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El cerebro: ¿cómo se aprende?

Magisterio
25/02/2020 - 10:30
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Foto de Freepik

Cuando se piensa en esta “pobreza de desarrollo racional”, los seres humanos podríamos pensar que, como se dice popularmente, estamos pasando sin pena ni gloria por esta vida. 

La mente humana nos caracteriza, pero no sabemos claramente qué es lo que pasa al interior de su fábrica: el cerebro. Se dice que las personas más capaces y mejor dotadas escasamente han desarrollado el diez por ciento (10%) de su total capacidad. Luego, pregunta: ¿qué pasara con los seres humanos cuando hayan desarrollado una más prometedora proporción? 

Cuando se piensa en esta “pobreza de desarrollo racional”, los seres humanos podríamos pensar que, como se dice popularmente, “estamos pasando sin pena ni gloria por esta vida”. 

como lo plantea la psicología evolutiva, “lo que se desee desarrollar en el ser humano, se debe hacer en sus primeros años de vida”, este manejo de los dos hemisferios desde los flancos respectivos se debe implementar a muy temprana edad, cuando el movimiento del niño y de la niña lo llevan a flor de piel. En la primera infancia, cuando hay un deseo incontrolable de controlar el cuerpo. ¡Que paradoja! ¿No? 

Sin embargo queda una inquietud eterna en el subconsciente, o en el consciente, pero, de todas formas, queda un desafío en el ambiente que invita a husmear constantemente para saber algo mas de cómo es que se aprende “mas eficientemente”, cómo es que se debería vivir realmente, de si lo que encamina nuestras vidas debería serlo o no. 

En fin, hay una serie de interrogantes que, tal vez, por nuestro escaso desarrollo cerebral, la racionalidad solo proporciona interrogantes y, en el mejor de los casos, una gran cantidad de desafíos para descubrir el origen de la conciencia. Como lo plantea el psicólogo Lev Vigotsky: “descubrir las zonas de desarrollo próximo”. 

La psicología y la filosofía confunden con sus respectivas definiciones acerca de lo que es el pensamiento. Por un lado, la psicología lo define, como ya se mencionó, como la consciencia que se tiene de sí mismo o de los aprendizajes adquiridos. La filosofía, por su parte, lo define como la concesión que cada ser humano tiene de la vida o de la forma como se interpreta este “mundo de locos” y entre más loco mas filósofo se es. Aunque, si se analiza más a profundidad, lo uno es consecuencia de lo otro, pero: ¿qué será primero: la gallina o el huevo? 

Como objeto de estudio, el pensamiento determina una empresa demasiado extensa y compleja. Si se toma desde lo que tendría un niño de primera infancia, la cosa no es tan complicada. Lo que pasa es que, con más años, más complique, y así sucesivamente. 

Pero todo en la vida tiene su comienzo, por lo que se debe abordar la comprensión y posterior desarrollo desde donde se empieza a originar el proceso, que, como ya se sabe, se origina en los primeros años de existencia, alrededor de cuando se quiere descubrir todo “el momento de la preguntadera”, que es cuando el infante lo quiere saber todo y se da en la etapa de desarrollo del por qué. 

Para la educación, este puede ser un muy buen punto de partida para generar personas libres o para hacer personas dependientes, “buenos ciudadanos” que le podrán ser útiles al sistema, al contexto, a la familia o al mismo ser que tiene el proceso. ¿Qué es lo más “pertinente”, lo más “eficiente”, lo más “racional”, lo más “vital”? 

De cualquier modo, se debe despertar y poner en funcionamiento a plenitud el hemisferio contrario al desarrollado de forma unilateral, valga la literalidad, pues parece que se está perdiendo, si no la mitad del cerebro, si por lo menos una gran parte de él. 

Se está yendo a la tumba sin ser siquiera estrenada. Para empezar esta “misión de titanes” se plantea que se trate de manejar los dos flancos, entendiendo que cada uno le pertenece a cada uno de los hemisferios de forma contraria; hemisferio izquierdo con franco derecho, y hemisferio derecho con flanco izquierdo. 

