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El diseño de espacios polivalentes

Magisterio
20/11/2018 - 11:15
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Foto de Pixabay

L as escuelas21 giran alrededor del aprendizaje. Y sus espacios también. Una sala de reuniones favorece la documentación pedagógica con la organización de las mesas, con la posibilidad de rotular y escribir sobre paredes y cristales, con la presencia de materiales variados para prototipar y documentar con rotuladores, con el papel continuo y los post-its y otros sencillos componentes.

En los últimos años, el éxito en la experimentación de los diseños escolares ha dado como resultado la creación de tres espacios polivalentes, presentes en
buena parte de las escuelas21 de todo el mundo y que se han extendido con gran éxito. Se trata del fuego de campamento, el abrevadero y la cueva. Fue a David Thornburg a quién se le ocurrieron estos tres nombres (a mí no me mires...).

  • El fuego de campamento es una zona dedicada a presentaciones y ponencias

Es el espacio para la narración de historias o cuentos, para la expresión artística y para la transmisión de contenidos. Se trata de un pequeño anfiteatro compuesto por tres, cuatro o cinco escalones de gran altura donde los alumnos pueden sentarse para escuchar a un comunicador. Suele disponer de cojines y alguna pantalla, aunque no necesariamente. Puede ocupar una sala por sí mismo, pero con frecuencia aparece en supera ulas, pasillos, bibliotecas y patios; por lo tanto, puede ser interior o exterior. Una de las condiciones imprescindibles para diseñar un fuego de campamento es que el grupo de alumnos pueda sentarse en forma de semicírculo, o siguiendo un ángulo de noventa grados o superior. Los fuegos de campamento favorecen que la atención se centre en el comunicador.

  • El abrevadero es el espacio dedicado al encuentro, a la socialización y al trabajo en equipo

Los abrevaderos se caracterizan por el uso de mesas circulares y redondeadas acompañadas de sillas. Suelen poblar los pasillos y los espacios más luminosos o transitados de la comunidad. Se distribuyen a la vista de todo el mundo y se utilizan dando total autonomía a los alumnos en su aprendizaje. Son espacios tanto para el trabajo autónomo en grupos como para disfrutar del tiempo libre y conversar. Los abrevaderos representan el diseño por excelencia para convertir pasillos y zonas de paso en espacios dedicados al aprendizaje. La conquista de los pasillos, junto con el trabajo cooperativo que estimulan, aumenta las posibilidades de aprendizaje y extiende el espacio de las aulas.

+Lea: Un parque temático para el aprendizaje

  • Finalmente, la cueva es el diseño dedicado al trabajo individual

Una cueva es un sofá individual al lado de una ventana con una pequeña mesa, es una sala llena de grandes pufs donde se trabaja individualmente. Las cuevas son espacios interiores que aparecen con frecuencia al lado de zonas luminosas, como ventanas o terrazas. Cualquier espacio con una silla cómoda, con cojines o un sofá, invita a los alumnos al trabajo personal. Para charlar en grupos o por parejas saben que deben acudir a un abrevadero.

Superaulas
L as superaulas son grandes espacios de aprendizaje, superiores al tamaño de dos aulas comunes, dirigidas a potenciar experiencias de aprendizaje autónomas y variadas. El diseño de las superaulas dibuja un escenario que integra los elementos clave de la educación en el siglo xxi: permite a los alumnos elegir espacios, tareas y tiempos, conjuga estrategias cooperativas y trabajo individual, da autonomía a la vez que garantiza el acompañamiento del profesorado, presenta desafíos e integra otras dinámicas que equilibran su funcionamiento. Una superaula es un sistema de aprendizaje que se autorregula por sí mismo gracias a la metodología y a la integración con la estructura digital de las escuelas21.

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En nuestro paso por el Sydney Centre for Innovation in Learning, descubrimos de primera mano un modelo de programación óptimo para un escenario de aprendizaje de estas características: la matriz de inteligencias múltiples y la taxonomía de Bloom. Pero las superaulas son también un espacio idóneo para desarrollar todas y  cada una de las metodologías que hemos ido conociendo trayecto a trayecto. En las superaulas suelen trabajar a la vez una media de tres clases en el mismo proyecto, lo que permite la presencia constante de tres profesores, cuando no de cuatro, dependiendo del horario, las necesidades educativas y las áreas. Sin embargo, y aunque pudiera parecerlo, las superaulas no son un modelo de solución económica para introducir más niños en cada clase y disminuir el presupuesto. La superaulas han nacido como un espacio que determina su estructura de acuerdo a estos principios, y que se representan en:

  • Un gran espacio central libre.
  • La organización de distintos focos o rincones que ganan funcionalidad con los elementos que contienen.
  • Materiales y recursos específicos para una tarea.
  • Zonas individuales con pufs o pupitres.
  • Una pantalla digital interactiva.
  • Muros de pizarra para escribir.
  • Paredes donde presentar los trabajos finalizados.
  • Espacios de diálogo individual con el profesor.
  • Zonas con sofás y cojines, o mesas dispuestas en grupos.
  • Murales para representar los procesos de evaluación.
  • Un mobiliario flexible y móvil a disposición de los alumnos.
  • La transparencia en gran parte de sus muros y la ausencia total de barreras internas.
  • La posibilidad de contar con espacios más cálidos o domésticos para trabajar, sin zapatos, sentados o tumbados en el suelo.
  • La presencia de al menos dos pantallas que muestren trabajos de alumnos o imágenes relacionadas con el contenido o las actividades que se desarrollan.

En las superaulas el diseño de las experiencias de aprendizaje empieza por abrirse de dentro hacia fuera, lo que significa que alumnos y profesores se reúnen en el centro del espacio, aclaran algunas consignas acerca del ritmo de trabajo, resuelven dudas y terminan por dirigir la conquista del espacio. Al final de la sesión, el movimiento es al contrario, de los focos exteriores hacia el gran grupo interior para cerrar la experiencia. Las superaulas funcionan en grandes bloques de tiempo. Son fáciles de cuadrar en los horarios de educación primaria con sesiones de 80 y 100 minutos (para secundaria descubriremos el diseño modular del tiempo antes de terminar el capítulo).

Los tres profesores que guían la experiencia deberán estar muy atentos al seguimiento de cada alumno, pero es frecuente que se repartan tres roles para distinguir funciones. Un profesor que lidere la sesión y guíe la programación; otro
que esté especialmente atento a aquellos alumnos con preguntas, dificultades o que se atasquen en una actividad; y finalmente un tercero que elabore adaptaciones curriculares y se dirija a alumnos con necesidades especiales

Título:El diseño de espacios polivalentes
Tomado de: Viaje a la escuela del siglo XXI.  Así trabajan los colegios más innovadores del mundo. Alfredo Hernan Calvo. 2015 Madrid. España. pp. 158-160.

Foto de Pixabay