Moneda

Síganos

Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
web_banner_magisterio_1115x116_alexander_0.png

Esto no es homeschooling, ni educación a distancia, ni educación en línea…

Por Hilary Hughes , Por Stephanie Jones
Magisterio
27/04/2020 - 10:45
0
Foto de Adobe Stock

A propósito de la coyuntura actual de la pandemia por el COVID 19, en la que los colegios y universidades han tenido que adaptar sus modelos educativos al entorno en línea, el profesor Yecid Puentes, autor de nuestra editorial, tradujo el presente artículo, en exclusiva para Magisterio.  

El gobernador Brian Kemp anunció hoy que las escuelas no volverán a abrir este año, marcando así un momento histórico que ninguno de nosotros hemos experimentado o imaginado antes, un tiempo que nos dará forma a todos y a la educación en el futuro. Es hora de hacer una pausa, respirar colectivamente y aprender a estar en esta nueva realidad para que nuestro camino a seguir sea uno del que podamos estar orgullosos cuando lo recordemos. Lo que está sucediendo no es educación en casa. No es aprendizaje a distancia. No es escolaridad en línea. Existen filosofías e investigaciones que guían todas las formas de enseñanza y aprendizaje; teorías y pedagogías que se promulgan de manera intencional. Por lo tanto, debemos evitar usar el lenguaje que ya tenemos sobre educación para referirnos a lo que está pasando ahora. 

Aprender a ser significa poner fin a la “carrera de ratas”, quitar los exámenes (los mandatos estatales ya los han quitado), detener el trabajo extenuante, olvidarse de las calificaciones que uno esperaba poner en el sistema, poner fin al enjuiciamiento y a los castigos, y determinar cómo se puede apoyar mejor a sus alumnos (y a usted mismo) durante este momento en que cambia la vida.

Lo que estamos haciendo ahora es algo diferente. (Piénsese en películas como "Los juegos del hambre" "Contagio" o "Las Uvas de la ira".) La escuela y sus propósitos pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos cuando una sociedad está en estado de shock y crisis. Entonces, llamemos a esto lo que es: Escolaridad en tiempos del Covid-19; o mejor aún, Enseñanza y aprendizaje en tiempos del Covid-19. Lo que estamos haciendo hoy es enseñar y aprender a estar en los tiempos del Covid-19. 

Conozca el curso: Inteligencia Emocional para padres y educadores 

Durante las últimas dos décadas, gran parte de la educación se ha convertido en lo que algunos podrían llamar una carrera de ratas: expectativas académicas rígidas y estrechas, puntajes de exámenes estandarizados vinculados al valor de los estudiantes y al salario de los maestros, competencia extrema entre estudiantes y escuelas (que a menudo conduce a trampas) y ansiedad; gestión y disciplina de comportamiento militante e inequitativo, casi eliminación de las artes y las humanidades, desvalorización del bienestar social y emocional, disminución del tiempo al aire libre, disminución del movimiento físico y la salud, y más tiempo para "medir los resultados del aprendizaje" a través de una variedad de costosas evaluaciones. Estas condiciones han lastimado a niños, adolescentes, a sus maestros y a sus familias. Existen dentro de un sistema que nos ha seducido a creer que la educación es lineal, predecible y cuantificable. 

El sistema funciona con el estrés y la presión, los objetivos móviles de éxito y la microgestión de todos los aspectos de la vida escolar (y hogareña) de una manera que ha alejado a los educadores de la profesión y a los estudiantes hasta el punto de creer que la ansiedad y la depresión son normales.  

+Conozca los cursos virtuales y registre sus datos AQUÍ

Es un sistema que ha olvidado las cosas importantes sobre la vida y el aprendizaje, pero luego todo cambió y no importa cómo llegamos a este punto, la vida de todos ha sido alterada para siempre. En un instante las escuelas, colegios y universidades se han cerrado. Los maestros y profesores universitarios han tenido que volver a imaginar cómo se ve su enseñanza desde la distancia e incluso lo que los estudiantes pueden aprender y hacer en sus propios hogares. Los educadores trabajan desde casa. Muchos también son padres y/o cuidadores de familiares enfermos y ancianos, y no sólo todavía están tratando de trabajar, sino que también deben administrar las tareas escolares de sus hijos y las necesidades de sus familias. Intentan enseñar a sus hijos mientras trabajan o averiguar cómo pagar las cuentas porque han sido despedidos.  

