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Educación para la solidaridad

Por Carlos Santos Henao
Magisterio
24/08/2017 - 11:00
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Foto de bedneyimages. Tomada de Freepik

 

En muchas ocasiones pensamos que la violencia es un fenómeno innato del entorno social en que vivimos, nos acostumbramos a pensar que la violencia es un acto que se ve expresado solamente en guerras y conflictos estructurales y olvidamos que en ocasiones el bullying, la violencia de género, la discriminación que encontramos en nuestras aulas, es de una u otra manera un reflejo de las situaciones adversas que vivimos en nuestras comunidades.

 

Estas “pequeñas” guerras que se desarrollan con nuestros amigos, colegas y alumnos, tienen repercusiones en nuestras maneras ver a los demás, una sociedad más conflictiva, por consiguiente se configura en un entorno menos solidario. La escuela como primer lugar de socialización, debería volcar sus esfuerzos a formar ciudadanos más proclives a la cooperación, la paz, el entendimiento de los conflictos ambientales, el respeto a los Derechos Humanos y la solidaridad.

 

+Conozca la Colección Juegos de Paz  

 

Educar para la solidaridad implica el desarrollo de valores como el respeto, la responsabilidad y la tolerancia: este proceso que no es fácil puede constituirse en un móvil que permite que el estudiante en primer lugar se sienta vinculado a algo - la escuela, su barrio, su familia - y a partir de esto empezar a generar espacios de diálogo efectivos con sus pares.

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A continuación, una serie de recursos metodológicos que permiten que este enfoque educativo se desarrolle en el aula.

 

  • La pregunta interdisciplinar.  Este primer recurso permite que conflictos de gran escala, así como pequeños conflictos personales sean tratados de manera holística ¿Por qué no debemos desperdiciar agua? es una pregunta movilizadora que en un primer momento puede pasar por una reflexión acerca de los recursos ambientales, pero también puede desembocar en entender cómo en zonas áridas del mundo personas que no tienen acceso al agua potable sufren por la ausencia de este recurso. Este tipo de preguntas un tanto ingenuas tienen como intención despertar en los estudiantes reflexiones acerca de los efectos de las acciones que tomamos a diario.

 

  • Cooperación y participación en el aula. Es necesario que las actividades cooperativas primen en la educación para la solidaridad, ya que las actividades tradicionales apuntan a afianzar los puntos de vista competitivos e individuales. En este caso lo que se quiere lograr es que los estudiantes se ayuden, compartan sus ideas, métodos de resolución de conflictos y perspectivas de trabajo.

 

  • El uso de casos cotidianos. Con esta estrategia logramos que los alumnos elaboren conexiones entre lo que aprenden teóricamente y las situaciones con las cuales se enfrentan a diario. Por ejemplo, los juegos de roles se constituyen en una herramienta poderosa para lograr enfrentar puntos de vista. Un ejemplo que puede ser muy efectivo en el aula es replicar situaciones problemáticas que tengan con sus vecinos.

 

Esta es una invitación a trabajar en la solidaridad, una caja de herramientas que permite dinamizar espacios de discusión acerca de la violencia que nos circunda.

 

+Lea: Resolución de conflictos: Estrategias para educar en el valor de la justicia

 

Referencias

Lopéz Francesc. 2003. El mundo en guerra. La educación para la paz. Grao. España

Montero. M. 2000. La convivencia en los centros escolares docentes. Aljibe. Malaga

Vinymata, E. 2001. Conflictología, Teoría y práctica de la resolución de conflcitos. Ariel. Barcelona

 

Foto de bedneyimages. Tomada de Freepik