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Hacer historia del tiempo presente de la educación… y no perecer en el intento

Por Lizzie Yedid Madrigal Gaytán
Magisterio
21/04/2020 - 10:30
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Foto de Adobe Stock

El proverbio árabe “los hombres se parecen más a su tiempo que a sus propios padres”, rescatado por el historiador francés Marc Bloch (2001) en su obra Apología para la historia o el oficio del historiador, evidencia cómo es que las personas somos portadoras y representantes de un tiempo 2 y de un espacio cargados de elementos socioculturales, políticos y económicos. De igual forma, propone una reflexión sobre cómo las personas construimos nuestra historia y damos cuenta de una época que nos ha tocado vivir y compartir, influyendo en nuestro trayecto por la propia vida.

En el presente trabajo se intenta desplegar una especie de tensión dialéctica entre teoría, práctica y experiencia, proponiendo un aporte académico para la comprensión crítica sobre las escuelas secundarias en la actualidad, dentro de contextos insulares como los Fraccionamientos de Interés Social (FIS).

Haciendo énfasis en el proceso que lleva a un novel investigador como la que suscribe a sortear retos, peripecias, logros y fracasos, pero sobre todas las experiencias vividas para lograr la investigación titulada: “Historia presente de la ESG N° 117 del FIS, Los Ruiseñores, Tala, Jalisco. Narraciones y rescate de las experiencias de los estudiantes. Análisis a partir de la Historia oral y la Teoría crítica social.”

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Ante un panorama poco alentador, pero no menos valioso, el objeto de estudio fue el de desarrollar un postulado el cual presentara la problemática social y cultural de los adolescentes que, habitan en el FIS “Los Ruiseñores” en la Región Valles del estado de Jalisco, y que tienen acceso al nivel de secundaria. La investigación intenta abrir un sendero para próximos investigadores sociales y educativos especializados en temas sobre adolescentes y sus contextos.
El presente trabajo pretende específicamente desde una perspectiva histórico-social, analizar las implicaciones sobre: el papel humano y social del historiador-investigador; la educación como un proceso de larga duración que va más allá de los saberes áulicos, tesis, o proyectos; y la construcción de una historia presente de la educación a través de los significados de los adolescentes y profesores como sujetos educativos e históricos.

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Desarrollo

El historizar la experiencia vivida de los estudiantes adolescentes en su trayecto por la escuela secundaria, es decir, basarse en la convergencia de la subjetividad de los jóvenes, propia de un tiempo y un espacio como proceso interpretativo y crítico, fue lo que llevo a escribir su historia. Lo que resultó bastante complicado, pero no menos satisfactorio para que la suscribe.

Todo comenzó cuando en una reunión en el año 2011 entre amigos y familiares (la mayoría profesores) debatíamos en torno a nuestro tema favorito la educación, entre mis disertaciones 3 abordaba que:

“…Los adolescentes estudiantes de secundaria no son valorados como sujetos históricos, ni como representantes de un sector social y educativo al que perteneces […]”

Los retos personales y sociales que surgieron después de esa noche de primavera, me empeñarían en realizar una investigación sobre los adolescentes de secundaria. Dos razones específicas motivaron dicho proceder:

  • El compromiso que he adquirido como docente e historiadora; responsabilidad encauzada al desarrollo de actividades intelectuales y profesionales dirigidas a grupos sociales que han sido poco valorados o de escaso interés para su estudio, ya sea desde el campo educativo o de la propia Historia. Constantemente me encuentro inmersa en proyectos laborales o académicos en los cuales la posición es de rescate, escribir o documentar sobre personas y grupos vulnerables desde algún parámetro ya sea económico, cultural o social, incluyendo la labor de docente en contextos considerados de bajo desarrollo social; me refiero a enseñar a sujetos que de forma escasa o nula han sido protagonistas del relato histórico, es decir, que poseen historias que aún no fueron o han sido contadas.
  • La importancia social, cultural y generacional que los estudiantes adolescentes de secundaria representan, al ser crisol de elementos a estudiar sobre las sociedades contemporáneas: Interacciones y tensiones características de los adolescentes con las instituciones a las que pertenecen (escuela, familia, comunidad, religión); El potencial que ostentan los jóvenes para el trabajo y la economía, su fuerza de trabajo ya sea como aprendices o auxiliares vinculados al mundo laboral adulto, a la vez, como el sistema neoliberal los concibe como una “nueva generación de consumidores”; La importancia que poseen los adolescentes de secundaria en un estudio educativo e histórico al representan a la generación joven que se encuentra primordialmente dentro de la dimensión histórica de lo diacrónico, y que se enfrenta de inicio y constantemente a la dimensión relativamente sincrónica del mundo adulto, así como a las instituciones de las que los propios jóvenes son partícipes.

