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Los retos para el fortalecimiento de la comprensión lectora en los niños: qué dicen los resultados de Colombia en PIRLS

Por Isabel Fernandes Cristovão
Magisterio
11/08/2014 - 18:30
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Hasta hace algunas décadas, el desarrollo de un país o de una región se valoraba principalmente por la disponibilidad de recursos y materias primas, así como por la generación de riqueza a través de actividades como la industrialización. En los últimos años, y gracias a los acelerados avances tecnológicos, el conocimiento y las capacidades para aprender, desaprender e innovar son aspectos fundamentales para lograr mayores niveles de desarrollo. En este contexto, la lectura es una herramienta esencial, puesto que permite acceder a una cantidad ilimitada de información, procesarla, analizarla y adquirir conocimientos en distintos campos. La capacidad lectora también juega un papel importante en la autorrealización, porque ayuda a las personas a aprender sobre sí mismas y a descubrir y desarrollar sus potencialidades. Hay también una relación muy cercana entre la lectura, las habilidades de pensamiento y la creatividad.

 

Las razones mencionadas anteriormente evidencian la importancia de que los niños desarrollen, desde los primeros años de vida, sus capacidades para leer. En este sentido, es esencial que los padres ayuden a sus hijos a formar el hábito de la lectura desde temprana edad. A su vez, la escuela cumple un importante papel en la adquisición de las habilidades de lectura de diferentes tipos de textos y contenidos y, por supuesto, en el desarrollo de las capacidades de los estudiantes para utilizar los conocimientos adquiridos para resolver problemas de distinta naturaleza, así como para analizar y reflexionar sobre situaciones diversas, y para comunicar a otros sus puntos de vista de manera argumentada.

 

Para conocer cómo están las capacidades de lectura de los niños de diferentes países, la IEA (Asociación Internacional para la Evaluación de los Logros Educativos, por su sigla en inglés) realiza, desde 2001, y cada cinco años, el estudio PIRLS (Estudio Internacional de Progreso en Competencia Lectora, también por su sigla en inglés). PIRLS evalúa la competencia lectora de estudiantes que tienen entre 9 y 10 años de edad, cuando la mayoría cursa cuarto grado. Se considera que este es un momento en el que los niños pasan de una etapa de “aprender a leer” a otra, fundamental, de “leer para aprender”.

 

Para PIRLS la competencia lectora es entendida como la capacidad de comprender y usar el lenguaje escrito tanto para adquirir y usar información (textos informativos) como para tener una experiencia literaria (textos literarios). Dicha competencia se evalúa a través de una prueba escrita, que contiene preguntas abiertas y también de selección múltiple. A través de la prueba se exploran los siguientes procesos de comprensión:

 

  • Identificación y recuperación de información presentada de manera explícita
  • Realización de inferencias sencillas
  • Interpretación e integración de ideas e información
  • Valoración del contenido, del lenguaje y de elementos del texto.

 

Colombia participó en las ediciones 2001 y 2011 de PIRLS. En esta última, lo hizo conjuntamente con otros 44 países. Haber participado en estos dos momentos permite no solo conocer cómo están los desempeños de los estudiantes, sino también saber cuáles han sido los avances en el período.

 

Los resultados muestran que en Colombia, al igual que en otros nueve países, entre los cuales están Irán, Hong Kong, Rusia y Singapur, se presentaron avances significativos en los desempeños de los niños. De 422 puntos en 2001, nuestro país pasó a un promedio de 448 en 2011, lo que corresponde a un incremento de 25 puntos. No obstante, estos logros están todavía lejos de ser satisfactorios, pues Colombia está 52 puntos por debajo de la media PIRLS (500 puntos) y 123 puntos por debajo de Hong Kong, el país que obtuvo el puntaje más alto. Como se puede observar en el gráfico 1, solo el 10% de los estudiantes colombianos alcanza un nivel alto o avanzado en esta prueba. Esto quiere decir que solo 1 de cada 10 niños colombianos de cuarto grado está en condiciones de reconocer e interpretar información en un texto, realizar inferencias, establecer relaciones entre diversos contenidos y hacer generalizaciones a partir de la información obtenida. El 34% se ubicó en nivel bajo, lo que significa que pueden localizar y reproducir información explícita de los textos (véanse las descripciones de los niveles de desempeño en la tabla 1). Además, el 28% se ubicó por debajo del nivel bajo.

