Moneda

Síganos

Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
web_banner_1115x116_1_1.png

Diálogos infantiles para la paz

Por Cristian David Ordóñez Fuentes , Por Julián David Castañeda Muñoz , Por Lina Marcela Andrade Restrepo , Por Luisa Fernanda Aguas Muñoz
Magisterio
16/07/2018 - 10:00
0
Foto de Pixabay

Estrategias Radiofónica para 1988.  Fortalecer en niñas y niños la participación y construcción de propuestas de paz

La comuna diez de la ciudad de Neiva, al oriente alto del área urbana, consta de doce barrios y cinco asentamientos, estos últimos llamados popularmente ‘la media luna’ que están en la ribera del río formando esta figura y se caracterizan por los altos índices de delincuencia, drogadicción, pobreza, presencia de grupos al margen de la ley, abandono del Estado, población desplazada, familias sin acceso a servicios públicos y en condiciones de miseria con estrato socioeconómico uno y dos –nivel del Sisben desde uno–, como ha sido registrado en la prensa regional y el Proyecto Juego limpio: futbol, paz y convivencia (Fundación Padre Rafael y Uniminuto Neiva, 2014). 

Agudas problemáticas sociales que han interesado a la Corporación Universitaria Minuto de Dios y la Fundación Social Amigos del Padre Rafael, quienes desde un esfuerzo conjunto de docentes y estudiantes hacen presencia en el sector en busca de aportar en el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de este sector, donde viven los niños y niñas que participaron en el proyecto “Diálogos Infantiles para la Paz: estrategias radiofónicas para fortalecer la participación y construcción de propuestas de paz”.

Dialogantes infantiles de paz 
Situar la infancia como agente cultural de paz implica que sea tenida en cuenta su voz desde el diálogo, en el que “los sujetos dialógicos no solo conservan su identidad, sino que la defienden y así crecen uno con el otro…” (Freire, 1992, p.112), más aún en contextos problemáticos caracterizados por la violencia, miedo y desconfianza se requiere el reconocimiento entre pares que construya una nueva generación de paz. 

Bajo esta premisa, se creó el grupo de “Diálogos Infantiles para la Paz” que busca promover el diálogo entre niños, niñas y adolescentes de la Escuela Deportiva Padre Rafael, a partir de la formación en comunicación y coproducción de una serie de micro programas radiales. Este proceso lo coordinó el semillero “Tejiendo Sociedad” del programa de Comunicación Social, financiado por Centro Regional Neiva de la Corporación Universitaria Minuto De Dios –UNIMINUTO– y la Fundación Amigos del Padre Rafael. La iniciativa fue dirigida a veintiún infantes, los cuales fueron seleccionados por pertenecer a la Fundación desde su creación, siendo beneficiarios desde el año 2014; se trabajó un día a la semana durante tres horas, teniendo en cuenta que los niños y adolescentes van en horario contrario a sus escuelas, ya que todos están escolarizados y la Fundación acompaña otras actividades académicas y lúdicas. 
La aplicación de una encuesta 14 permitió identificar con exactitud algunas características del grupo, como que cerca del 72% pertenecen al estrato uno, el 8% pertenece al estrato dos y el 20% habita en asentamientos subnormales en extrema pobreza, que carecen no sólo de infraestructura y de servicios, sino también de ofertas a nivel social, cultural, ambiental, político, recreativo y deportivo.

Las seis niñas y quince niños entre los ocho y catorce años, son hijos de familias monoparentales, nucleares, extendidas, ensambladas y de hecho, lo cual define el nivel de apoyo familiar al menor. En Colombia, es poco estudiado el rango de edad de diez a catorce años y hay desconocimiento del tipo de familia conformado, pero se distingue que las familias en zonas subnormales viven en hacinamiento, tal como lo pronuncia la investigación “Diálogo Cultural Sobre Niños y Niñas en Colombia” de Hernando Gómez Serrano (1994), quien diagnostica el entorno familiar de los niños y niñas en situación de pobreza, al afirmar que se produce el desplazamiento del padre como jefe reconocido del hogar; la madre como cabeza de familia haciendo de ella el jefe afectivo y moral; los abuelos como actores reconocidos en el hogar y el tipo de familia es objetiva, es decir, diferentes personas y aún con niveles de consanguinidad variada comparten una misma vivienda. 

Según la encuesta, todos manifiestan tener buenas relaciones con las personas con quienes viven. Sin embargo, se advierten problemas comunicativos por la baja comunicación asertiva y afectiva, al escucharles comentarios de que no comparten escenarios comunes, la conversación es poca o nula, sentir tristeza por discusiones con sus padres y el poco tiempo que comparten con ellos por la actividad laboral de sus acudientes, en su mayoría independientes o que trabajan en ventas ambulantes. Se evidenciaron dos casos en los que la mamá se convierte en el eje proteccionista familiar y otros dos donde no hay presencia materna sino de abuelas o tía.