Lo anterior me llevo a decidir ingresar a una maestría para llevar acabo mí entonces proyecto de investigación que tenía mucho de: intención, de historia, de adolescentes, de educación y de otredad, pero poco de claridad. Las primeras opciones al ser docente frente agrupo en una secundaria de la SEP fueron los posgrados ofertados por la propia institución o empresas afines, los cuales no llenaban mis expectativas debido a que la investigación en su mayoría, era centrada en la intervención de la práctica docente. Al ampliar los horizontes me topé con dos programas que hicieron brillar mis 4 ojos: La Maestría en Ciencias de la Educación del ISIDM, pero que lamentablemente los tiempos de la convocatoria no me permitían el ingreso; La otra era Maestría en Investigación Educativa de la Universidad de Guadalajara, la cual pertenecía al Padrón del Programa Nacional de Posgrados de Calidad, colocándola en un inicio complicada por los tiempos, requisitos y nivel de exigencia, finalmente opte por ella y el proceso de selección y aceptación fue riguroso pero encantador.

En principio creía que lo más difícil sería el rigor académico del programa, ¡oh que equivocada estaba! Una de las travesías más grandes y penurias en mi vida de maestrante fueron las trabas burocráticas a las que me enfrenté durante casi los dos años en que cursé la maestría para no perder mi trabajo. Conocí los huecos en las leyes y prestaciones de los trabajadores de la educación, pues los permisos para estudiar un posgrado, es asunto difícil, pero si es parte del padrón de CONACyT, la situación es peor, debido a la beca de estudio que se otorga y el nivel de exigencia, se presenta como obstáculo ante la propia SEJ, ya que no existe permiso para ello, solo un concepto llamado -beca comisión- pero que al tener un beneficio económico, resulta casi igual de complicado obtenerla que el “propio trabajo”.

Así la pasé recorriendo oficinas de funcionarios públicos, representantes sindicales, idas y vueltas, para ir obteniendo permisos cortos, y en la espera de la anhelada comisión, para dedicarme a los estudios de investigación. Resumiré que la mencionada comisión llego 5 meses antes de que egresara de la maestría, con las amenazas de perder mi trabajo y renunciar a otras clases en la U. de G., y un malestar por las incongruencias en ambas instituciones, logre concluir la investigación. Mientras tanto, los estudios, las clases, los y las doctores del posgrado abonaban desde sus áreas a las nuevas disertaciones: Al centrar la investigación en los estudiantes adolescentes trataba de reinterpretar el carácter sociocultural-histórico-educativo de las escuelas secundarias, es decir, de valorar la escuela más allá de la visión neoliberal o determinista que promueve la racionalidad instrumental y que pone énfasis en la defensa del modelo capitalista basado en resumen, en el individualismo y en el consumismo, los cuales propician mayor desigualdad social y privatización (Sáenz del Castillo, 2009).

Pretendía considerar a la escuela como espacio que puede ser una ayuda, más que un obstáculo, para los adolescentes en el proceso de conocimiento e interacción con el contexto, ya sea desde lo micro escolar, desde la relación con la comunidad, o bien, en su relación con el mundo. Las observaciones y vivencias que como profesora de historia había tenido de forma cotidiana con los estudiantes adolescentes de la ESG N°117 en su contexto durante cuatro años, fueron 5 determinantes en la intención de realizar un proyecto valorándolos a ellos como sujetos importantes de la escuela y la comunidad, y a la vez recuperando la idea de Educación en un sentido más amplio que el de rendimiento escolar. Es necesario puntualizar que el trabajo que se pretendía desarrollar, partía de un proyecto más amplio un compromiso y una responsabilidad social.

