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La educación para la comunicación

Magisterio
05/04/2018 - 10:45
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Foto de Pixabay

El desarrollo de la competencia comunicativa está integrado en todos los currículos actuales, desde las etapas más tempranas en educación infantil y primaria hasta la educación secundaria y enseñanza universitaria. «En el Espacio Europeo de Educación Superior, la educación mediática se fundamenta en un entorno de competencias que se enfoca hacia la empleabilidad. Asistimos a la instauración de una nueva teoría multidimensional basada en la confluencia de todas las alfabetizaciones o elenco de competencias» (Marta-Lazo y Grandío, 2011).

Tras varios siglos en los que el objetivo de la educación era instruir a la población para que solo unos pocos pudieran acceder a la universidad, en el siglo xx se generaliza la educación y se amplía la posibilidad de cursar estudios universitarios a buena parte de la población. En el siglo xxi la información, la cultura y la tecnología, a pesar de las brechas que siguen existiendo, están al alcance de cada vez mayor número de ciudadanos, no solo en las universidades. De la instrucción de contenidos se ha pasado a la adquisición de competencias que, en palabras de Albert Gómez (2006, pág. 115), supone «un concepto polisémico que surge en respuesta a las realidades planteadas por el siglo xxi, la sociedad de la información y la globalización cultural y económica. Hay muchas posturas acerca de lo que se concibe como competencia según se trate del ámbito laboral, profesional, competencias para la vida en el ámbito del desarrollo humano, así como en el ámbito académico».6

+Lea: Las cuatro dimensiones de las competencias digitales

Como propuesta, De la Cruz (2007, pág. 10) define la competencia como «saber-hacer complejo que exige un conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes, valores y virtudes que garantizan la bondad y eficiencia de un ejercicio profesional responsable y excelente», y añade que supone la integración en un cuerpo poliédrico frente a «yuxtaposición de los viejos programas académicos para conseguir la formación de las competencias como un saber-hacer complejo y contextualizado que tienen que dominar los profesionales competentes...».
Las competencias suponen, pues, una conjunción dinámica de conocimientos, comprensión, destrezas, habilidades, valores, actitudes y aptitudes (Rychen y Tiana, 2004). Se adquieren de manera conjunta a lo largo de diferentes niveles, de manera interdisciplinar en módulos de aprendizaje. Las competencias genéricas son las que desarrolla el universitario desde una perspectiva ciudadana y lo convierten en un profesional “todo terreno”.

6 M.ª J. Albert Gómez establece una interesante comparativa entre las competencias instrumentales, las interpersonales y las sistémicas, dentro de la tipología de las competencias genéricas en el ámbito universitario, que propone el Proyecto Tuning. M.ª J. Albert Gómez. «Competencias y sociedad del conocimiento», en M.ª A. Murga Menoyo y M.ª del P. QuiciosGarcía (2006). La reforma de la Universidad. Cambios exigidos por la nueva Europa. Madrid: Dykinson, págs. 115 y ss.

+Lea: Derecho a pensar la comunicación

En la actualidad, nos encontramos con una evolución imparable en el contexto tecnológico. Los comunicadores deben estar al corriente de estos cambios y tienen que saber adaptarse al nuevo medio. Atrás quedaron la unidireccionalidad y los clásicos esquemas bidireccionales asimétricos. Ahora más que nunca estamos ante un nuevo modelo de comunicación que prima al sujeto como lectoautor (receptor y emisor de contenidos) (García García, 2006) y en el que asume el rol de «prosumidor».7
El modelo del «lenguaje total», equivalente al lenguaje audio-scripto-visuel del canadiense y padre de la teoría del EMIREC Jean Cloutier (1975), es una síntesis de todos los lenguajes o lenguaje integral como pedagogía, que ofrece al educando la posibilidad de «pasar del estatus de receptorconsumidor al de perceptor-creador» (Gutiérrez, 1975, pág. 17). Desde
este modelo, los medios pasan a ser agentes de expresión en los que los educandos participan, las técnicas de comunicación dialógicas aportan nuevas formas de convivencia más humanizantes y la pedagogía pasa a ser «no-directiva» sino creadora y dinámica, convirtiendo a los educandos en «gestores de su propia historia». Entre otros investigadores que en el seno de países hispanoamericanos se han basado en la concepción de un «sujeto activo, social y creativo para los medios», podemos destacar a Fuenzalida y Hermosilla (Chile), Charles y Orozco (México), Martín- Barbero (Colombia), Quiroz (Perú) o Kaplún (Uruguay).
El cambio de roles en el sistema educativo y el uso de metodologías activas propicia el análisis y la creación de mensajes. En esta línea, García Matilla ya advertía en 2003 que «hoy se hace más necesaria que nunca esa reorientación de la enseñanza como proceso con el que los alumnos han de ser protagonistas de su propio aprendizaje, y por ello es preciso no renunciar a plantear estrategias para una mediación eficaz. La EPC (Educación Para la Comunicación) se ha preocupado por la necesidad de construir herramientas para una acción educativa en medios concretos como la televisión, con el fin de promover las tareas de mediación útiles para el trabajo de jóvenes dinamizadores sociales, profesores y padres»

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7 El acrónimo prosumer compendia las primeras sílabas en inglés de los términos producer y consumer. En su versión española, se traduce por «prosumidor». El futurólogo Alvin Toffler fue quien acuñó por primera vez este término en su libro La tercera ola (1979). En su opinión, una vez superada la era industrial, el consumidor pasaría a tener el control del tiempo y los contenidos de su consumo, y las empresas, en su afán por personalizar los productos, le otorgarían la posibilidad de diseñar y producir.

Referencias

Albert Gómez, M.ª J. (2006). «Competencias y sociedad del conocimiento». En: M.ª A. Murga Menoyo, M.ª del P. Quicios García (2006). La reforma de la universidad. Cambios exigidos por la nueva Europa. Madrid: Dykinson, págs. 115 y ss.
Marta-Lazo, C.; Grandío-Pérez, M. (2011). «Competencias de la educación mediática en la universidad: de la erudición a la eficacia». En: Congreso Educación Mediática & Competencia Digital. Recuperado en: http://www.educacionmediatica.es/?p=539
Cruz, M.ª A. de la (2007). Taller sobre el proceso de aprendizaje-enseñanza de competencia. Zaragoza: Instituto de Ciencias de la Educación (ICE), Universidad de Zaragoza.
Rychen, D.; Tiana, A. (2004). Developing key competencies in education: some lessons from international and national experience. París: UNESCO.
García García, F. (2006). «De la convergencia tecnológica a la convergencia comunicativa en la educación y el progreso». Revista Icono 14, n.º 7. Madrid, págs. 1-19.
Gutiérrez, F. (1975). Pedagogía de la comunicación. Buenos Aires: Humanitas. García Matilla, Agustín (2003). Una televisión para la educación. La utopía posible. Barcelona: Gedisa.

Título tomado del libro Comunicación digital y educación. Autor: Carmen Marta-Lazo, José Antonio Gabelas Barroso. pp. 108-111

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