Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
web_banner_1115x116_1_1.png

La formación del sujeto ético-político en contextos de violencia escolar

Magisterio
29/05/2018 - 11:00
0
Foto de Pixabay

En el abordaje de la violencia escolar, la formación del sujeto ético-político, pensada y desarrollada como una práctica pedagógica responsable y rigurosa, es uno de los procesos de desarrollo humano más significativos y prioritarios. Este artículo es el producto de la investigación hermenéutico-crítica desarrollada en dos colegios inmersos en contextos de violencia escolar cuyos resultados se contrastaron con los presupuestos de la ética compleja sustentados en el método del análisis crítico del discurso. En consecuencia, los resultados de los hallazgos invitan a proponer nuevos estilos pedagógicos, metodologías y comprensiones que se tienen de la ética en la escuela.

Palabras clave: Sujeto ético-político, práctica pedagógica, violencia escolar, ética compleja.

Abstract

In addressing school violence, training of the Ethical Subject-Political, designed and developed as a pedagogical practice, responsible and rigorous process is one of the most significant human development and priority. This article is the product of hermeneutic research-criticism developed in two colleges involved in violence contexts school and the results were contrasted with the complex ethical supported by the method of critical discourse analysis. Consequently, the results of the findings invite to propose new teaching styles, methodologies and understandings that have ethics in the school.

Keywords: Ethical subject-political, pedagogical practice, school violence, ethical complex. 

Introducción

Morin, citando a Pascal, nos invita a revisar científicamente la práctica pedagógica con el fin de desarrollar la capacidad de discernimiento ético en los niños y jóvenes en momentos de desesperanza colectiva cuando dice: “Trabajar por el bien pensar, ese es el principio de la moral”.

La investigación pretendió develar las prácticas pedagógicas para la formación del sujeto ético-político que favorecen o dificultan la intervención pedagógica para prevenir la violencia escolar en dos instituciones educativas de Bogotá. Aunque muchas personas creen que la formación del sujeto ético-político es una necesidad urgente, en la vida práctica no toman en serio esta tarea pedagógica, tal vez por desconocimiento o por temor a lo que no se comprende. Sin embargo, como Morin, consideramos que la ética debe ser regenerada como religación, comprensión y compasión para resistir a la crueldad y a la barbarie humanas en diversos espacios de la vida. Bajo esta apuesta presentamos lo propio del problema, la elaboración conceptual, los resultados y su análisis, y una propuesta de intervención pedagógica para la formación del sujeto ético-político.

+Lea: El ciudadano prudente: un reto de la educación en Colombia

Referentes conceptuales

La misión fundamental de la pedagogía es la formación humana entendida como construcción de capacidades, habilidades, conocimientos, actitudes y valores dentro del marco de un conjunto de potencialidades personales, como una realidad compleja y dinámica que unifica al individuo, la sociedad y la especie en un entramado de mutua interacción, criterio fundamental de validación del saber pedagógico (Flórez, 1993). Por consiguiente, la formación del Sujeto ético-político, como práctica pedagógica , es comprendida como aquella dinámica compleja e intencionada de la comunidad académica para cultivar el pensamiento y la inteligencia ética de los estudiantes que posibilite discernir respuestas creativas a diferentes problemas del contexto, entre ellos, la violencia escolar. 

Con este propósito, la nueva pedagogía de la formación ética centra sus esfuerzos en el compromiso del docente para pensar la práctica pedagógica ética en donde el mundo de la vida es motivo de reflexión y formación; y, además, comprende la práctica como discurso y viceversa pues, “el saber pedagógico es práctico, pero no cabe contraponer este saber a un saber teórico, es práctico en el sentido de que surge de la práctica y vuelve a ella” (Garzón, 2000).

La enseñanza de la ética en la educación formal tiene la certeza de que la escuela es un escenario privilegiado para suscitar la discusión, el análisis, la reflexión, la práctica, la profundización y consolidación de la ética, y la evaluación de los valores sociales que se inician en el hogar. Igualmente, es un espacio en donde se pueden armonizar puntos de vista divergentes. Así, el propósito de la formación ética es educar la conciencia y la razón para vivir en sociedad. 