El proceso de investigación organizado por y desde los sujetos pertenece al complejo objetivo de comprensión de los sujetos mismos. Habermas (1998) menciona que el teórico crítico de la sociedad es quien parte de su propia realidad social a la que trata de analizar, de sus problemas y sus intereses; sus conceptos y juicios brotan y pertenecen a las mismas tradiciones e instituciones que está investigando; por ello la teoría crítica es doblemente reflexiva, puesto que es autoconsciente de sus propios orígenes en el desarrollo histórico y de su papel que juega en la sociedad ulterior.

La delimitación del objeto de estudio resultaba de intentar dar respuesta a cuestiones básicas como: qué quiero realizar, en quiénes, cuáles sujetos, dónde, cuándo y cómo, es que pretendía acerarme un segmento de la realidad para realizar un estudio científico. Además de los acercamientos empíricos como docente, me precedía la formación como historiadora la cual aportó habilidades para rastrear información bibliográfica y de otras fuentes (orales).
 La asesoría puntual, rigurosa y humana que recibió de la Dra. Emma Ruiz, fueron un elemento favorable en todos los sentidos ante los retos y sinsabores que tiene la investigación y el estudio del posgrado. Por lo que el proyecto poco a poco fue cobrando sentido, y se comenzó a puntualizar en torno a: Dar voz a las experiencias, vivencias y expectativas que expresan, a través de los rescates de las subjetividades de un grupo de adolescentes de 3° de secundaria habitan en un el FIS.

Este fue avance sustancial, pero presento el siguiente reto…el Estado del conocimiento. Para realizarlo (Estado del conocimiento), me di a la tarea de rastrear ejes conductores para el proyecto, entresacando conceptos claves que le dieran estructura y fundamento. Como consecuencia detecté una amplia cantidad y tipología de trabajos, sin embargo, delimité en tres líneas iniciales: A) Adolescencia, adolescente y juventud. B) Subjetividad- intersubjetividades. C) Espacios habitacionales y fraccionamientos de interés social. Ejes que con el paso de la investigación se centrarían en la primera de ellas, y a su vez abriría nuevas sub-líneas de búsqueda y análisis de información: Estudios sobre los conceptos y la idea de adolescencia y Estudios específicos del campo de la investigación educativa; dejando las otras dos para contextualizar y respaldar la investigación. 6 La revisión amplia de trabajos empíricos y teóricos, artículos, tesis, libros, etc. arrojó un hueco sobre el papel de los adolescentes de secundaria como sujetos históricos, sobre sus experiencias como fuente de información histórica, y sobre el caso particular de los jóvenes de las escuelas secundarias en FIS. Pero también un cumulo de conocimientos sumamente valiosos en torno a los sujetos de estudio.

Sobre la adolescencia y los adolescentes, debido a la variedad y extensión de enfoques y a la complejidad del concepto, rescato: La línea de investigación marcada como columna vertebral sobre como estudiar al adolescente, la corriente psicoanalítica de Freud, no solo sus trabajos, sino los que lo abordan como eje en el estudio. En particular, el texto “La producción del inconsciente” (2003) de Erdheim sobre adolescencia. La aportación directa que dejo es la de obtener del adolescente un acercamiento a su propia percepción y vivencias. Menciona que la historicidad interna que posee el adolescente es un proceso histórico vital, cuyo modelo no es la constatación de hechos, sino esa característica fusión de recuerdo y expectativa en un todo que denominamos experiencia, y que se adquiere viviendo experiencias. Los procesos de la adolescencia constituyen aquello que se llama “historicidad de la experiencia”, es decir, la relación entre recuerdo y expectativa. Las posturas de Salazar (1995) Hargreaves (1998) y Onrubia (1997), quienes refieren a un acercamiento y resinificado al estudio sobre adolescentes como una prioridad desde lo educativo, lo social y lo cultural. Presentaban una visión alternativa al estudio de adolescentes, desde la interdisciplinariedad (la antropología y la psicología social). Invitando a un estudio holístico de la cultura, vinculado con aspectos de salud, biológicos y psíquicos.

