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La práctica profesional educativa una mirada desde la construcción curricular del estudiante

Por Diana Yurany Álvarez Márquez
Magisterio
15/05/2018 - 16:30
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Foto de Unsplash

La presente ponencia surge como resultado parcial del proyecto de investigación “Los Curriculum en los Programas de Licenciatura en la Universidad de Caldas: Sentidos y Horizontes de Sentido, en el que se pretende identificar qué construcción curricular de la práctica educativa tienen algunos estudiantes de las diferentes licenciaturas ofertadas en la Universidad de Caldas. Asimismo, se indaga si este tipo de prácticas universitarias están basadas en modelos que adormecen o estimulan alternativas de innovación curricular. 

La recolección de la información se efectuó mediante la realización de entrevistas a estudiantes de las siete licenciaturas presenciales de la Universidad de Caldas El enfoque de la investigación es interpretativo desde lo fenomenológico porque trata de comprender la manera cómo los estudiantes viven el fenómeno y el investigador suspende el juicio para comprenderlo a partir de las voces de los actores de la investigación. 

Objetivo

 Identificar la construcción curricular del concepto de práctica educativa que tienen algunos estudiantes de las diferentes licenciaturas ofertadas en la Universidad de Caldas. 

Introducción

Es inquietante la manera como los procesos pedagógicos desarrollados en la formación de los docentes parecen no dimensionar la realidad en la cual se desenvuelve cada ser humano, desde sus imaginarios y aconteceres culturales. Es por esta razón que se hace necesario incursionar en la relación del currículum con la formación, porque implica la apertura constante a lo cognitivo, a lo afectivo, a lo estético, a lo cultural, a la constante movilidad conceptual para asumir la renovación del ser, del hacer y el sentir de la naturaleza de lo humano en el contexto social, educativo y cultural. 

Gadamer (como se citó en Ríos, 2010) la plantea como el encuentro consigo mismo, el repensar de las acciones humanas, desde la relación con el entorno como proceso de interacción para la adquisición de la cultura. Lo cual implica, desde Gutiérrez (2002), hablar de formación humana, de procesos formativos, de formarse como maneras de desentrañar, resignificar y armonizar los sentidos de la educación y el currículum “el devenir del diálogo, el fortalecimiento de la autonomía... como problemas fundamentales de la formación”. 

Roszak (1988) plantea cómo estamos cargando a los jóvenes de información, argumentan doles que este es el principal contenido de la mente, se les enseñan paradigmas morales y metafísicos que se hallan en el corazón de todas las culturas (ideas maestras), las cuales se podrían diversificar de muchas maneras sobre todo a partir del reconocimiento de lo literario, lo artístico, lo ritual y hasta lo mítico, hacia una relación pedagógica más lúdica y menos sumida en el continuismo ya pautado en la familia y la sociedad. Con Restrepo (1994), al presentar cómo el aula se ha diseñado para una comunicación viso-auditiva que sirve de soporte al ejercicio de la lectoescritura, el tacto y el olfato, entonces se les niega la posibilidad de fomentar una intimidad afectiva. Por último, Morin y Briggite (1993) denuncian cómo el conocimiento crece en la especialización y la abstracción, conocimiento que rompe comunicaciones, abstrae e ignora el contexto necesario para la inteligibilidad los sujetos. 

Si nos arraigamos a una perspectiva de conocimiento solo objetivo, nos quedaremos en una única representación del mundo científico, es decir, en el mundo de los objetos, las ciencias, las técnicas; así, las matemáticas tendrán expedito un escenario en el que los actores de lo subjetivo, de lo intuitivo y lo reflexivo únicamente serán espectadores. Se hablará, en este sentido, en términos de producción-productores como noción más propia de individualidad-individuo.

