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La educación Colombiana en el nuevo milenio

Magisterio
11/08/2017 - 16:00
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Foto de Sistema Bibliotecario Vimercatese. Tomada de Flickr

El siglo XXI se puede definir como el de la educación, puesto que este factor se convirtió en uno de los más importantes a la hora de proyectar el desarrollo y la competitividad de todos los países. A partir de la constitución de 1991, en Colombia se introdujeron reformas importantes en el sector, con el fin de enfrentar los atrasos en cobertura y calidad que ubicaban al país en desventaja, aun en el contexto de América latina: para tal efecto, se definió la descentralización, se les dio mayor autonomía a las instituciones educativas y se flexibilizó el currículo.

 

En la primera década del siglo se hicieron viables estas reformas y se orientaron los esfuerzos hacia el desarrollo de competencias en los estudiantes con la definición de los estándares a lograr en cada etapa y su evaluación periódica. En este sentido, el avance fue evidente en el tema de ampliación del acceso: las coberturas brutas de la educación básica ya permiten establecer que en el país existen los cupos suficientes para que toda la población en edad pueda terminar el bachillerato.

 

Lea: La formación del maestro. Una mirada desde la investigación y las dinámicas del futuro

 

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Persisten algunos problemas en cuanto al acceso de algunos grupos poblaciones y a la deserción. Así mismo, en los puntos extremos de la educación, de los 0 a 5 años y en la formación universitaria, es necesario continuar con los esfuerzos de ampliación de oportunidades articulando las ofertas, buscando que la educación inicial le aporte a la calidad y permanencia de los estudiantes en la formación básica, y que unos mejores cimientos del saber hagan posible el paso de los estudiantes a la universidad. El reto actual es el de la calidad, para que el paso de los individuos por el sistema educativo garantice su formación, generándoles capacidad de mejorar su calidad de vida y de aportarle al desarrollo de su comunidad y del país.

 

La educación del siglo pasado tendía a medirse por la calidad de los insumos: la infraestructura, los textos, los títulos de los profesores. Hoy se plantea de otra manera y se centra en los aprendizajes de los estudiantes. Se trata de que la educación desarrolle estrategias que le aporten a los individuos las herramientas que los hagan competentes, innovadores e íntegros.

 

+Conozca la Revista Bioética y educación de futuro

 

Si bien la clave de una mejor calidad está en los maestros y sus métodos pedagógicos, los espacios adecuados a las nuevas exigencias pueden facilitar los aprendizajes y, en especial, el trabajo colaborativo y la integración de la comunidad a la institución educativa. Espacios flexibles y abiertos sirven para tal fin. Así mismo, los espacios educativos en zonas marginales pueden compensar en algo las precarias condiciones en las que crecen los niños y pueden convertirse en una posibilidad de mejoramiento urbano que incida en el desarrollo de toda la comunidad

 

Procesos integrales

Resulta importante tener presente que la inversión en la infraestructura no puede ser el centro del esfuerzo para mejorar la calidad, ya que ésta se debe equilibrar con la transformación de los mismos maestros. Sin embargo, es un factor que puede ayudar en el proceso de transformación. Un reto importante de la actualidad consiste en equilibrar la escala y la orientación de las grandes obras con las personas que van a disponer de ellas y a emplearlas como herramienta de formación. Es una relación en donde el éxito depende de qué tan afinada esté la maquinaria. Si bien es cierto que la pedagogía ha cambiado, no se trata simplemente de adoptar patrones a ciegas. Quienes se han comprometido con la investigación y la generación de conocimiento tienen pautas claras sobre la manera como se aprende, se enseña y se mide la eficiencia del proceso. Estos ámbitos de creatividad y de innovación, en donde la recursividad es un elemento permanente, constituyen ejemplos de lo que la educación debe ser a futuro: más preguntas que respuestas, mayor colaboración, más ejemplos de creatividad y más cercanía con la realidad.

 

Tomado de: Kassani

 

Foto de Sistema Bibliotecario Vimercatese. Tomada de Flickr