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El proceso de práctica educativa: una mirada desde el docente en formación. Aspectos buenos, no tan buenos y otros por mejorar

Por Diana Yurany Álvarez Márquez , Por Josefina Quintero Corzo , Por María del Carmen Suárez Millán
Magisterio
16/05/2018 - 09:15
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Foto de NeONBRAND tomada de Unsplash

 Objetivo

 Establecer los aspectos más relevantes de la práctica profesional docente desde la mirada del docente en formación

Introducción

Las instituciones de desarrollo de la práctica se tornan complejas, pero a la vez son entidades de desarrollo dinámico y dialéctico cuyo fin es fomentar sus propósitos enmarcados en sus valores culturales reflejados en el currículum, en los cambios socioculturales y en la contribución de la transformación personal y profesional de sus estudiantes. Es allí donde la formación docente representada en la práctica pedagógica y saber pedagógico trata de responder que su fundamento está representado en la formación académica, en el ejercicio de la profesión docente y en la decisión que tomamos de desarrollar un plan personal.

Formar y educar

 La formación toma significado cuando esta se concreta en expresiones humanas desde su razonar, valores, sentimientos, emoción, lenguaje. Es decir, el sujeto se alinea desde su pensar, sentir y además su comunicación aparece en torno a las diferentes dimensiones humanas como la ética, el intelecto, la afectividad, la espiritualidad entre otras.

Jaeger (1992), comenta que el humanismo significó la educación del hombre en concordancia la verdadera forma humana: El hombre solo puede propagar y conservar su forma de existencia social y espiritual mediante las fuerzas por las cuales la ha creado, es decir, mediante la voluntad consciente y la razón.

 El término formación es transferible a la pedagogía, como lo señala Durkheim (1858- 1917), quien ya la había propuesto como la reflexión sistemática y continuada de la educación. En la actualidad, se considera la pedagogía como una ciencia de la educación ya que da cuenta de un saber y de su acción educativa, la cual se centra en la enseñanza, el aprendizaje y la formación. Podemos decir entonces, que la pedagogía fundamenta el acto educativo.

 La práctica como investigación

 Las ciencias sociales dan un giro hermenéutico en lo relacionado con los distintos enfoques, metodologías y modelos de enseñanza buscando no solo la transformación de esta, sino que se intenta explicar la práctica como posibilidad investigativa. Entre otros autores, Kemmis y Mctaggart (2013) expresan que cuando la identificación de un problema en el aula es sometido a buscar causas, soluciones, recopilación de datos y evidencias, además de socializarlo entre otras acciones, allí la práctica se ha convertido en un ejercicio de carácter investigativo.

Schön (1998) atribuye la práctica como investigación al docente, quien lo demuestra asumiendo actitud reflexiva, de cambio, un docente que a lo largo de su puesta en escena no pierde de vista cualidades como la curiosidad, imaginación, sorpresa e interrogación constante.

 La docencia

 No es posible ejercer una docencia de calidad sin soporte investigativo. Morán (1999) expresa que la docencia en forma de investigación es un proceso donde el docente se fundamenta epistemológica, teórica, metodológica e instrumentalmente para transformar su práctica educativa,y es así como se convierte en un actor social con gran dominio disciplinar, un experto en saberes sobre los que potencializa los aprendizajes de sus estudiantes, abriendo espacios de reflexión, de intercambio de experiencias y de información del contexto, de los estudiantes, cabe mencionar que la manera como el docente direccione su discurso pedagógico, dependerá los procesos de enseñanza y por ende de aprendizaje del alumno.

De acuerdo con lo anterior, Villegas (2001) sugiere que la profesión docente requiere: Conocimientos profesionales específicos (pedagógicos) sobre didáctica general, psicología del aprendizaje, sociología de la educación, etc. cómo aprenden los alumnos, procesos sociales y comunicativos que se desarrollan en las aulas, sentido y finalidad de la labor docente, papel de la educación universitaria en la sociedad, metodología y técnicas didácticas, como planificar y programar la enseñanza, el papel y las técnicas de evaluación.

Metodología

La metodología se basa en el paradigma interpretativo-comprensivo cuyo tipo de diseño es la narrativa e investigación-acción en el aula universitaria, concibiendo esta como un ámbito cultural de aprendizaje, interacción y formación. Se aplicaron instrumentos y técnicas como autobiografías, historias de vida, observación abierta y focalizada, cuestionarios, registros y notas de campo, diarios de campo, testimonios, anécdotas, grabaciones de audio, entrevistas estructuradas y no estructuradas, planes de clase, transcripciones, materiales didácticos, grupos focales, triangulación y análisis documental.