ANUNCIO
banner_web_rim_digital.jpg

Los padres y tutores solteros están haciendo cosas sin la ayuda de otros adultos. Las personas jóvenes se han visto aisladas de la interacción social física con amigos, mientras navegan por este nuevo mundo de la escuela. Están sujetos a los horrores exponencialmente crecientes del Covid-19, ayudan con sus familias y observan a los padres y tutores planear cómo obtener alimentos de manera segura, ir a trabajar todos los días, trabajar en casa, localizar ayudas de emergencia; hacen todo lo que pueden en medio de esta nueva realidad. 

Esto no es lo de siempre y no es ético actuar como si pudiera serlo. Nadie puede (o debe) esperar que la escolarización en tiempos del Covid-19 en casa sea algo cercano a lo habitual, y tal vez este momento nos brinde a todos la oportunidad de hacer algo diferente: Aprender a Ser. Aprender a Ser requerirá algo de trabajo y tal vez estamos en un momento de descompresión del sistema. Todos nosotros, niños, adolescentes, estudiantes universitarios, maestros, profesores, administradores, padres y tutores finalmente podríamos estar llegando al punto de respirar profundamente colectivamente. No hay enseñanza ni aprendizaje "transformadores" en la educación presencial ni en el aprendizaje en tiempos del Covid-19 de la noche a la mañana. E incluso, si eso fuera posible, llevarlo a cabo podría no tener sentido en este momento de emergencia nacional y mundial. 

Un enfoque de Aprender a Ser podría estar prestando atención a los altibajos de las emociones, los altibajos de la motivación, el dolor de perder rutinas, familiaridad, contacto humano con seres queridos. El Aprender a Ser podría enseñar a hablar de mantener las manos limpias, no tocarnos la cara, desinfectar todas las superficies y no visitar a familiares y amigos como una forma de mantener a toda nuestra comunidad más segura. El enfoque de Aprender a Ser no debería ser estresante en relación con los problemas o tareas; debería propiciar el pensar en formas creativas para lograr conectarse entre sí, dejar que los niños exploren y hagan cosas que les interesen, llevar pijama todo el día algunos días y vestirse otros días. Podría ser leer juntos o solos, bailar, hacer videos de YouTube, construir fuertes adentro o afuera de la casa, cantar, jugar videojuegos durante horas, acurrucarse con las mascotas, ver películas antiguas, cocinar cosas raras y nuevas, escribir poesía mala, aprender sobre algo que siempre se quiso saber más, jugar juegos de mesa, hacer juegos de mesa, enviar mensajes de texto, tomar siestas, caminar, andar en bicicleta y hacer lo que sea que funcione para usted y los suyos. Aprender a ser significa poner fin a la “carrera de ratas”, quitar los exámenes (los mandatos estatales ya los han quitado), detener el trabajo extenuante, olvidarse de las calificaciones que uno esperaba poner en el sistema, poner fin al enjuiciamiento y a los castigos, y determinar cómo se puede apoyar mejor a sus alumnos (y a usted mismo) durante este momento en que cambia la vida. Los maestros pueden aprender a estar con los estudiantes y no sobre ellos. Si todos podemos respirar colectivamente y permitirnos Estar en este momento, también podemos darles a nuestros estudiantes y a sus cuidadores el espacio y el tiempo que todos necesitan para aprender durante esta época. Juntos. Y aparte. Esto no es educación en el hogar. Y no es escolaridad en línea. Es Enseñar y aprender en tiempos del Covid-19 lo que estamos haciendo, y lo estamos descubriendo día a día. Tenemos una oportunidad colectiva para responder al llamado de éste, nuestro tiempo sin precedentes, y hacer que la educación de hoy sea tan humana, generosa, cariñosa y, sí, tan alegre como sea posible. Todos podemos aprender a Ser. 

Por Hilary Hughes and Stephanie Jones (Profesoras de la Universidad de Georgia) 

Traducción al Castellano de Yecid Puentes Osma 

Tomado del Atlanta News, Abril 1º de 2020, Para ver el original: https://www.ajc.com/blog/get-schooled/opinion-this-not-home-schooling-distance-learning-online-schooling/b9rNnK77eyVLhsRMhaqZwL/ 

Foto de Adobe Stock