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Paz, olvido y memoria

Magisterio
21/12/2016 - 16:00
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Foto de Emilio Kuffer. Tomada de Flickr

El proceso de construcción de la paz en Colombia será largo, difícil y, como la vida misma, lleno de obstáculos. Será una labor de toda la sociedad. Cada cual aportará desde su situación.

 

Por mi parte, como filósofo y artista, lo hago con ideas, que no es poco. Estas ideas, sacadas de la filosofía y del arte, pueden ayudar a cambiar la mentalidad, paso fundamental para que haya auténtica paz.

 

Tanto los individuos como las sociedades evolucionan y maduran. También decaen y se destruyen. Soy, quiero ser, moderadamente optimista con relación a que Colombia ha dado un paso hacia una mayor capacidad de usar la razón en la solución de sus problemas. Tiene esto que ver con entrar en la edad de la razón, en una época de ilustración y de modernidad.

 

+Conozca el libro La solución de conflictos en la escuela

 

Este cambio significa dejar atrás la barbarie de la guerra e ingresar en una etapa de civilización, de gestionar una sociedad más justa y con una democracia real, aunque siempre imperfectas. Lo que hay que superar es la lógica maniquea, de amigo-enemigo, del todo o nada. Tenemos que entrar a matizar y a ver los grises entre el negro y el blanco.

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+Lea: Ocho objetivos de la solución de conflictos de la escuela

 

Para construir la paz se habla de verdad y de memoria histórica. Sabemos que la verdad y la memoria no son únicas, sino que dependen de quien las construya. No existe una verdad en el cielo ideal, sino puntos de vista o perspectivas complementarias. Dice la hermenéutica que lo que hay que conseguir es "una fusión de horizontes" entre las partes o enfoques diferentes. Hay que buscar el difícil consenso e integrar miradas a veces opuestas. La verdad se construye en un diálogo sincero y veraz.

 

Freud es quien más profunda y adecuadamente trata el tema del recuerdo y del olvido en relación a la construcción de la salud de los individuos. Según el psicoanálisis los traumas infantiles quedan fijados en el inconsciente de las personas. El olvido es un mecanismo de defensa para no sufrir con algo que la conciencia no puede aceptar sin dolor. Esos traumas enquistados producen problemas en forma de síntomas neuróticos. Para curar la psique hay que recordar lo que se esconde tras los síntomas, y una vez que lo inconsciente se hace consciente y se asimila desde una comprensión superior, se produce la liberación que conlleva la sanación.

 

+Conozca la colección Juegos de paz

 

Esta explicación aplicada a la sociedad colombiana, nos llevaría a recordar y a comprender lo que está en estado semi-consciente. Una vez recodado el trauma, la violencia y las atrocidades cometidas, es necesario comprenderlas, no justificarlas, y luego olvidarlas en su aspecto más dañino para poder seguir viviendo. Entonces podremos perdonar y reconciliarnos con nosotros mismos y con los que cometieron los crímenes.

 

Nietzsche, en su segunda Intempestiva, intitulada "Historia y vida" nos dice que el olvido es fundamental para poder seguir viviendo y que no podemos ni debemos recordar todo. Funes el memorioso, personaje borgiano, incapaz de olvidar, no podía pensar por el exceso de memoria. También nos dice Nietzsche que el ser humano es capaz de prometer y de mantener su palabra gracias a la memoria.

 

+Conozca el libro Saberes para vivir plenamente en familia

 

Aplicadas estas ideas a la construcción de la paz en Colombia, podemos decir que es indispensable recordar lo que sucedió en los años de la guerra, eso sí, compartiendo los diferentes enfoques de los hechos acaecidos. Solo teniendo claro lo que sucedió podremos prometer su no repetición. Una vez que hayamos reconstruido el pasado, podremos encarar el futuro. Una vez tomado conciencia y superado el trauma es necesario olvidar aquello que nos impide encarar el presente y el futuro. No es conveniente quedarse fijado en el pasado.

 

El justo equilibrio entre memoria y olvido, memorias diversificadas, amplias narrativas integradas son indispensables en la construcción de una nueva ética de convivencia y paz para Colombia.

 

Conozca los títulos de Domingo Araya, filósofo:

Filosofía para vivir mejor - Didactica de la filosofía y Didáctica de la historia de la filosofía

 

Foto de Emilio Kuffer. Tomada de Flickr