Las sesiones de asesorías eran claras y rigurosas a menos que fuera por causa mayor, los jueves de 4:00 a 6:00 pm tenía cita con mi asesora para valorar avances, dificultades, retos o incluso malestares culturales, sociales o personales en torno a mi proceso. Esas sesiones fueron determinantes para el desarrollo sano y satisfactorio de la investigación. Entre el ir y venir a clases, asesorías, lecturas y trabajo de campo, las preguntas de investigación poco a poco fueron contrayéndose a la par los objetivos y la hipótesis o supuesto de la tesis, debo confesar que hasta la primera parte del posgrado yo solo veía la investigación como meta, pero luego el sistema escolarizado, el tiempo y los parámetros de CONACyT me recordaron que la Tesis era producto a lograr, particularmente considero que el ver la tesis como reto y no trámite ayudo a tener claridad, convicción teórica y epistémica y lograr una estancia académica en la Universidad de Costa Rica. 7 pues más que un escrito, había un reto, dar voz a los que a mi juicio y a estudiosos del siglo XX e inicios del XXI que pasaban por mis manos, ojos y mente, lo consideraban prioridad social. Los acercamientos teóricos y empíricos dieron pauta al proceso de indagación en el que el enfoque Educativo e Histórico se vincularon, con la finalidad de lograr una propuesta multidisciplinar. ¿Cuáles son las experiencias educativas a través de las cuales los adolescentes del FIS “¿Los Ruiseñores”, dan cuenta de sí mismos y de su condición social de estudiantes de secundaria? ¿Qué significado tienen tales experiencias para ellos dentro de sus procesos personales y sociales? ¿Cómo conciben los estudiantes adolescentes a la educación formal desde sus narraciones, y cuál es la relación que de facto han construido de ella? ¿Cuáles son las experiencias que colocan al estudiante– adolescente como sujeto educativo y sujeto histórico, constructor de una historia presente de la educación? Fueron las preguntas de investigación, derivadas de ellas los objetivos vieron luz, de forma general era realizar una reflexión crítica y un rescate histórico de las experiencias de los adolescentes de la ESG N°117, así como analizar el papel de los sujetos educativos como sujetos históricos vinculados a las realidades sociales en escuelas secundarias de localidades de bajo desarrollo.

El historizar las experiencias produciría un fenómeno subjetivo e histórico, que si bien, no implicaría la plena conciencia por parte de los individuos de lo que se está haciendo o pretendiendo respecto al impacto socio histórico, es decir, que se hace Historia, sí se lograría generar una conciencia histórica en relación con la propia experiencia y el sujeto.

Para lograr los objetivos propuestos en el presente trabajo, oscilado en un continuo ir y venir entre aspectos teóricos y empíricos, propiciando un proceso reflexivo y crítico en cada una de las etapas de investigación, se partió de un primer acercamiento a la literatura, se hicieron luego las primeras actividades de observación y entrevistas de exploración, procediendo luego a una más detallada revisión bibliográfica y a la reflexión sobre la misma. Con base a lo anterior, se construyó el objeto de estudio y se hizo el planteamiento del problema. Recolectamos luego nuevos datos a través de diversas fuentes tanto primarias, secundarias e incluso terciarias. Insistiendo en la revisión, reflexión y análisis de la literatura, poniéndola en discusión con los resultados del acercamiento al trabajo de campo, analizamos la información, llegando a la escritura y análisis de avances progresivamente más detallados y esclarecedores.

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Al ir desarrollando el proyecto de investigación se fue complejizando conceptos teóricos tales como: Experiencia, Memoria, Sujeto educativo y Sujeto histórico, vinculados al trabajo 8 de campo y al tratamiento de las fuentes, el cual resultó ser una actividad gratificante porque supuso el enfrentar constantes retos.

Las noches y los días pasaban entre lecturas extensas y complejas, largas jornadas frente a la computadora la cual era una mini-laptop hp de 10” (hay quienes aún se sorprende sobre como pude hacer la toda tesis y la maestría con es “computadorcita”); La situación económica aunque no era un obstáculo, en ocasiones representó un reto, como lo mencioné anteriormente, el escenario laboral y de permiso me demandaba dinero en trámites y en pagar a quien me cubría en ocasiones, cuando no se reanudaba la licencia temporal a tiempo; los descuentos, la comida y vida limitada de estudiante aparecieron de nuevo, ¡como la disfrute!

