Moneda

Síganos

Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
web_banner_magisterio_1115x116_sonsoles.png

¿Pueden los Colegios y los Profesores, Publicar Fotografías de sus Estudiantes en la Página Web Institucional o Personal?

Magisterio
22/09/2016 - 13:45
0
Foto de Martha Diarra. Tomada de Flickr

Es común que las páginas web de las instituciones educativas incluyan fotografías de los estudiantes y sus profesores, de sus padres, o de quienes asisten a alguna de las actividades académicas o formativas que programan. En efecto, esta es una forma de promocionar a la institución o de dar a conocer a la comunidad las actividades en las que participan los niños o jóvenes que hacen parte de ella.

 

(Lea La reforma del manual de convivencia)

 

Esta situación es cada vez más frecuente, sin embargo, desde la Constitución Política de Colombia que se promulgó en 1991, uno de los derechos declarados como fundamentales es el de derecho a la intimidad lo cual significa que cada persona, es dueña de toda su información (a saber: datos de identificación, su historia médica, psicológica, académica, crediticia, su figura o imagen corporal su historia de vida).

 

A partir del año 2008, se ha avanzado en la reglamentación del derecho a la intimidad mediante una ley estatutaria, conocida como Ley de habeas data, mediante la cual se empezó a definir inicialmente lo concerniente a la información financiera de los ciudadanos. Posteriormente, en los años 2012 y 2013, se siguió desarrollando en otros ámbitos, de tal manera que se impuso a todas las instituciones y organizaciones que recopilen datos de las personas, independientemente de que sean adultas o menores de edad, una serie de obligaciones y de exigencias que garanticen el mencionado derecho fundamental a todos los colombianos.

 

La Ley Estatutaria 1581 de 2012, conocida como Ley de Protección de Datos Personales, junto con el decreto 1377 de 2013 traza unas directrices para el tratamiento de los datos personales para todas las entidades, tanto estatales como privadas, que manejan información de los ciudadanos. Así, las instituciones educativas no se pueden sustraer de este deber y están llamadas, según lo dispuso el decreto antes mencionado a construir un manual o una política para el tratamiento de los datos personales que debe ser de público conocimiento de todos aquellos que les suministren sus datos.

ANUNCIO
banner_web_rim_digital.jpg

 

Ahora bien, las normas Ley 1620 y Decreto 1965, ambos de 2013, por un lado piden a las instituciones educativas registrar los eventos en los cuales haya situaciones que vulneren los derechos humanos y sexuales o afecten la convivencia escolar, así como informar y escalar las situaciones cuando estas no puedan ser resueltas por la institución educativa; pero por otro lado, piden que la institución educativa cumpla con las exigencias, tanto de la Ley 1581 de 2012 como del Decreto 1377 de 2013, que justamente tratan la protección y manejo adecuado de los datos personales de las personas. Adicional a esto, no se puede dejar de lado lo conceptuado por la Ley 1098 de 2006, Código de infancia y adolescencia, que pide la protección de los menores de edad, así como de toda su información.

 

Precisando lo relacionado con menores de edad, conviene revisar el Artículo 33 de la Ley 1098 de 2006, denominado Derecho a la intimidad en donde se afirma: Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a la intimidad personal, mediante la protección contra toda injerencia arbitraria o ilegal en su vida privada, la de su familia, domicilio y correspondencia. Así mismo, serán protegidos contra toda conducta, acción o circunstancia que afecte su dignidad.

 

El artículo citado resalta un criterio relevante en la elaboración del Manual de Convivencia de una institución educativa: todos los ciudadanos, por derecho constitucional, pero especialmente los menores de edad, son sujetos de protección de su intimidad y de todo lo que pueda afectarla. En este sentido, en el Manual de Convivencia se debe contemplar claramente el procedimiento que haga falta, para que en toda actuación administrativa que se siga en los colegios, se proteja la intimidad de los estudiantes, así como de todo el personal vinculado.

 

Conozca los libros: 

El manual de convivencia y la prevención del bullying,

Cómo implementar la Ley de Convivencia en los colegios,

La piel del alma, Acerca del exilio de la condición humana

Colección Juegos de Paz.

 

No sólo es necesario incluir en el Manual de Convivencia los procedimientos y los criterios para llevar a la práctica este principio constitucional sobre los menores de edad y los demás integrantes de la comunidad educativa, sino que también es preciso tomar las medidas del caso para que ello sea una realidad en la práctica cotidiana de las decisiones administrativas. De no ser así, cualquier persona que presuma que se ha violado este principio, podrá iniciar acciones judiciales para lograr su restablecimiento, y si es el caso, y la situación concreta lo amerita, podrá poner en marcha procedimientos de orden civil que le compensen el daño moral, profesional o material, que se haya podido producir por no garantizar cuidadosamente su derecho a la intimidad, sin mencionar las multas que puedan imponer las autoridades pertinentes. 

 

En este contexto, podemos hacernos entonces las siguientes preguntas: ¿Podemos los colegios, de manera autónoma y por razones institucionales, publicar fotos y otras informaciones de nuestros estudiantes, nuestros profesores y directivos, y de los padres de familia? ¿Si se hace en coherencia con la normatividad vigente sobre habeas data, qué procedimientos debemos seguir? ¿A qué se exponen quienes incumplen la norma?  

 

Conozca: Curso de Actualización: Reforma del Manual de Convivencia a la luz de la normatividad legal vigente 

 

Foto de Martha Diarra. Tomada de Flickr