Moneda

Síganos

Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
peter_banner_mag_3_0.jpg

Los profesores no sabemos cómo le cambiamos la vida a las personas

Por Carlos Santos Henao
Magisterio
08/08/2017 - 10:15
0
Foto de Municipalidad de Antofagasta. Tomada de Flickr

¿Cómo llegó a ser maestro?

Mi vocación viene de Agustín Nieto Caballero yo lo conocí, me gustaba lo que decía, me gustaba su amor por este país, y entendía que las cosas empezaban por los niños; cuando él se murió yo tenía dieciséis años y dije yo quiero seguir ese camino. Finalmente lo seguí y entré a estudiar educación, humanidades, filosofía, literatura... a pensar cosas en educación y ahí se me ha ido la vida, pero creo que la cosa empezó allá en el Gimnasio Moderno con el viejo maestro Nieto Caballero.

Va a sonar pretencioso lo que voy a decir pero yo dije cuando grande quiero ser el rector del Gimnasio Moderno y lo logré me senté en su silla veinte años después.

El primer contacto con el discurso educativo fue en el colegio en lo que ahora llaman servicio social, yo hice esta labor en una escuela en Lucero Alto- Ciudad Bolivar- teníamos que cumplir este requerimiento para graduarnos, lo interesante es que cumplí las horas y aún seguía asistiendo, iba los sábados, domingos, aprendí mucho. Allá siguió este cuento de enamorarme de la educación.

Luego me gradué de la universidad y fui profesor en la Quinta de Mutis, recuerdo con horror la mañana que tomé las riendas de los cursos quinto y sexto de bachillerato en el área de filosofía. El profesor Misael Rendón Rendón que era el coordinador académico me entregó una AZ con las temáticas a ver en dichos grados, el documento iniciaba en las filosofías pre simbólicas del mito, la Grecia Antigua, toda la Edad media, el Renacimiento, la filosofía moderna, el círculo de Frankfurt entre otros, y yo vi eso y dije yo no voy a ser capaz y el profesor Rendón me dijo:

-¿Acaso usted no viene de una universidad?

- Si, pero yo no conozco ni la mitad de todo lo que hay acá, se algunas cosas...

A pesar de mi confesión me contrató, ahí duré cinco años me pagaban $20.200 pesos al mes en 1982 no voy a olvidar nunca ese lugar Carrera 24 63c-69 Colegio Mayor de nuestra señora del Rosario Quinta de Mutis.

Toda mi vida he estado ligado a las aulas, aún como rector del Gimnasio los Pinos dicto clase un curso bellísimo de filosofía política

 

ANUNCIO
inteligencia_emocional_v2_1.png

¿Cuál es su mayor satisfacción como docente?

Duré dos o tres años trabajando en la educación nocturna, con estudiantes que llegaban a las seis de la tarde después de trabajar y se iban a las diez de la noche en su mayoría eran adultos, nunca me había sentido tan recompensado, útil, y feliz como allí.

Yo dictaba un curso que nos inventamos con Francisco Cajiao que se llamaba: “Habilidades para el aprendizaje”, pero en realidad era un curso que yo denominaría iniciación a cosas: al cine, a la pintura, lectura. Y los lectores no se alcanzan a imaginar la respuesta de estas personas, estudiantes con muy poco capital cultural. Un día se me ocurrió llevar el Guernica de Picasso y les pregunté:

- Bueno ¿Qué ven?

Por supuesto, nadie sabía que era Guernica, muy pocos sabían quién era Pablo Picasso, por supuesto no sabían de la legión cóndor, de la guerra civil española. Ahí pude desarrollar las mejores clases de mi vida, clases absolutamente maravillosas, porque me dije: debo ser capaz de amarrar la historia de España, y cómo el arte representa la condición humana por ejemplo. Todo esto fue nuevo para mis alumnos, y bueno seguí con los pintores, escenas de cine, sonetos, en fin... Fue un ejercicio experimental, con el que buscaba generar apetito, apetito de conocimiento y lo logré.

En este marco yo creo que es necesario entender la educación como un oficio poético con esto me refiero a tres cosas: la primera, como la poesía la educación debe hacer emerger individuos a la superficie del aula, no existe nada más personal que la poesía y la educación. Lo segundo, como la poesía la educación es una tentativa de contacto de asir al otro, es decir nadie escribe poemas para sí mismo, nadie se educa sólo para sí. Y en tercer lugar, la educación como la poesía transmite esperanza y a eso me he dedicado toda la vida a construir una mejor escuela, una mejor educación, a partir de proyectar esperanza en mis colegas y estudiantes.

 

¿Cuál cree que son los mayores problemas de la educación actual?

El problema más grande que atraviesa el sistema educativo colombiano es que este no tiene una espina dorsal, quiero decir con esto que los niveles de educación no están interconectados, todos van por su lado -de buena fé- por ejemplo, lo que se hace en el preescolar no tiene mucho que ver con la escuela primaria, lo que pasa en primaria no engancha con el bachillerato y no existe una convalidación de saberes entre universidades, como si las disciplinas y los saberes fueran absolutamente distintos

Es necesario reconocer que la educación está en la agenda política del país como una prioridad, pero estamos educando o instruyendo, es necesario tener en cuenta que es válida una educación para el trabajo, es válida una educación para la ciencia, pero yo no veo de manera clara la distinción de lo que hemos venido haciendo. Por otra parte Colombia debe tener unos 10,000 colegios de estos el 20 o 25% deben ser privados, es necesario que la política pública toque al sector privado, yo creo que el sector privado ha perdido su responsabilidad pública, con esto quiero decir que a hoy estamos educando con las mejores calidades a los que la puedan pagar y entonces qué pasa con los que no pueden, ese es un primer estadio de desigualdad de oportunidades en el sistema educativo colombiano. 

 

Foto de Municipalidad de Antofagasta. Tomada de Flickr