Al avanzar en la indagación se logró puntualizar la Historia presente las implicaciones parte de las concepciones de “Experiencia y Memoria”. Los argumentos del paradigma teórico crítico en torno a la experiencia, apoyan a una mejor comprensión, e interpretación, del sentido que se tiene en el desarrollo historiográfico de la otredad educativa contemporánea, y que se intentaba aportar en la tesis. El filósofo crítico-interpretativo Husserl, alude a que el análisis de un sector de la realidad parte precisamente de la experiencia como el resultado de la vida vivida, es decir, que el mundo no es lo que yo pienso sino lo que vivo (Aróstegui, 2004). La Memoria figura como potencial en la constitución del ser humano, a modo de un ser histórico, es el soporte de la percepción de la temporalidad, de la continuidad tanto personal como colectiva; es la que consiguientemente acumula vivencias donde se enlazan pasado y presente. Bergson (2012) refiere sobre la memoria que no es la facultad de clasificar los recuerdos, almacenarlos en un cajón o de escribirlos en un registro, es constitutivamente más que un depósito, es algo más complejo que implica relación entre pasado y presente.

El trabajo historiográfico y socioeducativo que se desarrollaba en la tesis, me situaba como sujeto historizante frente y en relación a lo que se va a historizar: las experiencias socio-educativas vividas por los estudiantes adolescentes de la ESG N° 117. Para lo cual historizar la experiencia tomaba una dimensión teórico-metodológica, que permitía realizar una aportación a la Historia presente de la educación.

Los plazos y las fechas se iban cumpliendo, había que entregar borradores y avances, los besos de buenas noches de mi pareja se despedían entre 12 y 2 de la mañana, dejándome una tacita de café o una fruta para la acides y desvelo de madrugada; sus revisiones y lecturas fueron fuerte aleados y provocaron recios debates en defensa de las ideas, el amor salió avante, ante todo. La familia 9 y los buenos amigos, pacientes y tolerantes ante mis ausencias a fiestas, conmemoraciones o reuniones eran alicientes para no claudicar.

El nivel de complejidad en el análisis de los testimonios, fue el de identificar en el discurso de los adolescentes elementos esenciales, claros y específicos que nos permitieran repensar el papel que juega el conocimiento histórico, desde el currículo y desde la cotidianidad para los estudiantes de secundaria. Recuperar las experiencias de los jóvenes a través de sus palabras, categorizarlas, llegar a comprenderlas, y después convertirlas en argumentos estructurados, propuesta y resultado de una investigación, ha colocado a la que suscribe en uno de los retos más interesantes académica, profesional y personalmente, el cual ha sido compartido en coloquios y congresos.

El contexto socio histórico supuso un arduo trabajo de investigación tanto documental como de historia oral, se escribía por vez primera la Historia de la ESG No. 117, a partir de la narrativa de profesores y de los estudiantes.

Finalmente, precisaré que tiempo presente es “el tiempo real de la experiencia vivida por el hombre, desde el cual imagina el futuro y se representa el pasado”. Por lo que la historia del presente representa la vigencia inteligible en la vida actual. El presente histórico es siempre un tiempo relativo. Aróstegui (2004) señala que:

“coincide con la experiencia vital y con la experiencia intergeneracional de cada hombre, de modo que el tiempo presente funciona por la acumulación de la experiencia de individuos o generaciones”.

Conclusiones

A manera de conclusión, destaca la reflexión en torno a la importancia del rescate de la memoria y las experiencias de los adolescentes, desde la Historia oral y como aportaciones a la Historia del tiempo presente de la comunidad, resultando un aporte académico ante la evidente desigualdad que se vive actualmente en nuestro país. Así como los hallazgos obtenidos en torno a las experiencias de los adolescentes en su conformación como sujetos son:

  • Los estudiantes adolescentes identifican en la educación elementos de instrucción escolar, los aprendizajes encaminados a conocimientos, el desarrollo de habilidades cognitivas y procedimentales, pero a la vez entrelazado con aspectos como valores familiares y convivencia, elementales en el desarrollo personal y social.
  • Las narraciones de las experiencias educativas de los adolescentes dan cuenta de sí mismo relacionado con los profesores, con compañeros y amigos, así como, con parte del currículo escolar. Los adolescentes estudiantes son protagonistas y testigos de un tiempo presente que nos narra elementos sociales, culturales, políticos e incluso económicos de lo que implica ser joven en un FIS en la segunda década del siglo XXI.