+Lea: Cambiar nuestras historias para cambiar la historia

Pensamiento complejo y ética compleja

La investigación se enmarcó dentro de la propuesta de la ética compleja desarrollada por Morin (2006.

De aquí resultan las siguientes proposiciones:

- Un mismo imperativo liga epistemología compleja, antropología compleja y ética compleja para afrontar la barbarie humana. 

- La ética compleja es un metapunto de vista que comporta reflexión sobre los fundamentos y los principios de la moral. 

- La misión de la ética compleja: resistencia a la crueldad del mundo y a la barbarie humana y la realización de la vida humana. 

- El ser humano es 100% biológico y 100% cultural.

- La Ética emergente es una exigencia moral que nace de tres fuentes interrelacionadas: individuo, sociedad y especie.

- El acto moral es un acto de religación: religación con el prójimo, religación con una comunidad, religación con una sociedad y, en el límite, religación con la especie humana.

- La ética se regenera en el bucle religación, comprensión y compasión. 

- Para superar la barbarie civilizada es necesario asumir integralmente las vías regeneradoras, potenciadas por la reforma ética. 

- La esperanza ética y política está en la autoorganización viviente llamada metamorfosis. 

- Las éticas tradicionales son éticas integradas, con imperativos de solidaridad, hospitalidad y honor, y están en crisis. 

- En la ambivalencia de la crisis lo importante para la ética, es no ceder a la histeria, salvaguardar la tolerancia y la comprensión. 

- La ética es compleja porque es, a la vez, una y múltiple. Unifica en su tronco común y diversifica en sus ramas la autoética, la socioética y la antropoética.

- La autoética es la dinámica de la “pasión de ser uno mismo”. Sus tareas centrales son: ampliar los niveles de consciencia y la capacidad de decisión personal.

- La socioética o ética de la comunidad se centra en el principio de la universalidad de la ética. 

- La misión antropo-ética-política del milenio es resignificar la ética de los cuatro motores del desarrollo actual: la ciencia, la técnica, la economía y el beneficio .

Multicausalidad de la violencia escolar

Para comprender e intervenir el problema de la crueldad y la barbarie mental entre escolares recurrimos al enfoque multicausal del desarrollo humano, propuesto por Bronfenbrenner (1987). Sus postulados, transferidos al fenómeno de la violencia escolar, distinguen cabalmente que, más allá de los intercambios individuales, las experiencias concretas que organizan la socialización incluyen la connotación afectiva necesaria para percibir el mundo social como un mundo suficientemente bueno y, por tanto, susceptible de ser imitado personalmente. La consideración de que los fenómenos psicológicos se producen dentro de marcos sociales, que se caracterizan por disponer de sistemas de comunicación y de distribución de conocimientos, afectos, emociones y valores, nos proporciona un enfoque adecuado para comprender el nacimiento y el desarrollo de fenómenos de violencia interpersonal, como respuesta a experiencias de socialización que, en lugar de aportar a los individuos afectos positivos y modelos personales basados en la empatía personal, ofrecen claves para la rivalidad, la insolidaridad y el desafecto (Fernández, 2006).

Desde esta perspectiva, comprendemos la violencia escolar como un fenómeno en el que un integrante de la comunidad educativa impone su fuerza, su poder y su posición en contra de otro, de forma que lo dañe, lo maltrate o abuse de él física o psicológicamente, directa o indirectamente, siendo la víctima inocente de cualquier argumento o justificación que el violento aporte de forma cínica o exculpatoria. 

Las manifestaciones de violencia escolar las clasificamos en dos: violencia directa, es decir, personal, cara a cara, donde se utiliza la fuerza física o las agresiones verbales o psicológicas, como medio para resolver diferencias, mostrándose de manera ‘física’ (matoneo, agresiones físicas, uso de armas, daños a tareas escolares), ‘verbal’ (apodos, burlas, mofas, gritos, regaños), o ‘psicológica’ (acoso sexual, desconocimiento o exclusión); y violencia indirecta: utilizada contra los bienes materiales propiciando un daño a los propietarios o a las instituciones, tales como hurto, robo o vandalismo. 