Además, como lo plantea la psicología evolutiva, “lo que se desee desarrollar en el ser humano, se debe hacer en sus primeros años de vida”, este manejo de los dos hemisferios desde los flancos respectivos se debe implementar a muy temprana edad, cuando el movimiento del niño y de la niña lo llevan a flor de piel. En la primera infancia, cuando hay un deseo incontrolable de controlar el cuerpo. ¡Que paradoja! ¿No? 

Por otra parte, es demasiado triste saber que escasamente se manejan en el proceso de enseñanza-aprendizaje o se le hace mayor énfasis al uso de la vista y del oído, cuando se cuenta con sentidos como el tacto, el olfato y el gusto, los que bien se podrían utilizar con mayor frecuencia en dicho proceso. Y, lo más triste: hoy día se pierden hasta las relaciones de pareja porque no se sabe ni siquiera acariciar, no se ha hecho racional el hecho que desde el tacto se pueden decir muchas más cosas que con las palabras, tampoco que hasta se puede saber la hora del día con solo saber los olores característicos de un contexto cotidiano en los diferentes momentos de dicho día. Ni que decir de lo que se puede lograr cuando se tiene un bien entrenado gusto, con solo eso la persona se podría llegar a ganar la vida saboreando cuanto “menjurje” se presente; desde vinos hasta comidas exóticas. 

Así como se empieza el proceso en una edad en la que realmente se garantiza una mayor probabilidad de éxito, el contexto en que se lleva a cabo la investigación también debe ser aquel en que la necesidad de cualificar los procesos de enseñanza aprendizaje sea urgente y justificada. Como espacio más apropiado se propone el espacio rural al que como Celestin Freinet en su momento, el espacio más indicado es el rural, de una escuela unitaria, es allí donde todavía, se demoran en llegar las propuestas de plan en todos los aspectos, es donde, por dificultades de acceso, se demora todo en ser implementado; y lo peor, es el contexto menos conocido por los tecnócratas de los ministerios cuando orientan propuestas de evolución o de innovación de las actividades, desde las que se atienden las principales necesidades de la población de cada sector social. 

Resumiendo, se plantea; para quien quiera explorar posibilidades de desarrollo de pensamiento este es posible si se hace énfasis en psicomotricidad en los primeros años de vida, complementando estos ejercicios, con manejo de los dos flancos, en función de despertar o activar cada uno de los 2 hemisferios, con el manejo de los dos flancos. También, se amplían las posibilidades de mejoramiento de la racionalidad si se entrenan los sentidos en analizar los estímulos que llegan a cada uno de sus órganos, receptores. Finalmente, se sugiere que se haga en un contexto bastante deprimido y falto de investigación educativa; o de muy limitada, para que esta propuesta muestre verdaderas bondades y su gran potencial en el desarrollo del individuo y; por ende, de contexto, comunidad, territorio, y hasta del mismo país, dependiendo de los saldos pedagógicos, y el impacto que se dejen al construir e implementar una propuesta pertinente. 

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¿Cómo sería la cosa? pues muy fácil; a moverse todo el mundo sobre todo el mundo de los niños y niñas de primera infancia; ósea responder a la vocación que estos seres llevan a flor de piel, lo mismo que exponerse a todo tipo de estímulo sensitivo, con el único propósito de entrenar los sentidos en sistematizar la información recibida. “la practica hace al maestro” y “lo que no se usa se atrofia”. Por otra parte; teniendo en cuenta la posición o ubicación de las funciones en el cerebro desde la motricidad se debe propiciar el manejo de los dos hemisferios, ya que parece que uno se relaciona con administrar las funciones de supervivencia, y el otro las de creatividad, o de trascender lo establecido, pero; por no se sabe qué interés oculto, o ignorancia de su funcionamiento, se ha hecho demasiado énfasis en el manejo del hemisferio izquierdo el que tiene básicamente que ver con el aprender lo que la cultura ofrece al ser humano, para su inmediata supervivencia, pero lo que lo podría salvar de esa misma cultura, muchas veces hasta se coarta, como cuando se le amarra la mano izquierda al estudiante infante para que solo maneje su mano derecha; teniendo en cuenta que los hemisferios funcionan contrariamente con respecto a los flancos. 

Como se ve, hay algo que falta implementar en los procesos de desarrollo cognitivo del ser humano, no se sabe si por acción coercitiva, o por omisión intencionada. 

