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Los niños de la NASA

Por Fundación Terpel - Diseña el cambio
Magisterio
23/08/2018 - 15:00
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Foto de Pedro Szekely. Tomada de Flickr. Jardín, Colombia

El municipio de Jardín hace honor a su nombre. Este es un pequeño pueblo de 14 mil habitantes enclavado en las montañas de Antioquia. De sus casas sobresalen balcones multicolores adornados con flores, en sus empedradas calles se ven transitar los viejos camperos Willis. Este es un lugar que está detenido en el tiempo, pero que a la vez es un punto de recolección de datos del clima para la agencia espacial más importante y avanzada del mundo, la NASA. 

Uno de los estudiantes del proyecto mira hacia las verdes montañas cargadas de café, banano y lulo y luego hacia el cielo en donde registra el avance de las nubes grises que corren de oriente a occidente. Luego camina junto a tres compañeros hacia los pluviómetros, veletas y anemómetros distribuidos en la Institución Educativa de Desarrollo Rural Miguel Valencia. Con todos estos instrumentos verifican las precipitaciones de la lluvia, la dirección y la velocidad de los vientos.

No es una responsabilidad menor. Ellos lo saben y cada día recolectan los datos que son consignados en la plataforma S’COOL (Observaciones Estudiantes en línea de las nubes) que la NASA diseñó para analizar el calentamiento global. Datos que esa agencia espacial compara con los que envía el satélite Terra. 

Las calibraciones y la información no las hacen científicos expertos de la NASA o de una entidad gubernamental encargada del clima en el país. Quienes toman las muestras son adolescentes de uniforme que hacen parte de un grupo de estudiantes del Instituto Miguel Valencia con sede en ese municipio antioqueño.

“Por nuestras observaciones recibimos una carta de felicitación de la NASA, es un proyecto que abre puertas, la mente”, dice orgulloso uno de los estudiantes líder, quien tiene 15 años y sabe que su información va a ayudar a otras personas en el mundo, entre ellos, 250 agricultores del municipio que a diario preguntan a los jóvenes cuál será el estado del clima para el día siguiente. 

Como otros proyectos, este nació por una necesidad, en este caso era un esfuerzo para que los alumnos le tomaran cariño a las matemáticas y las ciencias naturales.

“Ellos ahora aprenden de una manera distinta (...) el proyecto ha marcado referentes, hemos sido galardonados”, reconoce con un marcado acento paisa el profesor licenciado en biología y química. 

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La iniciativa ha contado con el apoyo de la Fundación Terpel y del manual mágico que trae las pautas para liderar el cambio, una herramienta que les proporcionó el diseño del proyecto que hoy los muestra como un colegio referente en Antioquia y el país. Una iniciativa que los profesores incluyeron en el currículo para que hiciera parte de la propuesta educativa de la institución. 

En un salón que han denominado “el observatorio”, Los estudiantes hacen contacto con el satélite Terra que a esa hora de la mañana cruza a varios kilómetros de distancia por encima de la geografía colombiana, calibran datos con las muestras de ese día, consignan sus reportes, unas prácticas que han incorporado a sus vidas y con las que guardan la esperanza de llegar a ser algún día unos excelentes científicos.

Invitamos a nuestros lectores a conocer otras historias inspiradoras en la web de la Fundación Terpel  y participar de su iniciativa Diseña el Cambio que busca premiar a los maestros, escuelas y estudiantes, que sueñan y trabajan por una mejor educación. 

Para conocer el documento completo haga click  AQUÍ 10 historias de cambio Reto 2016

Foto de Pedro Szekely. Tomada de Flickr

 

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