Metodología

En el intento de dar respuesta a la pregunta investigativa ¿Las prácticas pedagógicas para la formación del sujeto ético-político que se están implementando en dos colegios de Bogotá D.C. corresponden como estrategia de prevención de la violencia escolar? vino bien elegir un estudio de caso múltiple con dos casos (Caso A, Colegio Manuel del Socorro Rodríguez I.E.D.; y Caso B, Colegio Canapro). Las técnicas utilizadas fueron la revisión documental y la entrevista semiestructurada aplicada a ocho personas en cada caso: el rector, un coordinador, un orientador, dos docentes de Ciencias sociales y tres estudiantes.

La investigación se desarrolló en tres fases:

  • Delimitación del espacio del conocimiento en tres temas: discurso pedagógico en la formación del sujeto ético-político; prácticas pedagógicas para la formación del sujeto ético-político y violencia escolar.
  • Recolección de la información: Se hizo una revisión documental del PEI, manual de convivencia y proyectos transversales en cada caso. Luego se llevaron a cabo unas entrevistas semi-estructuradas. 
  • Análisis de la información: Se realizó la topicalización de cada una de las entrevistas lo cual permitió la emergencia de nuevas categorías que ayudaron a interpretar la información: 

 

Categorías

  • Discurso pedagógico en la formación del sujeto ético-político.
  • Prácticas pedagógicas para la formación del sujeto ético-político.
  • Prácticas pedagógicas y violencia escolar. 
ANUNCIO
banner_formacion_web_336x280_4.png

 

Subcategorías

  •  Imaginario Institucional. 
  •  Currículo orientado a la Formación del sujeto ético-político. 
  • Perspectivas de la violencia escolar.
  • Debilidades en la formación del sujeto ético-político. 
  • Conocimiento docente del contexto. 
  • Pertinencia de las Prácticas Pedagógicas. 
  • Manifestaciones de la violencia escolar. 
  • Respuesta pedagógica al fenómeno de la violencia escolar. 

Después, se procedió a realizar el análisis crítico del discurso en tres niveles: descriptivo, comparativo y discusión con los teóricos.

Cada uno de estos niveles se desglosó en cinco pasos: categorización de la información, análisis de la información en las tres categorías de estudio por caso, análisis comparativo entre los dos casos, meta-análisis para identificar las principales preocupaciones y discusión con los referentes teóricos. 

Análisis de resultados 

Los aspectos comunes y no comunes de las prácticas pedagógicas, en términos de las preocupaciones éticas son: 

Caso A

  • Enseñar a actuar correctamente: aprender a respetar, a ser honrado, a cuidarse a sí mismo y a no agredir al otro. 
  • Construcción de proyectos de vida contextualizados: conocimiento de sí mismo, interiorización de los valores institucionales, discernimiento de los problemas y formación para la vida.
  • Formación en derechos humanos: gestión del conflicto y reconocimiento de la diferencia. 
  • Fortalecimiento de la conciencia meta cognitiva mediante el diálogo respetuoso y la autocrítica. 
  • Formación de habilidades psicosociales en el manejo del conflicto y de la diferencia que implica el entrenamiento en las habilidades comunicativas. 
  • La solución pacífica de conflictos desde el diálogo y el respeto: aprender a dialogar, a conciliar y a buscar métodos alternativos a la violencia para dirimir sus conflictos.

Caso B 

  • La formación en el proyecto ético de vida para discernir la opción fundamental. 
  • El desarrollo de procesos éticos: subjetivo, intersubjetivo y transubjetivo. El primero forma los instrumentos afectivos (emoción, sentimiento, actitud, valores y principios); el segundo, enseña a vivir con los otros desde diferentes roles (como hermano, hijo, amigo, ciudadano, etc.); y el tercero enseña a valorar y dialogar con las construcciones culturales milenarias de la especie humana.
  • El sentido de la evaluación de los aprendizajes básicos aplicados a la transformación del sujeto: potenciación del pensamiento ético, diálogo argumentado y coherencia ética. 
  • La secuencia pedagógica para formar sujetos ético-políticos que implica partir de la realidad, comprenderla y tomar decisiones.
  • La formación de la inteligencia emocional como prevención de la violencia escolar que exige aprender a discernir los problemas cotidianos desde los principios de la vida, el amor y la libertad; vivenciar los valores primarios del respeto, la honestidad y la responsabilidad; manejar los conflictos desde el desarrollo de las habilidades sociales y, canalizar la agresividad positivamente. 

