, a veces, llegan desolados a nuestras aulas y que sólo si los nombramos, su existencia se sobrepone al olvido y orfandad que tienen diariamente.

Hoy quiero retomar la palabra “Aletheia” que en Griego significa des - ocultar.

Des - ocultar, también significa  hacer evidente  y esta es nuestra labor, evidenciar a través de nuestra palabra aquello que está oculto a los ojos del otro, así lo vimos este año en la interpretación de nuestra investigación: “Te llevo en la mira… y en el corazón (2013)”, en muchos apartes nos leímos en las voces de nuestros estudiantes, muchos de los cuáles dicen que para ellos significábamos  la verdad, mientras que para otros chicos significamos un mago que puede sacar una verdad de un malabar. Es así pues como “Aletheia” está con nosotros en la búsqueda de un descubrir en compañía de los otros, creando una complicidad entre maestro y alumno. Eso son las palabras en las voces de los maestros, voz que nos hace existir, nos permite ser en el hacer.

Las palabras nos enuncian, son promesas que nos encarnan y  se hacen realidad día a día en nuestros menesteres. Para los poetas  las palabras son su única posibilidad de descubrir y ver el mundo, para nosotros los maestros la palabra es nuestra voz, es acción, memoria y  silencio.

La palabra en nosotros es subjetiva, es la posibilidad de develar el mundo, la historia, su  contenido y  es aceptar la presencia del otro.

Maestros la palabra es persistencia contra el olvido y la muerte; es una promesa de un nuevo amanecer. Quiero recordar aquí la historia de “Hurbiniek” el niño de “Auschwitz”. Un pequeño que no tenía nombre y los hombres del campo lo llaman Hurbiniek, le ponen un nombre para que exista así sea en medio de tanta orfandad,  esta ha sido la historia más citada desde que Primo Levi  la escribió, haciéndolo  existir en sus palabras, por eso estamos aquí por la persistencia de las palabras para que el olvido no nos invada y podamos develar nuestro hacer. 

Es la labor de nosotros, los maestros, hacer existir a nuestros alumnos que también, a veces, llegan desolados a nuestras aulas y que sólo si los nombramos, su existencia se sobrepone al olvido y orfandad que tienen diariamente. En nuestros salones de clase sabemos que también habita la tristeza y el silencio de muchos corazones heridos por múltiples circunstancias, y es así  como a través de nuestra voz  que debe ser respeto, compromiso, corazón-razón (Revista Humbolt/2012) e interacción con ellos, creando ese espacio cómplice “APRENDER DE OIDAS” (Larrosa. 2008) fundamental para el acto educativo,  

Así mismo cuando leímos el resultado, de  la investigación “TE LLEVO EN LA MIRA… y EN EL CORAZÓN” (2013)  logramos ver la importancia del  “Ser Maestro”, allí nos pudimos leer desde la lectura de nuestros alumnos, nos des - ocultaron, nos vieron y además enunciaron el maestro que quieren “Ver”.

Esta carta es una invitación a  que tomemos como tarea fundamental sacar las palabras del exilio,  que seamos voz permanente, no podemos permitir que nuestras palabras y nuestra voz se sequen,  la realidad de esta ciudad requiere de voces generosas y esperanzadoras.

Nosotros somos seguramente para muchos la esperanza del nuevo día, por eso tomemos este develar como las aventuras en este viaje de educar, ya que  el descubrir es dar sentido, eso permite avizorar la aventura pedagógica.


Bibliografía

ANUNCIO
inteligencia_emocional_v2_1.png

Rosero, Evelio. EL HOMBRE QUE QUERÍA ESCRIBIR UNA CARTA.  Editorial Norma. Bogotá. 2002. 54 páginas. 

Revista Humbolt. 2012. N° 158. Año 53. ISBN 0018-7615. Berlín. Dossier. LA EDUCACIÓN ENTRE EL CORAZÓN Y LA RAZÓN.

Revista Portuguesa de Pedagogía. Año 40-1, 2006. ISB 233-219. Pensar la educación desde la experiencia. Barcena, Larossa y Melich.

Larrosa, Jorge. Aprender de oídas. Profesor de Pedagogía Universitat de Barcelona. Intervención en el ciclo de debates: leer, escribir y pensar en la Universidad, organizado por La Central en Barcelona durante abril de 2008.

TE LLEVO EN LA MIRA… y EN EL CORAZÓN”.  Investigación. Red  de Calidad   y Gestión Educativa de Medellín. 2013.

Steiner, George Errata. El examen de una vida. Siruela. Madrid. 2009. 220 páginas.

Medellín, 21 de noviembre de 2013

Para: Miembros de la RED de Gestión y Calidad Educativa.
De: Matilde Salazar

Esta publicación hace parte de las cartas pedagógicas escritas por los maestros y maestras miembros de la RED de Gestión y Calidad de la Educación. Los invitamos a leer:  Matices, Alcances y Horizontes de las cartas, para entender en contexto esta propuesta 

* Las cartas no han sido intervenidas en cuanto corrección de estilo, ya que se busca respetar el sentido de la publicación de la autor. 

By Rawpixel.com / Freepik