Lo anterior se logró a través de recuperar el poder significativo y de interpretación del contenido en las experiencias narradas por los adolescentes estudiantes en la secundaria, objeto de nuestro estudio. Se propició un acercamiento con los jóvenes que permitió un mayor conocimiento de ellos como sujetos, así como la revalorización de su papel constitutivo en la sociedad, en el ámbito educativo y en la historia.

Historizar las experiencias de los jóvenes adolescentes estudiantes de la secundaria del Fraccionamiento Los Ruiseñores, produjo un incremento de la motivación por entender lo que ellos viven, de forma particular incitó a la que suscribe a valorar es presente de los y las chicas y a conectarse a través de una escucha receptiva con su pasado, como ellos lo han venido representando. Pero, sobre todo, al historizar a través de sus narrativas y la reflexión sobre ellas, los sujetos potencializan su impacto en y sobre el mundo al que pertenecen; propiciando en una mínima medida en la posibilidad de generar cambios en su medio circundante y su papel de sujetos constructores de la historia. Los estudiantes adolescentes de la ESG No. 117 representan un grupo de chicos y chicas pertenecientes a un sector de la población que habitan en el FIS Los Ruiseñores, sector al que contribuyen a hacer visible con su acción historizante.

Finalmente, los posicionamientos básicos de la teoría crítica fueron andamiaje para la conformación del trabajo, fueron importantes conceptos de autores como Habermas, Freire, Gramsci, Benjamín, Horkheimer y Agamben entre otros. Sus postulados posibilitaron dar cuenta de la importancia de los sujetos como gestores de la historia y de su impacto social y académico.

Ningún proceso de investigación y de búsqueda del conocimiento tiene un fin definible; es siempre parte de un proceso interminable. Así, a partir del presente trabajo aparecen nuevos retos y se plantean más preguntas novedosas, así que…continuará.

Tomado  de: http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v14/doc/1610.pdf

Referencias

Anzaldúa Arce, R. (2009). Sujetos y saberes en los dispositivos pedagógicos de la modernidad. En
M. Martínez Delgado, Sujetos e instituciones. Más allá de la escuela. (P.p 19-42) Zacatecas: UAZ.
Aróstegui, J. (2004). La historia vivida. Sobre la historia presente. Madrid: Alianza editorial.
Bergson, H. (2012). Memoria y vida. (Trad. Mauro Armiño). Madrid, España: Alianza Editorial.
Erdheim, M. (2003) La producción social de inconsciencia. Una introducción al proceso etnopsicoanalítico. México: Editorial Siglo XXI.
Habermas, J. 1987. “Teoría y práctica”. En Teoría y praxis. Estudios de filosofía social”. Madrid, España: Ed. Tecnos.
_________. (1992). La ética del discurso y la cuestión de la verdad. (Trad. Ramón Vilé) Barcelona, España: Paidós
Hergreves, A. (1998). Educación para el cambio. Reinventar la educación de los adolescentes. Barcelona, España: Octaedro Ed.
Onrubia, J. (1997). Psicología del adolescente: el mundo de adolescente. (Vol. II). Barcelona, España: ICE: Horsori Ed.
Sáenz del Castillo A. (2009). Teoría Crítica y Educación. [En línea] Disponible en: http://educritica.idoneos.com/index.php/335283. [Última consulta: 12 de marzo de 2013].
Salazar R. (1995). “Adolescencia, cultura y salud”. En Manteca A. Desarrollo de los Adolescentes I: Aspectos Generales. México: SEP.
Para leer y conocer más experiencias de investigación educativa consulte: Memoria electrónica del congreso nacional de investigación educativa

Tomado de: Congreso nacional de investigación en educación -COMIE

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