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Evaluación integral para una educación de calidad

Magisterio
26/03/2018 - 11:45
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Foto de Pixabay

 

En Bogotá, las autoridades educativas y los docentes han venido consolidando una cultura de la evaluación como un componente fundamental de una educación de calidad. 

La preocupación pública por ofrecer una educación de calidad para los niños, las niñas y los jóvenes residentes en la capital tiene en la evaluación del proceso educativo, de sus distintos factores y actores, de las políticas, las acciones, los programas y proyectos, un instrumento de trascendental importancia pedagógica. Evaluar para mejorar, evaluar para cambiar y transformar la educación, evaluar para innovar en los métodos de enseñanza, evaluar para comprender cómo y qué aprenden los estudiantes, constituyen diferentes actividades y prácticas presentes en la actividad escolar, realizadas de manera sistemática por directivos docentes, docentes, por colectivos de áreas de estudio y, también, por estudiantes y padres de familia. 

Palabras clave: Evaluar, mejorar, cultura de evaluación, calidad.

La educación de calidad un propósito de ciudad

En Bogotá, desde la Secretaría de Educación, se ha venido construyendo un concepto de calidad educativa a partir del enfoque de derechos; ello significa que el derecho constitucional de los colombianos a recibir educación no se agota con la existencia del servicio, la cobertura y la disponibilidad de planteles y aulas; el derecho a la educación se realiza si además del servicio, los pilares de ese derecho como son la disponibilidad, el acceso, la permanencia y la calidad y pertinencia, se abordan a partir de su identificación en el aula, en la organización escolar y en los aprendizajes que los niños y los jóvenes adquieren para lograr una formación adecuada y apropiada a sus necesidades y desarrollos personales, sociales, culturales, económicos y políticos que les permitirá actuar en contextos y llevar a la práctica los saberes, conocimientos y aprendizajes. 

Si los escolares de Bogotá adquieren, desarrollan y aplican conocimientos, competencias, habilidades, actitudes, destrezas y se relacionan a través de valores de solidaridad, cooperación, ciudadanía y desarrollo autónomo, se podrá afirmar, entonces, que la educación es de calidad, pues habrán logrado los fines establecidos en la Constitución política  y en la Ley General de Educación , y la escuela habrá cumplido con el encargo que la sociedad le ha demandado.

+Lea: El arte de evaluar

La política educativa de Bogotá

La prioridad del Plan Sectorial Educación de Calidad en una Bogotá positiva, ha sido mejorar la calidad de la educación a través de la actualización de los programas de estudio y la transformación de la organización escolar y la enseñanza con el fin de tener colegios de excelencia y jóvenes bien educados en el respeto a los valores y principios de la sociedad. El derecho fundamental a la educación conlleva la obligación de garantizar su calidad, principio alrededor del cual se establecen las obligaciones inherentes de asegurar el acceso, la permanencia y la disponibilidad para que la población de la ciudad, desde su infancia, ingrese a la ruta que conduce a la formación, al conocimiento y alcance los mayores niveles de desarrollo humano, social, económico y cultural”.  

En este sentido, el Programa Educación de Calidad y Pertinencia para vivir mejor tiene como propósito fundamental, transformar pedagógicamente las instituciones educativas, las prácticas y las concepciones pedagógicas a partir de la implementación de la reorganización curricular por ciclos educativos en los colegios oficiales de Bogotá. Implica centrar los procesos de enseñanza-aprendizaje en el reconocimiento de las particularidades y necesidades de los niños y los jóvenes durante las diferentes etapas de su desarrollo, propiciando las condiciones que faciliten el acceso integral al conocimiento . En el proceso de las transformaciones pedagógicas para la calidad de la educación, se establecen como elementos de ellas, la pertinencia de los aprendizajes, aprendizajes y conocimientos para la vida y en la vida, concepto que se acuña en las herramienta para la vida. “Desde esta perspectiva las herramientas para la vida se entienden como elementos de formación que ayudan a orientar el desarrollo integral de los sujetos; son capacidades, habilidades y actitudes que todos los seres humanos debemos desarrollar y usar para seguir aprendiendo, para seguir formándonos, para vivir” .

