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Dificultades de enseñanza y aprendizaje en la expresión oral

Por Antoni Badia Garganté y otros
Magisterio
20/03/2018 - 16:00
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Foto de Pixabay

 

Es evidente que el lenguaje oral tiene una importancia relevante tanto en la comunicación humana como en el desarrollo del pensamiento, para construir nuevos conocimientos y poder interpretar la realidad. La enseñanza de la comprensión y la expresión oral es un proceso complejo en el que los docentes se encuentran con dificultades relacionadas con las estrategias y los procedimientos de enseñanza.

Generalmente, se ha considerado que la lengua oral debe trabajarse intensamente durante las primeras etapas, ya que en esas edades la adquisición del lenguaje es fundamental. A partir de primaria el enfoque de la enseñanza oral va dejando paso a la lengua escrita y en cursos superiores la práctica de ensenar lengua oral esta poco extendida aunque su uso debe centrarse en la reflexión de los procesos de aprendizaje.

En los primeros cursos de escolarización son conocidas las actividades verbales que se utilizan de forma sistemática en las aulas para que el alumnado haga uso del lenguaje oral. Así todos conocemos la sesión inicial de cada semana cuando se pregunta a los alumnos “.cómo pasaron el fin de semana?”. Esta actividad es sin duda una práctica rica desde el punto de vista de la expresión oral, pero, en observaciones hechas, en muchas aulas la actividad se limita meramente a una rutina oral donde el proceso de enseñanza y aprendizaje es mínimo o en ocasiones   inexistente. Desde intervenciones limitadas lingüísticamente hasta situaciones en las que los niños y niñas hablan sin que se realice un feedback comunicativo que ayude a ampliar aspectos tanto cognitivos como lingüísticos. En cursos superiores nos encontramos con prácticas limitadas a exposiciones orales sobre trabajos realizados.

+Lea: Oralidad y narración oral en la escuela… Una articulación necesaria

En este sentido, la mayoría de los docentes considera que el aprendizaje de la lengua oral queda relegado a las practicas orales implícitas en el uso de la lengua, en los diferentes momentos comunicativos del aula o en actividades relacionadas con la demostración de conocimiento (Palou, 2005). En ocasiones, el tipo de actividades que se lleva a cabo se limita a exposiciones orales vinculadas a aprendizajes memorísticos a través de la verbalización de conceptos aprendidos: lecciones, resúmenes, etc. mayoritariamente relacionados con aprendizajes de la lengua escrita como es el resumen sobre una lectura.

Otro aspecto que manifiestan los docentes es la falta de interés en mantener conversaciones dirigidas en el aula que tienen sus alumnos y dado que los discursos orales vienen determinados por la inmediatez de las emisiones es necesaria la capacidad de alerta y escucha por parte del receptor. 

Después de estas consideraciones, a continuación abordamos dificultades de la enseñanza y aprendizaje de la lengua y planteamos la importancia de ensenar lengua oral como un proceso interactivo a través de la conversación.

La lengua oral durante el proceso de interacción. Escuchar y hablar para comprender y aprender

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Escuchar es comprender un mensaje y para entenderlo ponemos en funcionamiento un proceso cognitivo donde construimos significados a la vez que interpretamos (Cassany, 1993). Es necesario mantener una actitud activa, de colaboración en el discurso en que se realizan estrategias para manifestar comprensión del discurso con asentimientos verbales (sí, de acuerdo) y no verbales (miradas, expresiones, etc.).

El habla es una de las habilidades que más se utiliza en la escuela a la vez que una herramienta para conseguir aprendizajes. A menudo se argumentan las dificultades que tiene el alumnado para acceder a los aprendizajes de los contenidos escolares debido a la falta de competencia lingüística. Pero también es cierto que los planteamientos didácticos para ensenar lengua se limitan a actividades básicamente gramaticales, como los dictados, o resumir textos escritos.

Se debe planificar actividades específicas para favorecer la comprensión oral y que se desarrolle la capacidad de escuchar. Ejercicios de comprensión como transferir una información oída previamente, identificar errores después de escuchar un discurso oral o elegir opciones de algunas propuestas son algunos ejemplos que ayudan a la atención y comprensión oral. Hablar para aprender y construir aprendizajes es otro factor determinante.

Entendemos que la finalidad de la interacción verbal va más allá del intercambio comunicativo ya que somete al alumno a la reflexión de procesos cognitivos en relación con sus compañeros, estimula el conflicto cognitivo y les permite compartir roles. También vemos que en las interacciones se argumentan opiniones de forma planificada y se fomentan procesos de aprendizaje que ayudan a utilizar de forma correcta los diferentes registros orales especialmente las narraciones y el dialogo. Por tanto, se debe potenciar la enseñanza del discurso oral y facilitar estrategias para la planificación por parte de los alumnos.

+Conozca el libro Estrategias de interacción oral en el aula. Una didáctica crítica del discurso educativo

Es a través de la conversación en las aulas donde se organiza un espacio de enseñanza-aprendizaje y, como apunta Sánchez-Cano (1999), entendemos que se aprende a conversar y se conversa para aprender. A medida que se conversa se van construyendo significados gracias a las diferentes opiniones de los interlocutores así como de las propias, por lo que la conversación es más que un intercambio de palabras ya que favorece el desarrollo cognitivo e incluye emociones y sentimientos (Castello y Liesa, 2005). La intervención debe favorecer situaciones como potenciar estrategias metacognitivas (conocimientos previos que saben sobre el tema–), hablar sobre las dudas, sobre las dificultades que les suponen los métodos de estudios, formular preguntas, lantear argumentos y soluciones, etc., ya que de esta forma se favorece el aprendizaje reflexivo.

Referencia
PALAU, J. (coord.) (2005). La llengua oral a l’escola. Barcelona. Editorial Grao.
CASSANY, D.; LUNA, M.; SANZ, G. (1993). Ensenyar llengua. Barcelona.Editorial Grao.
SÁNCHEZ-CANO, M. (coord.) (2009). Aprenent i ensenyant a parlar. Barcelona: Pages Editors.
CASTELLÓ, M. (2005). La organización de la enseñanza estratégica en los centros de educación secundaria. Barcelona: Grao.

Título tomado del libro: Dificultades de aprendizaje. Matemáticas, lenguaje, ciencias naturales y ciencias sociales. Autor: Antoni Badia Garganté, Maribel Cano Ortiz, Ceneida Fernández Verdú, María Feliu Torruella, Concepción Fuentes Moreno, Miguel Ángel Gómez Crespo, Eva Liesa Hernández, Salvador Llinares Ciscar, Juan Ignacio Pozo Municio, Dolores Sánchez Navarro, Rafael Sospedra Roca y Cristòfol- Albert Trepat Carbonell, del texto. pp. 109-111

Foto de Pixabay

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