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Nivel

Los estudiantes pueden…

Nivel Avanzado

Interpretar información compleja para proporcionar razones, motivaciones y sentimientos; integrar ideas y evidencias presentadas en el texto.

Nivel Alto

Localizar y reconocer información relevante en un texto denso; interpretar; hacer inferencias para explicar relaciones entre acciones, intenciones y sentimientos; evaluar elementos para hacer generalizaciones.

Nivel Medio

Hacer inferencias sencillas; interpretar causas y razones obvias; dar explicaciones simples; localizar y reproducir dos o tres segmentos de información en el texto.

Nivel Bajo

Localizar, reconocer y reproducir información explícita de textos literarios e informativos.

 

 

Los datos de PIRLS y de otros estudios nacionales e internacionales muestran que, de manera general, las niñas obtienen mejores desempeños que los niños en las pruebas de lenguaje. En PIRLS 2011 se encontró una tendencia similar, puesto que en 40 de los 45 países participantes los promedios de las primeras superaron los puntajes de los últimos. En contraste, en Colombia se detectó la diferencia más baja entre hombres y mujeres: 448 y 447 puntos, respectivamente. Cuando se analiza la evolución de estos resultados entre las dos ediciones de PIRLS, se encuentra que en 2001 las niñas colombianas superaban a los niños en 12 puntos. En otras palabras, entre 2001 y 2011 el promedio de los niños se incrementó en 32 puntos, en tanto que el de las mujeres subió 19 puntos (véase gráfico 2).

 

En las dos oportunidades en las que Colombia participó en PIRLS los desempeños de los estudiantes fueron levemente superiores en la comprensión de textos literarios que en la de textos de carácter informativo. En 2011 los puntajes promedio fueron 453 en los primeros y 440 en los segundos.

 

Además de la prueba para evaluar la comprensión lectora, PIRLS recogió información sobre los contextos familiares y escolares de los estudiantes. Esto permitió identificar un conjunto de factores que inciden positivamente en sus desempeños en esta materia. A nivel del estudiante y su familia, PIRLS encontró que alta motivación del niños y de sus padres hacia la lectura, la confianza en la capacidad de aprender, la disponibilidad de libros en el hogar, la realización de actividades de lectura en familia, haber recibido educación inicial por más de un año, y tener habilidades para reconocer y escribir letras y palabras, desarrolladas previamente al ingreso a la básica primaria, son aspectos que influyen de manera positiva en los resultados de los estudiantes.

 

A su vez, los siguientes son algunos de los aspectos de la dinámica escolar que, de acuerdo con PIRLS, tienen una incidencia favorable en los logros de los estudiantes. Se observa una gran coincidencia entre estos hallazgos y aquellos realizados por otros estudios (PISA, por ejemplo):

 

  • Contar con metas curriculares claras, conocidas y compartidas por el equipo de docentes de la institución educativa.
  • Docentes con altas expectativas sobre los logros de los estudiantes.
  • Disponibilidad de recursos para realizar las actividades pedagógicas.
  • Disponibilidad de biblioteca escolar y acceso de los estudiantes a la misma.
  • Contar con estrategias para promover la lectura de diferentes tipos de textos y autores.
  • Tener un clima escolar adecuado, que propicie la sensación de seguridad, orden y disciplina, dado que estos son factores que contribuyen al desarrollo de las actividades pedagógicas y de los procesos de socialización de los niños.
  • Aplicación de prácticas pedagógicas que motiven a los estudiantes a involucrarse en la realización de las actividades escolares.
  • Posibilidad para usar computadores e internet como herramientas para obtener información, analizarla y valorar su utilidad y pertinencia. Sobre este punto es importante recordar que en 2009 PISA (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes, por su sigla en inglés) evaluó las competencias de jóvenes de 15 años para leer textos en internet. Este estudio también llamó la atención sobre el hecho de que no es suficiente que las escuelas cuenten con equipos de cómputo, acceso a internet e impartan clases de informática para enseñar a sus estudiantes a manejar procesadores de textos o programas de mensajería instantánea; lo primordial es contar con estrategias claras, orientadas al desarrollo de las capacidades de lectura, interpretación, análisis de información variada y compleja, puesto que estas habilidades son las que propician la construcción de nuevos conocimientos, los cuales son la base para los avances científicos y tecnológicos de una región o de un país.