Los componentes de una educación de calidad 

La educación de calidad, como realización efectiva del derecho a la educación, constituye la principal preocupación y el principal propósito de una ciudad que quiere ofrecer a sus niños y jóvenes una mejor calidad de vida. Cada uno de los componentes del derecho a la educación tiene sus propias exigencias que el Estado, la sociedad y la familia deben atender de manera integral. Sólo así el derecho será real y efectivo. Ellos son : 

La política de evaluación de la Secretaría de Educación de Bogotá

La anterior descripción de lo que para las actuales autoridades educativas de Bogotá constituye su principal preocupación: la calidad de la educación, sus procesos pedagógicos, administrativos y curriculares; la participación de sus actores y los resultados de las políticas y los cambios puestos en marcha; las condiciones y los ambientes en los que se adelantan las labores educativas en la ciudad, tiene un sentido. Ese sentido es que las mismas deben ser evaluadas de manera sistemática y sometidas a la inspección y al escrutinio de la ciudadanía. Evaluar para mejorar.

En la XX cumbre Iberoamericana de Mandatarios, realizada a finales del 2010 en Mar del Plata (Argentina), se acordó, entre otros puntos de interés regional, “Impulsar sistemas de evaluación integral en todos los componentes del sistema educativo, en particular, los conocimientos adquiridos por todos los alumnos para mejorar la calidad y equidad de la enseñanza y el aprendizaje, así como asegurar la difusión e interpretación de los resultados obtenidos con transparencia considerando criterios de eficiencia y eficacia”  . 

En Bogotá se viene trabajando de manera ordenada en esta perspectiva desde el año 2008; así quedó establecido en el Plan Sectorial de Educación:

“i. Evaluación integral de la educación:

El propósito es consolidar el sistema integral de evaluación de la calidad educativa con el objetivo de comprender procesos, resultados, condiciones e impactos y tomar decisiones fundamentadas sobre la política educativa de Bogotá. 

La política de evaluación busca, fundamentalmente, el conocimiento de los hechos educativos para introducir soluciones pedagógicas que conduzcan a obtener mejores resultados de la acción escolar” .

El Foro Educativo del año 2008, la evaluación de los aprendizajes y el SEICE

Un escenario de reflexión, análisis y diálogo fue el Foro Educativo distrital Evaluación integral para la calidad de la educación realizado en Bogotá en septiembre de 2008. Participaron en él más de 10.000 personas entre docentes, directivos, investigadores, pedagogos, académicos, padres, madres y estudiantes quienes deliberaron sobre los asuntos relacionados con la evaluación educativa, su papel, naturaleza, funciones, fines, formas e impactos. El resultado de ese ejercicio, de amplia y democrática participación, propició la adopción de una política común en materia de evaluación educativa y la construcción del Sistema de Evaluación Integral para la Calidad Educativa –SEICE– 

De la declaración adoptada en la sesión final se destacan las siguientes conclusiones que constituyen la base de la política de evaluación en Bogotá :

• “Concebimos la evaluación como una herramienta pedagógica y un componente esencial de la enseñanza y el aprendizaje. Por tanto, es necesario proscribir y eliminar de raíz de toda práctica pedagógica, la evaluación punitiva y sancionatoria.

• La evaluación no puede ser un instrumento discriminatorio entre los que superan una prueba y los que no, sino una herramienta pedagógica que contribuya a que todos los estudiantes sean exitosos en el logro de los fines y objetivos del proceso educativo.

• La evaluación punitiva y la repitencia han demostrado ser medidas pedagógicamente ineficaces que provocan la desmotivación, la pérdida de la autoestima por parte de los estudiantes, la deserción escolar y perjuicios morales y económicos a los padres de familia: por estas razones, las autoridades educativas, el Estado, la familia, y la sociedad están llamados a superar los efectos nocivos de la evaluación y a convertirla en una oportunidad más para el aprendizaje.

• Por ser la evaluación una herramienta pedagógica, es necesario que se otorgue a los colegios y a las entidades territoriales, pero especialmente a los colegios, plena autonomía para establecer sus propios sistemas de evaluación” .