Lo común en los dos contextos

Las dos instituciones pretenden orientar la práctica pedagógica hacia la conformación del proyecto de vida. Aunque tienen el mismo propósito, divergen en el enfoque: en el caso A, la formación moral está centrada en valores; en el caso B, es una formación ética, es decir, una moral pensada. 

En cuanto al desarrollo de la conciencia meta cognitiva. La diferencia radica en que, el caso A orienta la evaluación ética en el obrar correctamente y el caso B lo dirige a la transformación del sujeto.

En las dos instituciones se parte del mundo de la vida pero divergen en que la práctica pedagógica del caso A genera una enseñanza en secuencia para adaptarse enfocando su acción pedagógica hacia una instrumentalización del conflicto, mientras que el caso B busca adaptarse críticamente.

La idea de que la formación del sujeto ético-político es correlacional con el manejo asertivo del conflicto demuestra que el problema ético central de la barbarie interior puede ser superado con la formación de una cultura psíquica. La divergencia está en que en el caso A se instrumentaliza el respeto y el diálogo para dirimir los conflictos, y en el caso B este objetivo se realiza desde la comprensión de los principios de la vida, el amor y la libertad. 

De lo anterior se infiere que las prácticas pedagógicas quieren ser una estrategia de prevención de la violencia escolar porque tienen la intención de intervenir el conflicto con fines pedagógicos, donde el componente ético-político cualifica al ser humano para comprender y transformar los comportamientos agresivos que dañan al otro interrumpiendo su desarrollo humano y minimizando sus derechos. Sin embargo, es necesario comprender la multicausalidad de la violencia escolar para abordar este fenómeno pedagógicamente. 

+Conozca los libros: Educación en ética y valores    El poder transformador de los educadores     Ética y educación

Algunas conclusiones

La teoría de la ética de la complejidad desarrollada por Morin (2006) brinda herramientas conceptuales para comprender cómo orientar la formación del sujeto-político mediado por la práctica pedagógica, hacia la plena realización de la vida humana resistiendo a la crueldad y la barbarie.

Así, mientras que, para los casos estudiados, la formación ética es enseñar a actuar correctamente y el fortalecimiento del proyecto ético de vida, para los investigadores ésta consiste en generar prácticas pedagógicas que fortalezcan proyectos de vida en los cuales ocurra un discernimiento ético sólido, con una metodología pedagógica, dialógica y argumentada, como aporte fundamental para cerrar el paso a la violencia escolar.

Siguiendo esta idea, Morin plantea que vivir humanamente es asumir plenamente las tres dimensiones de la identidad humana: la identidad individual, la identidad social y la identidad antropológica. La ética compleja necesita lo que hay de más individualizado en el ser humano, la autonomía de la conciencia y el sentido de la responsabilidad ya que el progreso ético sólo puede efectuarse en el enraizamiento, el desarrollo, la sinergia de dos conciencias: la conciencia intelectual y la conciencia moral. De esta manera coincidimos con el caso B cuando le apuesta a una formación ético-política que lleve al sujeto a comprometerse consigo mismo y con los otros dentro de un proceso subjetivo, intersubjetivo y transubjetivo. A este respecto Morin plantea que toda la mirada ética debe percibir que el acto moral es un acto individual de religación con el prójimo, con una comunidad, con una sociedad y, en el límite, con la especie humana. 

Una aproximación a la propuesta pedagógica

Las prácticas pedagógicas para la formación del sujeto ético-político requieren ser pensadas y ejecutadas de manera compleja, sistémica y reflexiva. El trabajo de formación es responsabilidad de toda la comunidad académica, incluso, del mismo sujeto destinatario. Aventurar una ruta de formación del sujeto ético-político como producto de esta investigación es una tarea ineludible, por lo cual proponemos: 1) definir unos propósitos en secuencia y coherencia de formación ético-política concertados con toda la comunidad y acordes con el compromiso de la construcción del Proyecto ético de nación; 2) definir unos contenidos en clave de formación en competencias que estimulen la reflexión crítica y la discusión argumentada para afrontar los conflictos en su comunidad; 3) definir hilos conductores en proceso. 