Queda expuesta una situación que se trata de despejar un poco desde una investigación doctoral muy humildemente, desde la educación y; específicamente, desde espacios alternativos que pretenden “descubrir” otras formas de introducción de los infantes al proceso de enseñanza-aprendizaje. 

Tomando como referentes lo que plantean los científicos Rodolfo Llinás y Reuven Feuerstein en cuanto a la posibilidad de replantear los procesos educativos. Con este ejercicio educativo se podría plantear el hacer mayor énfasis en lo que hasta ahora se ha llamado “aprestamiento” proceso característicos del preescolar según los currículos educativos y también dándose alguna continuidad a este proceso en la básica primaria complementando con una afinación de los sentidos, pues es a través de los mismos que se le lee el mundo y, como en cualquier proceso de lectura lecto escritura esta puede ser deficiente, buena o excelente, por tal razón si se profundiza en psicomotricidad, como lo plantea el neurólogo Rodolfo Llinas, el desarrollo cerebral será elevado, y, la lectura del contexto se hace a través de los sentidos, estos deben ser entrenados para que el estudiantes de forma inconsciente, sistematice la mayor cantidad de estímulos que le estén llegando, y así haga una lectura más objetiva de la realidad. 

Rodolfo Llinás dice, en una entrevista que le hace la revista colombiana Semana, que la riqueza mayor que puede tener un país es la inteligencia de sus ciudadanos, que los países son productores de ciencia y tecnología, o consumidores dependientes, que los países invierten en la fuerza bruta; la guerra, o en la inteligencia; la ciencia. Entonces, se trata de priorizar el proceso de emancipación de los “países subdesarrollados”, o en vías de desarrollo, desde una educación más asertiva, y que responda a encontrar la verdadera razón de lo característico de la racionalidad del ser humano. 

Como ya no es argumento válido el uso de las armas para hacer la revolución (la fuerza bruta), se tiene la mejor arma que se le puede dar al ser humano para su emancipación; la inteligencia (la ciencia). Una inteligencia que le posibilite la verdadera “autonomía”, que lo lleve a generar su propio proyecto de vida desde “construcciones inteligentes de tipo fronterizo”; según la modificabilidad estructural cognitiva, planteamiento hecho por psicólogo israelí Reuven Feuerstein. Entendiendo como construcciones inteligentes de tipo fronterizo, la capacidad de resolución de situaciones problémicas en ejercicios académicos, para lo que se debe entrenar al infante en su proceso escolar inicial, y de la vida cotidiana, y para cuando sea un ciudadano, que protagonice su desarrollo, el de su contexto próximo y distante; de acuerdo a su nivel de evolución alcanzado, para sí mismo, para su comunidad y para su sociedad. 

Como se puede ver, quedan muchas cosas por hacer en función de elevar el desarrollo de pensamiento, pero con un buen comienzo, es posible que el camino sea más claro; aunque, no más fácil, pues parece que entre más se hace conciencia de la capacidad cerebral, más se complica el avanzar, ya que requiere mayor dedicación a la interiorización y menos a pego a la realidad externa material. 

Todo este proceso; con el tiempo, y la misma evolución de la propuesta, se pueden proyectar al trabajo de forma curricular en la escuela desde factores de desarrollo, que realmente crean habilidades y destrezas y; en el bachillerato, a campos de formación, en donde las áreas del conocimiento no son parcelas alejadas del efecto de otras, sino que por el contrario, buscan fusionar la mayor cantidad posible de estas, para que el proceso sea más integral y; en donde esta integralidad, no será la misma por “seculum a seculorum”, por lo que los planes de aula pueden ser los mismos derante todos los años; en cambio, con los campos de formación, las fisiones serán de acuerdo a los proyectos que se estén atendiendo en ese momento, y nunca llegaran a ser los mismos, parecidos, pero no los mismos. 

El cerebro, cosa complicada de explorar y de entender; pero si se logra, a lo mejor la vida sea mucho más sensata, sensible, servible. ¿Será que falta racionalidad hasta para escribir acerca de la racionalidad fabricada en el cerebro? 

El anterior  artículo es tomado de la web Compartir palabra maestra  para visitar el contenido original haga click en el siguiente enlace El cerebro: ¿cómo se aprende? 

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