Estos anclajes culturales se extienden a la escuela, barrio y sociedad, desde contextos donde son evidentes las rupturas del tejido social, situación que se releva generacionalmente, asumiendo que los niños tímidos, no poseen criterio para opinar o soñar otro país. Adicional a ello, ya son más de cinco décadas en las que los niños y niñas han crecido con la idea de que la violencia es la forma de solucionar los conflictos, situación que debe generar un cambio para que se promueva una cultura de paz. 

La investigación e intervención desde las ciencias sociales se hace necesaria para construir políticas públicas que se consensuen en un contexto de posconflicto. Niños y niñas, desde sí mismos, sus familias, escuelas y barrios de distintas comunidades, llevan a cabo procesos de subjetividad política de paz (Posada, Briceño y Santacoloma, 2016), puesto que es una tarea relevante en el mundo de hoy, lleno de problemáticas a nivel ambiental, social, político y económico, que exigen acciones por parte de los actores implicados, con el propósito de tener una resistencia frente a las injusticias del día a día y que se replique por generaciones. 

Por consiguiente, es preciso que proyectos como este logren generar otras prácticas comunicativas en niños y niñas de la comuna diez –Neiva y el Huila– para seguir tejiendo desde sus cotidianidades escenarios de paz y apuestas colectivas frente a la no violencia, procurando una reflexión crítica sobre los medios de comunicación que sesgan sus miradas y contribuyen a un imaginario de violencia, rencor y odio, porque aunque son evidentes las problemáticas sociales, pobreza y desigualdad, también se resaltan procesos comunitarios alternos. Son apuestas micro que a diario también construyen paz: una realidad que amerita ser estudiada, contada, replicada y poner en el debate nacional el papel de la niñez en la construcción de paz, democracia y desarrollo para su injerencia en políticas públicas, los desafíos de la paz y un proyecto plural de democracia en el que la comunicación y participación dan voz a los verdaderos protagonistas.

Los procesos de comunicación son fundamentales en la construcción social en contextos donde el miedo y desconfianza han fragmentado familias, barrios y comunidades enteras. Paulo Freire, Mario Kaplú n, Jesús Martín Barbero, Rosa María Alfaro, William Torres, José Miguel Pereira, Cecilia Ceraso, entre otros investigadores latinoamericanos, plantean “otra comunicación”, entendida “como un proceso dinámico de interacciones en el cual las personas o los grupos, desde su cultura, tejen relaciones y construyen colectivamente sentidos”(Aguas, Peña, Botello y Castañeda, 2008).

De igual manera, Alfaro (1993) plantea que;

“la comunicación hace posible entonces que dialoguen las heterogeneidades personales, sociales y culturales, y allí donde ella existe es posible articular, fomentar, mediar y por lo tanto integrar sin eliminar las diferencias, cuestionando la desigualdad y el aislamiento”(p.34).

Entender que las prácticas comunicativas tejen y transforman la sociedad, al posibilitar un ejercicio ciudadano que se piense el desarrollo desde abajo, desde lo local y con los niños, se lograría gobernabilidad para el bienestar común que garantice los derechos humanos, la democracia y la construcción de una cultura de paz, que promueva las capacidades de todos los actores social que se comunican para la reconstrucción de un territorio violento, por otra opción que valide la carta constitucional al ser Estado Social de Derecho.

El camino recorrido 

La estrategia de los diálogos de paz con los niños, niñas y adolescentes tiene un componente diagnóstico, formativo y propositivo desde la comunicación y producción radial para mejorar sus competencias comunicativas y participativas, a su vez, de la promoción del diálogo y el encuentro intergeneracional sobre temas de interés colectivo, como lo es la construcción de paz. Se reconoce al infante como ciudadano, desde su participación y comunicación como sujetos de derecho, protagonistas de su realidad y de su propio desarrollo, con responsabilidad de la familia, corresponsabilidad del Estado y de la sociedad. Proyectos similares al expuesto en esta ponencia, como “Proyecto de comunicación para la infancia”, evidencian que los niños son capaces de ejercer sus derechos, de exigir su cumplimiento, de participar en procesos sociales y de ser conscientes que los demás también son sujetos. Además, porque son ellos y ellas el camino más acertado para comprender los nuevos lenguajes que nos plantea la sociedad contemporánea. (Soto y Orozco, 2001). Estas comprensiones ameritan articulación de las ciencias sociales y humanas para lograr un mejor desarrollo.

ANUNCIO
copia_de_post_facebook_-_magisterio_1.png

Por ello, esta estrategia articuló un equipo profesional y técnico interdisciplinario integrado por los programas de Comunicación Social, Psicología y Pedagogía Infantil del Centro Regional Neiva de la Uniminuto. Cada programa aportó en la construcción de los módulos y talleres realizados; también se convocaron estudiantes de últimos semestres de estos tres programas para hacer parte del proyecto, obteniendo como resultado: dos estudiantes de Comunicación Social, dos estudiantes de Psicología y una estudiante de Pedagogía. Se estipularon diez talleres que se dividieron en tres módulos: el primer módulo se denomina Identidades y prácticas culturales comunicativas de paz, respondiendo a quiénes somos y dónde estamos; el segundo módulo trabajo la conceptualización de derechos, comunicación y paz; y el tercer módulo se centra en la investigación y producción radial, desde la pre-producción, producción postproducción y devolución creativa.