Dice Hoyos (1994) que “hay que convertir el mayor número de hombres en actores... mediando la creatividad como actividad propia del hombre”, de modo que se busquen los espacios vitales del hombre en la relación con el otro y con la cultura como mediación siempre abierta para actuar en ella; así se podrá pensar en un ser humano sensibilizado, pensando en crear, en ir más allá. 

El lenguaje tampoco puede tornarse reduccionista... ser del lenguaje me obliga a saber que entiendo yo por ser del lenguaje y cómo canalizo los efectos que produce su abducción a la condición de ensueño, fantasía, proyecto, creación e imaginación: ser del hombre - ser de la cultura. El lenguaje se torna así en ámbito para soñar, pensar y crear, por lo que sugiere que el pensamiento debe articular eroticidad, amor, hacia la investigación para la disolución, es investigar en disolver paradigmas existentes (no tolerados) para romper ejes dominantes, para proponer nuevas opciones, para romper con la soledad de la comunidad y hasta con la misma insolencia (González, 1995). 

En ese sentido, asumimos con Gutiérrez y Perafán (1994) que dichos procesos formativos no son exclusividad de la escuela, ni de las prácticas pedagógicas, pertenecen al escenario de lo cultural y lo social, cuya mediación y apropiación corresponde a la escuela. De la misma manera dichos procesos se fortalecen desde “la construcción del sentido de la enseñanza y el aprendizaje, de las estrategias didácticas, de las prácticas, de los modelos pedagógicos, lo mismo que de la especificidad de lo curricular y de la posible relación entre todos estos procesos” (p.42).

Los autores mencionados asumen los procesos formativos como abstracción y síntesis de todas esas complejas relaciones por parte de quienes interactúan en contextos formales y no formales; en ese entramado de relaciones entre entornos naturales y culturales, en aras de fundamentar condiciones para la formación integral dentro de los distintos campos disciplinares en la educación superior. Por eso la mejor manera de abordar todo un proceso formativo implica asumir procesos investigativos que miren las realidades de los contextos humanos, que posibiliten el encuentro con el otro desde la mediación de la comunicación hacia la constitución de nuevos sentidos del currículum.

Metodología

Se trata de la interpretación propiamente fenomenológica en la que se desarrolla entendimiento e interpretación con base en compromisos, significados y prácticas, desde el respeto por la voz y las experiencias que describen los textos narrados a partir de las entrevistas realizadas a los estudiantes participantes.

 

 Resultados y análisis 

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Acercamiento 

De acuerdo con los datos suministrados en las entrevistas se tiene que para los estudiantes “la construcción curricular debe de ser pensada no solo desde la necesidad académica, sino personal y de futuro, la etapa laboral del educando. Se piensa que un currículo útil no es solo un acumulador de información en el estudiante, sino que es una guía en el uso de éste en su entorno”. De esta manera, los estudiantes consideran que es fundamental que el currículo sea pensado desde las necesidades y experiencias de la sociedad a nivel competitivo para el nuevo profesional, sin dejar de lado tal vez las más importantes etapas del estudiante, que son las de sus inicios académicos, pues se tiene ahora la necesidad de desarrollar las habilidades de pensamiento, de civilizar y procesar información propio del ámbito universitario.

Para algunos “el acercamiento al currículo en la universidad se dio por medio de un profesor al que no le interesaban sino las exposiciones repartidas en los integrantes de los grupos, informes de lecturas de textos donde se encontraban contenida la teoría del currículo, pero hubo ejercicios prácticos que llevarían a una mejor comprensión de los temas del sentido de currículo”.

Cabe mencionar que para algunos estudiantes comprender la construcción curricular se realiza desde lo que plantea el plan de estudios y este lo comparan con la orientación de la clase, las metodologías de enseñanza, dejando de lado todo el procesos sociales, éticos, estéticos, políticos entre otros que debe tenerse en cuenta a la hora de construir el currículo y más aún si este debe marcar el camino hacia la práctica educativa.

