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El lenguaje del pensamiento

Magisterio
12/10/2018 - 15:30
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Foto de Pixabay

Al pensar reconocemos, seleccionamos, organizamos y aplicamos el lenguaje del pensamiento. Pensar es dominar con mayor o menor grado de conciencia las estrategias cognitivas que están en la base de este lenguaje como, por ejemplo, reconocer, describir, comparar, seleccionar, definir, decidir, nombrar, clasificar... En la representación del pensamiento podemos ayudarnos de imágenes o del propio cuerpo, de esquemas, de mapas mentales o de visualizaciones, pero también de la comunicación. En la participación guiada entre alumnos o con el profesor, el lenguaje es una herramienta eficaz para reconocer y regular el pensamiento.

Dentro del aula, el uso didáctico del lenguaje es lo que se conoce como discurso educacional. No utilizamos el término discurso por su acepción más expositiva, aquella que implica presentaciones largas y protagonizadas por el profesor. El discurso de nuestro escenario de aprendizaje es presentación que activa las estrategias cognitivas del alumno en el diálogo, en el desafío, en la pregunta y en el reto; en los compromisos compartidos, en el conocimiento de los criterios y de las herramientas de evaluación; en el acompañamiento individual y en la negociación hacia una progresiva autonomía y hacia un modelo de educación más personalizado. El discurso de la transmisión de la información ha perdido su sentido en la escuela del siglo XXI.

Pensar es dominar con mayor o menor grado de conciencia las estrategias cognitivas que están en la base de este lenguaje como, por ejemplo, reconocer, describir, comparar, seleccionar, definir, decidir, nombrar, clasificar...

El lenguaje es la herramienta compartida más sofisticada para hacer explícitas las estrategias cognitivas que operan IDEA en nuestro pensamiento. Al hablar de estrategias cognitivas no nos referimos a procesos puramente mentales. La teoría sociocultural ha demostrado que la interacción entre personas es una práctica social necesaria para aprender con éxito. Es el primer paso antes de la fase más individual, de interiorización, de desequilibrios y de construcción de esquemas de conocimiento con significado. Pero además, hemos comprobado que una estrategia de aprendizaje puede implicar por ejemplo, organizar los bloques de un juego de construcción por colores, o visualizar y describir una imagen que después podemos representar con nuestro
cuerpo, redactar o dibujar. Así que al referirnos a estrategias cognitivas estamos nombrando acciones del pensamiento que ocurren tanto fuera como dentro de nuestra mente.

Aprendemos gracias a la práctica guiada,aquella que sirve como andamiaje de la interiorización psicológica. Por lo tanto, el adjetivo cognitivo hace referencia a la imprescindible interiorización: hacer psicológico lo social, interno lo externo. Con todo esto no es de extrañar que para acompañar el discurso, utilicemos todo tipo de representaciones del pensamiento en el nivel social y más externo del aprendizaje, sobre todo, aquellas que en la práctica eligen los propios alumnos por su eficacia. El discurso educacional ayudado por escenificaciones, mapas mentales o imágenes, contribuye a estructurar el pensamiento en su nivel social y lo regula apoyando el proceso de interiorización.

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Escribir y leer sobre el pensamiento hace que el proceso suene un tanto lento. Pero pensar puede llegar a ser cuestión de milésimas de segundos o de minutos, aunque también de horas, meses y años. Por lo general, en nuestro día a día, activamos miles de estrategias cognitivas sin ser conscientes de su uso. Este fenómeno es el culpable de que una vez adquirido un hábito para pensar, sea complicado modificarlo. Es una cuestión de economía cognitiva. Cuando automatizamos estrategias logramos aumentar nuestros recursos mentales en aquellas actividades que por su nuevas o dificultad, requieren mayor control y conciencia. Si el cerebro es plástico nuestro pensamiento también, pero la tendencia y el uso generan el hábito del pensamiento, el hábito crea rutina y la rutina aumenta la resistencia al cambio.

Título: El lenguaje del pensamiento
Tomado de: Viaje a la escuela del siglo XXI.  Así trabajan los colegios más innovadores del mundo. Alfredo Hernan Calvo. 2015 Madrid. España. pp 58-59.

Foto de Pixabay