Por su parte, el Sistema de Evaluación Integral para la Calidad Educativa –SEICE– construido por la Secretaría de Educación de Bogotá tiene como propósito comprender procesos, resultados, condiciones e impactos producidos tanto por las políticas como por las acciones educativas y tomar decisiones fundamentadas sobre la política educativa de Bogotá que se traduzcan en transformaciones sustantivas en beneficio del aprendizaje estudiantil, en la mejora de la calidad de la educación y en el aseguramiento de las condiciones requeridas para la prestación del servicio público. 

La evaluación educativa se ha venido consolidando en Bogotá y está considerada como un proceso integral, dialógico y formativo. Integral, en tanto abarca todos los elementos que conforma el sistema de evaluación, los procesos de enseñanza y aprendizaje, los medios utilizados en estos procesos, los sujetos, los ambientes –físicos, familiares, y sociales–, las prácticas profesionales de los docentes y la gestión institucional; dialógico, como ejercicio de reconocimiento y encuentro de nuevos saberes, de nuevas experiencias y prácticas de evaluación sobre el proceso educativo y sobre la educación; formativo, como escenario para desaprender y aprender lo nuevo, lo diferente, aquello que las prácticas de evaluación ponen a disposición de educadores, autoridades educativas, administradores públicos, estudiantes y ciudadanía como herramientas para el mejoramiento sostenido de la calidad educativa.

+Video: ¿Qué significa evaluar para la comprensión?

Los propósitos del sistema

El Sistema de Evaluación Integral para la Calidad Educativa en el Distrito Capital tiene los siguientes propósitos generales:

1. Contribuir al cumplimiento del mandato constitucional de hacer efectivo el derecho a la educación en el Distrito para la población en edad escolar.

2. Contribuir al mejoramiento de la calidad de la educación en el Distrito, aportando al cumplimiento de los fines y objetivos establecidos en la Constitución y en ley 115 de 1994.

3. Evaluar el desarrollo de las políticas públicas educativas, la gestión de la SED en sus tres niveles de organización y producir recomendaciones para su mejoramiento continuo.

4. Orientar los procesos de evaluación integral, dialógica y formativa.

5. Proveer de información sustantiva a la administración y a la comunidad educativa sobre el proceso educativo y los factores que lo afectan.

6. Realizar investigaciones relacionadas con la calidad de la educación en el Distrito y sobre las prácticas de evaluación docente.

7. Orientar a las autoridades y a la comunidad educativa, en el análisis, interpretación y comprensión de los resultados de las diferentes evaluaciones y pruebas.

8. Promover la cualificación permanente de las comunidades académicas e incentivar la producción de conocimiento, el ejercicio de la autonomía y la autorregulación institucional.

9. Fomentar la innovación y la experimentación como estrategias de mejoramiento continuo de las prácticas de evaluación educativa.

10. Incentivar la cultura de la evaluación, entendida como investigación permanente, producción y transformación de los medios para comprender en profundidad la complejidad del hecho educativo, sus factores, sus elementos, actores, relaciones, intencionalidades, procesos y resultados.

11. Producir información útil y confiable, para ser sistematizada, divulgada y apropiada por toda la comunidad, que sirva como insumo de la toma de decisiones por parte de los responsables en todos los niveles.

12. Producir los insumos para la entrega de resultados de la implementación y realización de las políticas, programas, proyectos y acciones adelantadas por las autoridades educativas en lo que corresponde a su competencia

La estructura del SEICE 

El Sistema de Evaluación Integral para la Calidad Educativa está conformado, entre otros, por los siguientes subsistemas:

• El Subsistema de evaluación de políticas públicas educativas 

Un elemento susceptible de evaluar en la educación del distrito, es el relacionado con las políticas públicas educativas. Éstas buscan, de manera prioritaria, hacer efectiva la realización del derecho a la educación y su disfrute por parte de los niños y jóvenes.

La construcción y dotación de grandes colegios provistos de modernos medios de tecnología educativa y conectividad, la ampliación de la cobertura y el logro de la meta de la universalización en términos de acceso, representan importantes avances en el propósito de tener una educación de excelente calidad; la política de permanencia, las acciones públicas que desestimulan la deserción, el retiro forzado y la repitencia, constituyen estrategias que van en dirección hacia la calidad de la educación.