 Creencias 

Quienes participan de la investigación al develar cada uno de sus sentires permite observar que sus creencias en algunos casos no coinciden con su realidad, algunas veces son conscientes de ellos pero en ocasiones se quedan con una serie de inconsistencias que pueden inclusive desconfigurar el proceso de la práctica educativa. 

Yo creía que el currículo era el pensum, el plan de estudios, pero en la práctica cuando tuve que realizar el plan clase me di cuenta que no era solo esto, sino que tuve que tener en cuenta las condiciones sociales de mis estudiantes; tenía que analizar los puntos de vista, tenía que fijarme en muchos otros aspectos, sociales, relaciones interpersonales, afectivas, esto influía en la preparación de mi clase. Tenía que leer mi grupo, no era solo dar el contenido, tenía que agregar elementos personales, en su comportamiento meterme en la parte humana de ellos. Hay varias preguntas de las que pienso que el currículo debe ser programado de acuerdo a las necesidades actuales de los estudiantes y la institución, debe estar en constante renovación. Las necesidades y condiciones no van a ser iguales, podemos pensar en casos en donde hay elementos de currículo que son como un patrón, por ejemplo donde hice la práctica. 

La mayoría de entrevistados consideran que es necesario contar con un currículum, pero que además en el campo educativo es muy nombrado especialmente porque a través de él se busca una buena calidad en el funcionamiento de las instituciones, es la organización donde se tenga en cuenta todos los actores escolares, no solo desde las directivas sino también desde docentes, alumnos y demás personas que se obtienen verdaderos resultados.

En cuanto a las universidades que ofrecen licenciaturas, estas le apuestan a un currículum que muchas veces poco tienen que ver con las necesidades de los estudiantes de licenciatura y la labor que deben desempeñar en los colegios donde realizan sus prácticas educativas, puesto que las instituciones en las que están recibiendo el aporte para su formación profesional se ve permeada por las problemáticas que presentan dichas instituciones además se sientes en encrucijadas cuando deben atender problemas que van más allá del hecho de ir a enseñar y aprender. Es decir, se encuentran con necesidades que deben convertirse en atención real a simples problemas propuestos en la Universidad como planteamiento teórico, como lo es la inclusión. 

Conclusión

Los estudiantes reconocen la construcción curricular como un proceso importante dentro de su práctica educativa, en el cual deben intervenir diversos actores, prestar atención especial que no solamente es necesario la teoría sino que la práctica simulada puede no ser la solución pero si es conducente a tener una mejor preparación a la hora de enfrentarse en el campo real a situaciones similares. Para algunos estudiantes de licenciatura aun no les queda claro el papel del currículum, aunque lo reconocen como una ficha clave en el funcionamiento de la institución educativa

 Referencias

González, C. M. (1994). Imaginación-Ensoñación-Proyecto. Conferencia realizada en la Universidad de Caldas, Manizales, Colombia. Gutiérrez, E. F y Perafán, L. (2002). El Problema de Investigación y la Estructura de Análisis. En Currículo y Práctica Pedagógica. Investigación Colciencias. ISBN: 9475 - 28 -O. Hoyos, A. (1994). Creatividad y Diferencia. Revista ANDI, (126). Morin, E. y Kern, A. B. (1993). Tierra Patria. Buenos Aires, Argentina: Ediciones Nueva Visión. Perafán, G. A. (2004). La epistemología del profesor sobre su propio conocimiento profesional. Bogotá, Colombia: Universidad Pedagógica Nacional.
Ríos, C. (2010). Un acercamiento al concepto de formación en Gadamer. Revista Educación y Pedagogía, (14). Roszak, T. (1988). El Culto a la Información. Barcelona, España: Editorial Crítica.

Para conocer el documento completo consulte las memorias de la II Bienal Iberoamericana de Infancias y Juventudes

Tomado de: II Bienal Iberoamericana de Infancias y Juventudes. La práctica profesional educativa una mirada desde la construcción curricular del estudiante. pp  54-60

Photo by rawpixel on Unsplash