Además, un método para la formación del pensamiento ético: 

  • Contexto. Identifica las necesidades
  • Modelación: Proyecta un estado de bienestar usando las estrategias en situaciones más complejas.
  • Ejercitación.  Se anticipa al impacto e su comportamiento
  • Simulación. Actúa y monitorea su comportamiento, metacognición, autoevaluación
  • Modelación.  Comprende la actitud, los principios y valores primarios para alcanzar el estado de bienestar

Este texto quiere ser expresión de una preocupación conjunta por parte de aquellos que se mueven en el mundo de la educación por la formación ética y política. La investigación realizada, a la cual remitimos al lector, profundiza sobre los elementos expuestos y quiere ser un camino de andadura frente a las situaciones violentas que vivimos.

Bibliografía

Fernández, I. (2006). Escuela sin violencia. Resolución de conflictos. (Tercera ed.). Ciudad de México: Alfaomega grupo editor.

Flórez Ochoa, R. (1999). Evaluación pedagógica y cognición. Santa fe de Bogotá: Mc Graw Hill.

Garzón, J. C. (2005). Unidades didácticas del curso Epistemología de la Pedagogía. Universidad Nacional A distancia UNAD.

Morin, E. (2006). El Método 6. Etica. Madrid: Ediciones Cátedra (Grupo Anaya S.A.).

Zuluaga, O. L., Echeverry S. A. et al. (2003). Pedagogía y Epistemología. 1ª Ed. Bogotá: Cooperativa Editorial Magisterio. 

Zuluaga, O. L. & Noguera, C. E. (2005). Foucault la pedagogía y la educación. Pensar de otro modo. 1ª Ed. Bogotá: Cooperativa Editorial magisterio. 

Notas

  Este artículo es un producto derivado de la investigación Práctica Pedagógica para la formación del sujeto Ético-Político en contextos de violencia escolar en dos colegios de Bogotá realizada entre 2009 y 2010 e inscrita en el macro proyecto de investigación sobre violencia escolar dirigido por el profesor José Luis Meza, director del grupo Ambiente Ético. 

2 Una práctica pedagógica es distinta a aquellas actividades cotidianas que ocurren en los planteles educativos, lejos de ser inspiradas por la teoría pedagógica e, inclusive, son antipedagógicas (Garzón, 2000; Zuluaga, 2003).

3 El desarrollo de estas proposiciones se encuentra en la Prácticas Pedagógicas para la Formación del Sujeto Ético-Político en contextos de violencia escolar en dos colegios de Bogotá D.C. pp. 52-68.

Los autores

John Freddy Arévalo Sánchez. jarevalo02@unisalle.edu.co Lic. en Filosofía y Letras, Universidad de La Salle. Magíster en Docencia, Universidad de la Salle. Docente de Filosofía, Colegio Manuel del Socorro Rodríguez I.E.D. 

Gabriel Hernany Giraldo López.  ggiraldolpez25@gmail.com.  Lic. en ética y desarrollo humano, Universidad El Bosque. Especialista en desarrollo humano, procesos afectivos y creativos, Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Especialista en Pedagogía del aprendizaje autónomo, UNAD. Magíster en Docencia, Universidad de la Salle. 

Eliana Constanza Prieto Garzón. prietoga@hotmail.com.  Lic. en filología e Idiomas, Universidad Libre. Magíster en Docencia, Universidad de la Salle. Docente de inglés, Colegio General Santander, Soacha, Cundinamarca. 

José Luis Meza Rueda. jlmeza@unisalle.edu.co. Doctor y Magíster en Teología, Universidad Javeriana. Magíster en Docencia Universidad de La Salle. Profesor e investigador de la Universidad de La Salle y la Universidad Javeriana. Director del Grupo de Investigación Ambiente Ético. Autor de diversos escritos acerca de pedagogía de los valores, formación ética y violencia escolar. 

Tomado de Revista Internacional Magisterio No. 53

Foto de Pixabay