Es necesario evaluar los logros, las decisiones y acciones de estas políticas de manera sistemática a través de estudios y evaluaciones de impacto. Estas permitirán, además, conocer lo que piensan, proponen y desean los directivos docentes y los educadores pero, sobre todo, los padres de familia, los estudiantes y la ciudadanía.

• El Subsistema de gestión de la SED en sus tres niveles: central, local y colegios

En el caso de los colegios debe realizarse anualmente, al finalizar cada año lectivo, la evaluación institucional, según lo establece la ley 115 de 1994. La SED desde su concepción de evaluación como proceso permanente propone una autoevaluación institucional y una evaluación integral de los colegios como primordiales en el SEICE.

El colegio, a través de su Proyecto Educativo Institucional, establece objetivos estratégicos que deben ser revisados permanentemente para valorar la gestión institucional. La información obtenida a través de diversas fuentes, mecanismos e instrumentos se valora frente a las metas acordadas previamente por los Consejos Directivo y Académico para determinar los procesos satisfactorios y los que deben ser mejorados. 

Desde esta perspectiva se considera la autoevaluación institucional como un componente de este subsistema y se piensa como un ejercicio de corresponsabilidad de los directivos docentes, los docentes, los administrativos, los estudiantes y los padres de familia como protagonistas del acontecer en los colegios. Debe realizarse de conformidad con la planeación y programación prevista para valorar avances, resultados, logros, identificar las prácticas exitosas y los aspectos clave de mejoramiento, reconocer los aciertos y progresos y proponer soluciones para mejorar la gestión del colegio. 

Pero no solamente los colegios deben ser evaluados, también los niveles central y local. Estos están conformados por profesionales de todas las especialidades ubicados en diferentes niveles jerárquicos que realizan importantes actividades y cumplen funciones complejas no solo de carácter administrativo, sino educativo y social en la promoción y realización de las políticas educativas a través de la ejecución de programas y proyectos. 

• El subsistema de evaluación de los aprendizajes de los estudiantes

Este subsistema considera la evaluación interna y la evaluación externa . La evaluación interna es la que se plantea y realiza en el colegio, en las aulas de clase, evalúa lo que previamente se ha previsto hacer y alcanzar, lo cual debe ser conocido y compartido por todos los que intervienen en el proceso de evaluación. Es importante explicitar, qué es lo que se quiere evaluar, por qué y para qué. 

Tradicionalmente, en lo escolar, la evaluación se ha centrado en contenidos, en recabar cuánta información se ha logrado almacenar sobre una determinada materia o asignatura. Sin embargo, hoy, más que contenidos, lo que debe evaluar la evaluación interna son desarrollos de pensamiento, de actitudes, de valores y los niveles de aprendizaje del estudiante, para lo cual los contenidos son medios para lograr esos aprendizajes y no fines en sí mismos. Es necesario evaluar el campo disciplinar y el conocimiento específico de una disciplina, pero no es lo único, ni lo central. Como se ha señalado, es necesario evaluar en qué contextos, ambientes y condiciones se realizan los procesos de enseñanza y aprendizaje, cuáles son las condiciones profesionales y de vida de los docentes. Por lo tanto, evaluar esos aspectos implica otros mecanismos, otros procesos, otras herramientas y otros criterios.

Los aprendizajes que hoy exige la sociedad superan cualquier “logro de conocimiento e información” a los cuales se está acostumbrado en las previas y exámenes que normalmente se aplican.

No se puede perder de vista que, a nivel nacional, están definidos los parámetros generales dentro de los cuales los colegios, en ejercicio de su autonomía, diseñan sus currículos, sus planes de estudio y sus sistemas evaluación. Este marco que orienta el que hacer educativo, está dado, en primer lugar, por la Ley General de Educación en sus artículos 5, 13, 16, 21, 22, 30 y 33 y en segundo lugar por los lineamientos curriculares, los cuales establecen los fundamentos que todos los estudiantes deben desarrollar durante su proceso educativo. Este marco, las líneas de política educativa del distrito capital y el proyecto educativo institucional, forman la base sobre la cual cada colegio construye el nivel de calidad educativa que desea alcanzar. 