 Los estudiantes del programa de licenciatura que se encuentran realizando su práctica educativa (diecisiete) expresan sus sentires frente a la experiencia de docencia, algunos llevan un semestre y otros se encuentran en la culminación de esta.

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Resultados y análisis

 Después de analizar los escritos, narraciones y aportes de los docentes practicantes se establecen las aportaciones de cada uno observándose que después del proceso de práctica las reflexiones muestran lo siguiente:

 ¿Que ha sido lo bueno de su proceso de práctica pedagógica?

 Al realizar un sondeo entre los estudiantes participantes se tienen diversas miradas; algunos consideran que lo mejor de la práctica es haberla concluido, con lo cual ya se acercan al título, otros en cambio extrañan la institución. Pero la mayoría encuentra como cualidades buenas de este proceso el hecho de retomar los conceptos aprendidos en la universidad, los lazos afectivos que se crean entre ellos y los estudiantes, enfrentarse a la realidad educativa, motivación para levantarse, el gusto hacia la carrera escogida, la disciplina que se adquiere poco a poco, el interés que muestran los alumnos a las explicaciones, el aprendizaje obtenido de los docentes titulares, considerar esta experiencia como el moldeamiento para llegar a ser mejor persona, el enriquecimiento tanto conceptual como experiencial, el darse cuenta de los talentos que se tenían escondidos, la timidez se reduce notablemente, hablar en público con propiedad, aprender tanto de los asesores, aprender a conocer a los niños, sus necesidades y anhelos, compartir mis conocimientos con otros y ver que los ponen en práctica.

 La práctica como proceso encierra muchas expectativas pero solo cuando esta se vive se puede tener certeza de su verdadero sentido, es así como los docentes en formación expresan y siente que su recorrido deja huellas imborrables en la medida en que ponen a prueba su sabiduría, sus conocimientos, encuentran empatía con estudiantes, docentes titulares asesores y colegas. De esta manera, demostrar sus talentos, y sentirse mejor persona los hace sentir que el proceso de la práctica cobra mucho significado.

¿Qué ha sido lo malo de su proceso de práctica?

 No se puede desconocer que en todo proceso o situación existen bemoles que irrumpen en la armonía que este pueda llegar a tener, la práctica pedagógica no es la excepción, ya que hay algunos sinsabores por parte de los docentes en formación los cuales son resumidos en lo siguiente:

 Así como varios de sus compañeros agradecen al acompañamiento y apoyo de sus docentes titulares, otros, en cambio, sienten soledad en este sentido y no muy buenos aportes académicos y personales, y hay quienes ven el acompañamiento permanente como una situación incómoda pues consideran que desarrollan la clase del docente titular no la propia. En ella también hay algunos que manejan altos niveles de estrés causados por el ritmo que asumen en una Institución Educativa donde el centro son los estudiantes y se vive en función de su bienestar; la poca gratitud hacia el docente practicante también entristece decepciona a algunos, otros sienten que la universidad no reciben la preparación total para enfrentarse al campo institucional, es decir, el manejo de grupos, de los conflictos de aula, los problemas de aprendizaje y procesos de inclusión, falta más diálogo entre asesores y titulares, algunos procesos administrativos y de organización en las instituciones educativas como cambios de horarios, realización de actividades sin previa información.

¿Qué ha sido lo feo de su proceso de práctica?

 Varios de los docentes practicantes coinciden en que los puntos más álgidos durante este proceso formativo han sido la grosería con la que los estudiantes tratan a sus profesores, la falta de compromiso de docentes acompañantes, poca empatía con los docentes titulares, el desconocimiento de la importancia del proyecto educativo por parte de algunos compañeros, el involucrarse en conflictos en el aula, darse cuenta de los atropellos al ejercicio docente por parte del gobierno y de las directivas en la I.E. En palabras de un estudiante: “la explotación que se vive en la práctica, pues algunos titulares consideran que somos esclavos y que somos la salida a su carga laboral”.

Referencias

Jaeger, W. (1992). Paideia: Los ideales de la cultura griega. Bogotá, Colombia: Fondo de Cultura Económica. Kemmis, S. y McTaggart, R. (2013). La investigación acción participativa y la esfera pública. En N. Denzin y Y. Lincoln. Las estrategias de investigación cualitativa (pp.361-439). Barcelona, España: Gedisa. Schön, D. A. (1998). El profesional reflexivo. Barcelona, España: Paidós.

Para conocer el documento completo consulte las memorias de la II Bienal Iberoamericana de Infancias y Juventudes

Tomado de: II Bienal Iberoamericana de Infancias y Juventudes. El proceso de práctica educativa: una mirada desde el docente en formación. Aspectos buenos, no tan buenos y otros por mejorar. pp 61-66.

Foto NeONBRAND on Unsplash