Moneda

Síganos

Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
ruta_libro_web_banner_magisterio_1115x116.png

Los mil pétalos del Loto. Entrevista con Alexander Rubio Álvarez

Por Sandra Patricia Ordóñez Castro
Magisterio
14/02/2020 - 09:30
0
Alexander Rubio Álvarez
“Enamorado de su trabajo, y decidido a inspirar a otros en esa misma vocación”.  Así presentamos hace 3 años a Alexander Rubio Álvarez en Magisterio, cuando fue seleccionado entre los mejores  maestros del mundo  por la que en su momento denominamos la “Pedagogía del Loto”.  Hoy volvemos a presentarlo de la misma manera, aunque en una nueva instancia: como Director del Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico, IDEP.  ¿Cómo continua la historia?  Esta vez el profe Rubio comparte con Magisterio su carta de navegación en el propósito  descubrir las razones secretas que han llevado a otros a las aulas, y recorrer los mapas de sus sueños pedagógicos hasta hacerlos reconocibles…  Un viaje hacia continentes a la vez propios y ajenos, y una apuesta por la promesa multiplicada de su incidencia.
Profe, no deja de ser curioso encontrarse a un enamorado de la Pedagogía como usted, en un cargo administrativo. ¿Cómo va a marcar su perfil el carácter de su gestión al frente del IDEP?
Soy muy consciente de que desde la escuela uno tiene un impacto muy importante en la comunidad… Pero, desde aquí, el impacto es en más de 35.500 docentes… ¡Y si tú enamoras a 35.500 docentes, eso se revierte y se multiplica en miles!  Entonces, por supuesto, no voy a estar atornillado en esta oficina.  Hay unas dinámicas administrativas y tengo un muy buen equipo de trabajo para liderarlas y estaré al frente.   Pero yo vine aquí a cumplir los sueños de miles de educadores y también a visibilizar este espacio. 
¿En qué sentido?
Lo que yo quiero es soñar que este va a ser un espacio de maestros para maestros, donde podamos hacer que los profes se crean eso tan bello que hacen en las escuelas, y desde donde podamos potenciarlo liderando dinámicas de investigación, innovación y reconocimiento. 
Yo no me puedo quitar el Rodrigo Lara.  Yo llevo la escuela en mi alma. Incluso voy a traer una foto de los estudiantes que hemos  movilizado y la voy a colocar acá,  porque yo no quiero perder mi vínculo… Cuando los veo a ellos, estoy viendo su realidad, pero sí tengo muy claro, que mi camino en este momento, y quizás a futuro en lo que vayamos haciendo, va a ser ya inspirar a profes, trabajar líneas de políticas públicas.   Yo a mis estudiantes los llevaré en el corazón siempre, pero en este momento tengo un lugar para hacer incidencia y mover a todos los profes que están haciendo cosas y  hacer que todo el mundo sepa lo que están haciendo, reconocerles su labor y lograr que esa labor, además de impactar a su comunidad, sirva de inspiración para otros…¡¡Como una reacción en cadena!!  Tengo muy claro, en este momento que dejo de ser la voz de uno para que emerjan otras voces.  Entonces, así como yo logré hacer mi proceso y gestar mi propia pedagogía, ahora quiero darle espacios y lugares a otros para que emerjan muchas nuevas propuestas pedagógicas.
“Si uno como  profe accede a estas instancias,  tiene que ser la voz de muchos.  Esa es la responsabilidad y lo tengo súper claro”
¿Por qué es tan importante la investigación como punto de partida para la innovación pedagógica? 
La investigación es la que te dice a ti como ésta el panorama, cuáles son las nuevas tendencias y qué te puede dar resultado.  Pero eso, para nosotros como profes, implica salir de nuestra zona de confort.   Te voy a poner un ejemplo de mi vida: si yo me hubiese limitado solamente a hacer lo que el currículo determinaba, hubiéramos logrado un pequeño objetivo, pero cuando trascendí, lo hice mediante una investigación: formé un grupo focal, fui más allá del currículo, apliqué ciertas técnicas, recolecté información e hice un seguimiento riguroso. El proceso dio sus frutos y luego pudimos hacerlo masivo, logrando una transformación pedagógica.  Cuando no investigas, simplemente repites y cumples estándares.   Pero si quieres ir más allá, si quieres una transformación social, una transformación en la calidad de vida de los niños, niñas y jóvenes, si quieres incidir en el territorio,  hay que hacer investigación.  La investigación te da todas las herramientas para reconocer, cambiar y tener una injerencia mucho más profunda.  En las conferencias que he tenido la oportunidad de hacer durante estos tres años de movilidad en redes y espacios de docentes, he acuñado una expresión que creo que explica esto de manera muy clara: “Si queremos hacer algo diferente, hay que dejar de hacer lo mismo”.  Y eso lo da la investigación.