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Es importante resaltar que un proceso de aprendizaje y de enseñanza basado en la investigación, en el análisis y en la comprensión se debe desarrollar integralmente desde los diferentes campos del saber, mediante proyectos pedagógicos interdisciplinares, con otras metodologías de enseñanza y de aprendizaje activas e innovadoras, y evaluadas de otras formas. Esto implica que el maestro se convierta en promotor y mediador de procesos, regulador y transformador de ambientes.

El debate, la argumentación, la indagación, la curiosidad, la apertura y la flexibilidad son elementos esenciales en este enfoque. Para ello, se tienen que formar tanto maestros como estudiantes, dentro de la misma práctica y acción cotidiana del aprendizaje. El conocimiento, no es un fin en sí mismo, sino una herramienta de formación de personas integrales y felices, que construyen, a su vez, una sociedad desarrollada y de la mejor calidad.

Las pruebas externas brindan información importante a los colegios y a las autoridades educativas, pero la SED no las considera el único indicador de calidad educativa, como tradicionalmente se ha hecho en Colombia. Los resultados pueden mostrar tendencias que deben ser objeto de análisis y pueden ser tenidos en cuenta en la construcción del POA y en los planes de acción que orienten la labor educativa hacia la calidad esperada.

Existen muchas modalidades o tipos de evaluación de los aprendizajes, a continuación se citan algunas: La autoevaluación; la coevaluación; la heteroevaluación; según el perfil de los estudiantes; la evaluación por resultados y objetivos; la evaluación descriptiva y conceptual; la evaluación explicativa y de puntaje, la evaluación de valoración y calificación; la Evaluación diagnóstica; la evaluación procesual y la evaluación sumativa.

• El subsistema de la evaluación de los docentes

Este subsistema contempla dos elementos: la autoevaluación como factor fundamental que debieran realizar todos los docentes y la evaluación anual de desempeño laboral docente que rige para los vinculados al servicio educativo a través del decreto 1278  y que aún con las diferencias que tiene la SED frente a este modelo, hoy es de obligatorio cumplimiento.

La autoevaluación constituye una oportunidad para proponer la formación permanente de los docentes como una acción que contribuya al mejoramiento de la calidad de la educación a través de la investigación e innovación educativa. 

Bajo esta óptica, la autoevaluación de los docentes tendría que contemplar aspectos como: qué hace el docente, cómo lo hace, por qué y para qué lo hace. Para obtener una información confiable, es indispensable que sea el docente quien primero se autoevalúe, sobre todo en lo que atañe a las motivaciones y finalidades. Se propone hacer esta evaluación desde la perspectiva de práctica reflexiva, para lo cual es importante tener en cuenta cinco áreas: desarrollo personal, desarrollo profesional, desarrollo pedagógico, desarrollo organizacional y desarrollo social.

De igual manera evaluar las prácticas pedagógicas de los docentes, debe ser un proceso continuo de reflexión y análisis que empieza por los mismos maestros, como un ejercicio de autoevaluación y evaluación de pares, que permita recoger, sistemáticamente, información relevante sobre las metodologías de enseñanza y las didácticas, entre otros aspectos que propician los aprendizajes de los estudiantes.

La evaluación anual de desempeño laboral se encuentra reglamentada por el MEN según decreto 3782 de 2007 y aplica únicamente para los servidores públicos docentes y directivos docentes que se rigen por el decreto 1278 de junio 19 de 2002 y es una norma de carácter nacional de obligatorio cumplimiento. 

Según lo establecido en la norma, esta evaluación es considerada como “un proceso que permite obtener información sobre el nivel de logro y los resultados de los educadores, para formarse un juicio con relación al ejercicio de sus responsabilidades en los establecimientos educativos en los que laboran. Se basa en el análisis del desempeño de los docentes y directivos docentes, frente a un conjunto de indicadores establecidos previamente.

La evaluación de desempeño se caracteriza por ser un proceso continuo sistemático y basado en la evidencia:

Continuo porque se realiza durante todo el año escolar, debe impulsar el mejoramiento continuo y propiciar la reflexión permanente de quienes trabajan en las instituciones educativas.