Ondas infantiles de paz

Un proceso desde el diálogo para fortalecer las habilidades comunicativas y participativas de los niños y niñas inmersos en una comuna en la que se han reasentado familias y personas desplazadas y reinsertadas, víctimas de conflicto social y armado de Colombia. La formación ciudadana de la infancia y adolescencia aporta a la construcción de paz y convivencia frente al actual escenario de posconflicto. De igual forma, aporta para hacer posible el surgimiento de propuestas que ayuden a construir una mejor ciudad. A este propósito, la producción de productos radiofónicos infantiles cualifican una dimensión denominada comunicación y cultura, entendiendo que las radios ciudadanas cuentan con una potencialidad infinita para producir y poner a circular relatos que contribuyen a formar las ciudadanías locales, regionales y nacionales, las cuales necesita la sociedad colombiana para hacer frente a sus innumerables y acuciantes problemas sociales, desentrañar sus diversos y cruentos conflictos y hacer viables la pluralidad de sus múltiples proyectos de sociedad (Valencia, 2009, p.14).

Los niños y niñas opinan frente a la paz:

“la paz es un país unido sin guerra”,

“es un mundo lleno de gente sana sin pelea y un campo de juego para todos”,

“compartir con amor sin pelea con todos”,

“dialogar y construir amor”,

“para mí la paz es convivir con las personas, respetarlas y no estar en odio”,

“la paz para mí es compartir, que no hayan más guerras y que no hayan enemigos”,

“la paz para mí es estar en armonía entre personas que están alrededor, y no tener más guerra entre ELN, FARC y guerrilla”,

“para mí la paz se construye desde nuestro hogar, no tenemos que esperar que las FARC se entreguen la paz, se hace desde uno mismo para la paz, no tiene que haber gente encarcelada; la paz que Colombia quiere se encuentra desde uno mismo. Paz es lo que hay, sólo tenemos que encontrarla porque el que no tiene paz en su interior nunca va a conseguir su paz”. 

Estas fueron las voces de niños y niñas que proponen desde lo local otras formas de paz. Ellos dieron a conocer episodios significativos de sus vidas en los cuales han sentido miedo, han sido rechazados, discriminados o vivieron episodios de violencia en su colegio, casa o barrio; pero también tomaron valor y manifestaron: “Por mi derecho a opinar”, donde surgieron opiniones en torno a la sana convivencia acudiendo siempre al diálogo entre las personas, el desarrollo encaminado a mejorar las calles de su entorno, el mejoramiento de servicios de salud, tener seguridad en su barrio, y poniendo en práctica derechos como la no discriminación. 

Finalmente, mediante la actividad “Haz que llueva la paz” en la cual se emitieron los conceptos sobre la paz, cada participante expresó opiniones en torno a que la paz es vivir en armonía, comunicarse bien con las demás personas, especialmente con los miembros de la familia, a que se construye desde uno mismo y desde su barrio, y la relacionan sobre el proceso de paz que está llevando a cabo el gobierno colombiano con la guerrilla de las FARC, explicando que la paz no se hace solo con ellos sino también con nuestros semejantes. De esta suerte, algunos participantes resaltaron el espacio del proyecto “Diálogos Infantiles para la paz” para construir paz en su entorno y seguir replicando sus voces en su familia, escuela y barrio. Y que la infancia construya su propia ciudadanía haciendo alharaca. 

Referencias 
Aguas, L., Peña, Y., Botello, R. y Castañeda, H. (2008). La Comunicación una construcción colectiva desde la participación. Neiva: Universidad Surcolombiana.

Fundación Padre Rafael y Uniminuto Neiva. (2014). Proyecto Juego limpio: Futbol, paz y convivencia. Neiva: Corporación Universitaria Minuto de Dios, Centro de Educación para el Desarrollo

Freire, P. (1992). Pedagogía de la esperanza: un reencuentro con la pedagogía del oprimido. Río de Janeiro, Brasil: Siglo Veintiuno.

Gómez, H. (1994). Diálogo Cultural Sobre Niños y Niñas en Colombia. Bogotá, Colombia: Ministerio de Comunicación.

Posada, J., Briceño, P y Santacoloma, J. (2016). Subjetividades Políticas de Paz en Experiencias del Secretariado Nacional de Pastoral Social. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 14 (1), 163-175.

Soto, D. y Orozco, A. (2001). Proyecto de Comunicación para la Infancia. (U. J. Comunicaciones, Ed.). Revista Signo y Pensamiento, XX, 124-130.

Zuluaga, J. B. (2004). La familia como escenario para la construcción de ciudadanía: Una perspectiva desde la socialización en la niñez. Revista Latinoamericana de ciencias sociales, niñez y juventud, 2, (1), 84-98.

Tomado de: http://bienal-clacso-redinju-umz.cinde.org.co/IIBienal/memorias/Eje%205_.pdf. Pp 196-203.Diálogos Infantiles para la paz. Estrategias Radiofónica para 1988.  Fortalecer en niñas y niños la participación y construcción de propuestas de paz.

Foto de Pixabay