Sin embargo, a veces los docentes sienten la investigación como un ejercicio improbable dentro de su práctica cotidiana… 
Generalmente, se cree que la investigación es de laboratorio, y no: el laboratorio nuestro es la escuela: tenemos grupos focales allí, tenemos experiencias, y lo que hay que hacer es sistematizar, instrumentalizar los procesos, generar dinámicas asertivas y publicar.  Entonces a eso vinimos: a fortalecer los sueños de los maestros, a fortalecer las redes de docentes, y a lograr que se visibilicen sus procesos.
¿Cuáles van a ser sus estrategias en este sentido?
El primer sueño que tengo es el trabajo de Maestros Inspiradores.  La idea es visibilizar a los profes que ya han obtenido reconocimientos, que han logrado potenciar sus proyectos. Eso supone un trabajo en conjunto con la Secretaría de Educación, porque mi idea es sacar a estos maestros de las aulas para que repliquen su experiencia como investigadores.   Es decir, lo que yo quiero es que ellos vayan y acompañen in situ a otros docentes, les cuenten cómo lo hicieron ellos, como lo lograron, y que puedan caminar de la mano desde el conocimiento. 
¿Es decir que la promoción de la investigación va a tener un enfoque sectorial? ¿la idea es impulsar las iniciativas locales de los maestros en contexto?
Por supuesto.  Mi sueño  es que esos profes que quiero sacar en comisión se muevan en las localidades, y yo voy a estar también desplazándome.  Porque resulta que en los territorios  muchas veces no saben ni siquiera qué es IDEP.  Entonces yo voy a ir allá a hacer la visita… la idea es que podamos ir a Sumapaz, a  Bosa, a  Suba… ir a los colegios a decirles, “Aquí estamos. ¿Qué tienen? ¿Qué proyectos hay? ¿Qué vamos a hacer?”  En el IDEP hay un mapeo muy lindo de redes (un trabajo previo que se hizo de redes de docentes). Entonces, si esas redes ya están y están adelantando procesos, ¿qué hay que hacer? acompañarlas.   Es importante que los profes sepan que nuestras puertas están abiertas para ellos, que nuestro centro de documentación está a su disposición, que el IDEP está para acompañarlos en esa dinámica de escribir, de innovar, y  que reconocemos que lo que están haciendo es muy poderoso, y que tiene una incidencia enorme en su entorno. 
Lo que tengo para decirles a  los profes es “Sigan enamorados de lo que están haciendo desde su quehacer, no pierdan la inspiración, amen lo que están haciendo porque esto es el acto de Amor total: ser educador, ser transformador de vidas y ser quien cambia la sociedad desde lo que hacemos, es el top.
¿La idea es también que estos proyectos que se adelanten en las localidades tengan reconocimiento académico?
Sí.  Si vamos a hablar de investigación en educación,  creo que es fundamental un buen soporte epistémico.  Entonces, así como vamos a trabajar durante estos cuatro años en inspirar a los profes,  también nos proponemos articularlos con el modelo de Colciencias para el reconocimiento de grupos  de investigación.  Yo ya pasé por eso, y no puede ser que los profes que hacen trabajos valiosos de investigación en los colegios, tengan que inscribirse a Colciencias por la línea de la universidad…  No hay razón para que sea así, de manera que vamos a dar por lo menos el gancho grande para viabilizar los pasos del proceso. 
¿Qué otros sueños se están gestando?
El IDEP ha desarrollado a lo largo de su historia algunos eventos internacionales, pero quiero instalar el primer Congreso Internacional de Investigación Educativa IDEP, así, con ese nombre, y me lo estoy soñando para finales de Abril, así que toca movernos.  En ese congreso vamos a estar los 6 nominados por Colombia al Global Teacher Prize,  más uno o dos invitados internacionales que son profes como nosotros, que están en el aula y que han hecho transformaciones maravillosas.  Además quiero que ese espacio sea una puerta para que los investigadores que tenemos aquí en el IDEP puedan contar sus experiencias… Porque aquí tenemos un staff haciendo cosas extraordinarias desde hace años y me parece muy importante que todas esas investigaciones que han desarrollado, cuenten con un espacio donde los profes puedan conocerlas y darse cuenta de todo el potencial que tenemos en el sector público ¡Porque todo eso sale de nuestras escuelas! También a ese evento quiero invitar a los maestros y maestras que han sido ganadores de los eventos de innovación e investigación del IDEP, para que tengan un espacio de visibilidad. Y, claro, yo me sueño que esté la alcaldía abriendo el evento, que haya gente del Ministerio de Educación, que estén los personajes claves de la Educación apoyando a los maestros, y que ellos los sienta cercanos.  Porque me parece fundamental potenciar vínculos: es muy importante que en nuestro sistema educativo todo esté articulado.