Sistemático porque implica planear y organizar el proceso, desarrollar actividades necesarias para recolectar, valorar la información y hacer seguimiento a los compromisos.

Basado en la evidencia porque no pueden provenir de apreciaciones personales o impresiones subjetivas”  .

Esta evaluación brinda información para establecer programas de mejoramiento y cualificación de los docentes, en un proceso formativo y no de control o de castigo. En una perspectiva de práctica reflexiva, resultaría positivo y con sentido, si es usada como herramienta pedagógica.

• El Subsistema de los factores asociados y el ambiente escolar 

La evaluación de los factores asociados a la gestión educativa, al proceso de enseñanza aprendizaje y al ambiente escolar tiene que ver con los resultados, los impactos y consecuencias de las intervenciones de los agentes públicos y privados, sociales y comunitarios; de las condiciones sociales, políticas, culturales, económicas, jurídicas en que éstos (la gestión y el proceso) se desarrollan. Su efecto determinante sobre los procesos de gestión, sobre las prácticas docentes, sobre los aprendizajes y la formación de los estudiantes obliga a una permanente evaluación dada la naturaleza cambiante de dichas condiciones y lo hace a través de los instrumentos técnicos que se requieran según cada propósito.

La permanencia de factores sociales, de problemáticas como el conflicto armado con sus prácticas de reclutamiento forzado y desplazamiento; la delincuencia organizada, el pandillismo juvenil, el tráfico de drogas, la prostitución juvenil y sobre todo los factores asociados a la pobreza, la exclusión social, el desempleo y la carencia de ingresos, han contribuido a crear un ambiente que afecta el normal desarrollo de las actividades educativas en los colegios, a enrarecer el ambiente educativo y a demandar de la ciudadana un conjunto de acciones tendientes a su erradicación o control por parte tanto de las autoridades educativas como de la comunidad. Evaluar el impacto de dichos factores en el desarrollo del proceso educativo se convierte en una prioridad del SEICE.

Estos factores constituyen una realidad que afecta principalmente a los niños y jóvenes de los sectores populares; que ocasiona deserción de los colegios, pérdida del año escolar, el abandono del estudio, la repitencia y la organización delincuencial.

El índice de calidad educativa

El Índice de Calidad de la Educación en Bogotá es un dato porcentual que promedia un conjunto de diferentes indicadores relacionados entre ellos, los cuales son medidos, también, en términos porcentuales y guardan relación con los componentes fundamentales del derecho a la educación.

Este índice constituye una parte fundamental de la propuesta del Sistema de Evaluación Integral para la Calidad Educativa –SEICE–. El índice de calidad para Bogotá está estructurado a partir de la asequibilidad en los siguientes atributos:

1. Asequibilidad: Indicadores que miden el estado en que se encuentra el derecho a la disponibilidad de educación; se basa en el aseguramiento del número de cupos equivalentes al número de niños y jóvenes en edad escolar; un grupo de condiciones adecuadas de infraestructura física y ambiental de las instituciones educativas y los centros de enseñanza, así como en la disponibilidad de docentes preparados y la existencia de programas de instrucción académica y formación para los mismos.

2. Accesibilidad: El conjunto de indicadores que reflejan el grado en el que todos los estudiantes pueden utilizar un medio educativo, visitar un lugar o acceder a un servicio, independientemente de sus capacidades técnicas, cognitivas o físicas; indicadores que miden las facilidades que ayudan a salvar los obstáculos o barreras que impiden o dificultan la realización de las actividades propias de la escuela, la enseñanza y el aprendizaje de los estudiantes.

3. Adaptabilidad: Miden el grado en que la educación se adapta a las necesidades de los niños y jóvenes con el fin de permanecer en el sistema educativo, evitando la deserción escolar y asegurando la permanencia de los sectores más vulnerables física, económica, política y socialmente, fomentando la educación pública, obligatoria y gratuita.

