Moneda

Síganos

Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
web_banner_1115x116_3.png

Diferencias entre el aprendizaje cooperativo y el aprendizaje colaborativo

Magisterio
01/03/2017 - 10:30
0
Foto de Museos Científicos coruñenses. Tomada de Flickr

Al revisar la literatura, reiteradamente aparecen juntos los términos aprendizaje cooperativo y colaborativo. Aunque algunos autores tienden a homologarlos, existen diferencias entre ambos conceptos porque el segundo responde al enfoque sociocultural y el aprendizaje cooperativo a una subcorriente piagetiana del constructivismo.

Entre estos dos procesos surge una diferencia esencial: mientras en el aprendizaje colaborativo los estudiantes son quienes diseñan su estructura de interacciones y mantienen el control sobre las diferentes decisiones que repercuten en su conocimiento, en el cooperativo es el profesor quien diseña y mantiene el control sobre la estructura y dinámica de interacciones, además de los resultados.

+Lea:

El aprendizaje en equipo

Conectar la educación superior con el sector productivo

No obstante, el planteamiento de ambas opciones está fundado en el enfoque constructivista. El conocimiento es descubierto por los estudiantes y transformado en determinados conceptos y redes conceptuales con los cuales cada uno de ellos podrá relacionarse. Luego es reconstruido y expandido a través de nuevas experiencias de aprendizaje.

+Conozca       

La estrategia en el aprendizaje. Una guía básica para profesores y estudiantes

Revista Problemas de aprendizaje

El proceso cooperativo requiere de una división de tareas entre los componentes del grupo. Por ejemplo, el educador propone un problema e indica qué debe hacer cada miembro del grupo, responsabilizándose cada uno por la solución de una parte del problema. El profesor es quien diseña y mantiene la estructura de interacciones y es quien decide o tiene la última palabra sobre la dinámica del proceso y de los resultados que se obtengan.

ANUNCIO
copia_de_post_facebook_-_magisterio_1.png

En el colaborativo, las decisiones corresponden más al colectivo de estudiantes, por grupo de trabajo, y luego hay una puesta en común de los resultados. Tanto el aprendizaje cooperativo como el colaborativo se realizan mediante grupos pequeños, constituidos generalmente por no más de seis o siete integrantes, quienes trabajan juntos para maximizar su propio proceso y el de los demás.

Esta modalidad contrasta con el método individualista, mediante el cual cada estudiante trabaja por su cuenta y hasta “en contra” de otros para alcanzar los objetivos o logros de aprendizaje.

Las alternativas de aprendizaje colaborativo y cooperativo tienen cierta semejanza pero también algunas características que los diferencian. Cada uno representa un extremo del proceso de en señanza-aprendizaje que va desde estar altamente estructurado por el profesor (cooperativo) hasta dejar la responsabilidad del aprendizaje principalmente en los estudiantes organizados (colaborativo). Por otra parte, el aprendizaje colaborativo también se puede realizar por medio de dúos o parejas, aunque debemos advertir que a los docentes no nos convendría trabajar con pares si atendemos varias aulas y estas fueran de alumnado numeroso.

Dicho de otra manera, ¿qué nos conviene más en un aula de treinta estudiantes?, ¿quince pares o cinco grupos de seis integrantes? Si fueran quince habría que observar y prestar atención a igual número de puntos de referencia, mientras que si fuesen cinco equipos de trabajo sería más sencillo observar y brindarles atención.

El aprendizaje colaborativo requiere de una preparación más avanzada para trabajar con los grupos de estudiantes. Comprende los tipos de aprendizaje fundamental y no fundamental; el primero, formado por el conocimiento básico, representado por saberes mínimos justificados socialmente y sobre los cuales todos estaríamos de acuerdo. Nociones de gramática, reglas de ortografía, procedimientos matemáticos esenciales, hechos históricos notables, pueden ser tipos de aprendizaje fundamental.

De otro lado, el aprendizaje no fundamental es aquel que se consigue mediante razonamiento y problematización o juicio crítico, en lugar de una simple fijación. Los alumnos deben dudar de las respuestas, incluso de las del profesor y tendrán que ser ayudados para arribar a conceptos mediante su participación activa, durante el proceso de cuestionamiento y aprendizaje.

Como resultado de esta acción, se crea un nuevo conocimiento; algo que no ocurre cuando se trabaja con hechos e información asociados al tipo fundamental. En el aprendizaje colaborativo, el estudiante recupera la responsabilidad de su aprendizaje, que normalmente suele atribuirse a la enseñanza del profesor como experto, tomando en cuenta que los docentes también son personas que aprenden.

Tomado del título: Aprendizaje colaborativo. Teoría y práctica Autor: Kenneth Delgado. pp. 18-20

Foto de Museos Científicos coruñenses. Tomada de Flickr