¿Cuál es su perspectiva con respecto a la conformación de la  Misión de Educadores y Sabiduría Ciudadana, que promueve como prioritaria la  nueva alcaldía Distrital?
En estos 21 años me he dado cuenta de que realmente a esas instancias llegan grandes académicos que no han tenido experiencia de aula y por eso los profes no les creen: Llega el  académico con todo el potencial de conocimiento a decirle a los profes “Ustedes tienen que hacer las cosas de esta forma.” Y entonces el profe dice ─“Bueno, ¿pero usted le ha dado clase a grupos de 40 ó 50 estudiantes? Y el académico le responde, ─“Mmm… no.” Entonces pierde credibilidad.  Por eso me parece muy importante que en esa Misión estén los maestros y maestras que se hayan destacado por la trascendencia de sus proyectos  en sus comunidades, y vamos a trabajar para que así sea, y para que puedan aportar sus ideas allí.
¿Cómo ve usted el potencial de incidencia del IDEP  en las políticas públicas en Educación?
El IDEP  ha venido desarrollando una investigación sobre el impacto de políticas públicas en diferentes periodos de tiempo,  y  eso va a continuar haciéndose porque esa línea es la que presta los insumos.  Es decir, un Secretario de Educación y sus Subsecretarios necesitan mirar qué ha pasado con los programas que se han venido implementando, y  el IDEP tiene toda la dinámica para realizar la investigación, incluso ya tiene el sistema desarrollado, y lo pone allí.  Lo importante es que se revierta ese contenido.  Hay políticas de género, de educación sexual, de primera infancia, para las que se han destinado investigadores y recursos, y se han adelantado procesos muy juiciosos de investigación.  Ya está el insumo. Ahora los actores que están relacionados deben acceder a esta información para poder construir.  Es decir, tengo muy claro que el IDEP es ese brazo de investigación para cualquiera de las políticas públicas que se establezcan, y es esa dinámica la que hace posible que se construya sobre lo construido y que puedan vislumbrar nuevas dinámicas.
¿Cómo encuentra el tema de presupuesto para afrontar todos los desafíos que implica asumir la dirección del IDEP? 
Efectivamente, para hacer todos estos sueños realidad se necesita además de la pasión y la energía, un presupuesto y es notable que en este momento el presupuesto es muy bajo.  ¡Creo que es el histórico más bajo que hay! Si estamos pensando en que la investigación sea la línea base de todo el proyecto de vida de  nuestros niños, niñas y jóvenes, que el tema de la investigación, la innovación y el reconocimiento docente sea real, es necesario que se invierta mucho más.   De eso depende que todas las metas trazadas se cumplan.
¿De alguna manera piensa dar continuidad a esa pedagogía suya de inspiración Yóguica en este nuevo escenario?
¿A la Pedagogía del Loto? ¡Claro! Esa impronta la tengo aquí en la mente, en este punto energético alto.  Por eso mi mensaje sigue siendo respirar, pensar y actuar, educando como un acto de amor.  Lo que tengo para decirles a  los profes es “Sigan enamorados de lo que están haciendo desde su quehacer, no pierdan la inspiración, amen lo que están haciendo porque esto es el acto de Amor total: ser educador, ser transformador de vidas y ser quien cambia la sociedad desde lo que hacemos, es el top.  La educación es más importante que cualquier cosa.   Esa filosofía la estoy poniendo en evidencia acá  en este espacio. Y esa es la naturaleza de mi compromiso.   O sea, yo siento que aquí estoy cargando las banderas de la educación pública, de ser un docente público de la localidad 19, Ciudad Bolívar, ahora asumiendo un rol en este lugar… Pero es para hacer las cosas bien.  Tengo las puertas abiertas, el corazón dispuesto y toda la energía para dejar en alto esa responsabilidad, y poner una impronta aquí para que los maestros puedan llegar al IDEP como a su casa.  
“Si uno como  profe accede a estas instancias,  tiene que ser la voz de muchos.  Esa es la responsabilidad y lo tengo súper claro” concluye el profe Alexander Rubio.  Pero  fiel a sí mismo y a su pedagogía,  nos invita una vez más a respirar, y él hace lo propio, pues intuye que el carácter de la acción se resuelve en esa breve pausa de consciencia que media entre una inhalación y una exhalación. 
Conozca más sobre Alexander Rubio en los siguientes artículos: 

 

 

 

ANUNCIO
banner_web_rim_digital.jpg