4. Aceptabilidad: Indicadores que miden los criterios de la calidad de la educación, como los relativos a la seguridad y la salud en la escuela, la calidad profesional de los maestros, el cumplimiento de estándares de calidad, el cumplimiento de los derechos de las minorías y de los indígenas, los métodos de enseñanza y aprendizaje. Todo lo anterior en aras de volver la educación aceptable para todos.

El índice es una herramienta con la cual se realiza el monitoreo y seguimiento al desarrollo de la política educativa y a la calidad del servicio educativo.

Considerando la complejidad de la calidad de la educación, el índice propone un análisis, en conjunto, de las variables que componen cada uno de los atributos, teniendo en cuenta la contribución de cada variable en la explicación total del índice. Este análisis permite ver cuáles de las variables son las que mayor peso o interés tienen para la explicación del índice en cada uno de sus niveles y así lograr un mayor control en cada uno de los procesos o actividades que se desarrollan.

Referencias 

Constitución política de Colombia, art. 67.

Declaración de mar del Plata en, http://segib.org/cumbres/files/2010/03/DCL-MAR-DEL-PLATA-JEGXX-E.pdf 

La organización curricular por ciclos educativos. Documento de trabajo. SED, p. 2.

Ley General de Educación, LEY 115 DE 1994; art. 5, de los fines de la educación.

Memorias Foro Educativo Distrital; Bogotá, 2008, p.132. 

MEN, Decreto 3782 de 2007, por el cual se reglamenta la evaluación anual de desempeño laboral de los servidores públicos docentes y directivos docentes que se rigen por el Decreto Ley 1278 de 2002.

MEN, Decreto ley 1278 de 2002, Por el cual se expide el Estatuto de Profesionalización Docente. 

MEN, por el cual se reglamenta la evaluación del aprendizaje y promoción de los estudiantes de los niveles de educación básica y media.

Plan Sectorial de Educación 2008-2012. Educación de Calidad en una Bogotá positiva, pp. 67- 81. Bogotá, 2008. 

Rodríguez C., A. (2009). La calidad de la educación: prioridad estratégica de “Bogotá positiva”.

SED. (2009). “A propósito del Decreto 1290”. En: Serie orientaciones para la evaluación. Bogotá. 

SED. (2009). “El Sistema de evaluación Integral para la calidad educativa”. En: Serie orientaciones para la evaluación. Bogotá. 

SED. (2009). “Evaluando ciclo a ciclo”. En: Serie orientaciones para la evaluación. Bogotá.

Notas

  Constitución política de Colombia, art. 67.

2 Ley General de Educación, LEY 115 DE 1994; art. 5, de los fines de la educación.

3 Plan Sectorial de Educación 2008-2012. Educación de Calidad en una Bogotá positiva, p. 67. Bogotá, 2008.

4 La reorganización curricular por ciclos educativos; Documento de trabajo. SED, p. 2.

5 Naranjo, Jaime. La estructura de ciclos en el desarrollo curricular. SED En revista Educación y Cultura Diciembre de 2009.

6 Rodríguez C., Abel. La calidad de la educación: prioridad estratégica de “Bogotá positiva”, 2009.

7 http://segib.org/cumbres/files/2010/03/DCL-MAR-DEL-PLATA-JEGXX-E.pdf

8 Plan Sectorial de Educación 2008-2012. Educación de Calidad en una Bogotá positiva, p. 81. Bogotá, 2008.

9 Memorias Foro Educativo Distrital; Bogotá, 2008, p.132.

10 En abril de 2009, el Ministerio de Educación Nacional, expidió el decreto 1290 que estableció los sistemas de evaluación de los estudiantes.

11 Decreto 1290 de 2009, expedido por el Ministerio de Educación Nacional, por el cual se reglamenta la evaluación del aprendizaje y promoción de los estudiantes de los niveles de educación básica y media.

12 Decreto ley 1278 de 2002, por el cual se expide el Estatuto de Profesionalización Docente.

13 Decreto 3782 de 2007, por el cual se reglamenta la evaluación anual de desempeño laboral de los servidores públicos docentes y directivos docentes que se rigen por el Decreto Ley 1278 de 2002.

Tomado de Revista Internacional Magisterio No. 51

Foto de Pixabay

 

 

 

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