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Qué es y cómo funciona la evaluación basada en evidencias

Magisterio
04/10/2016 - 14:15
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Ilustración de CeDec, tomada de Flickr.

El diseño de evaluaciones centrado en evidencias o Evidence Centered Design (ECD por sus siglas en inglés) fue propuesto por Mislevy (1994). Usando el diseño centrado en evidencias el docente trata de contestar estas tres preguntas:

 

  • ¿Qué quiero decir sobre los conocimientos, las habilidades o las competencias de los estudiantes?
  • ¿Qué tipo de evidencias pueden dar cuenta de lo que quiero decir de los estudiantes?
  • ¿Qué tipo de actividades o tareas pueden recoger estos tipos de evidencias?

 

Por ejemplo, un docente quiere medir los conocimientos sobre las capitales de los departamentos en Colombia. Una evidencia de este conocimiento puede ser que el estudiante hiciera una lista de los departamentos con sus respectivas capitales. Esta evidencia se puede obtener de manera oral o escrita dándole una tabla para completar o usando una actividad de relacionar (preguntas de selección). Los resultados de esta evaluación se interpretarían con base en unas reglas de calificación preestablecidas. Para llegar a contestar estas tres preguntas, esta estrategia de diseño de evaluaciones está compuesto por tres modelos: el modelo del estudiante, el modelo de evidencias, y el modelo de tareas.

 

Este tipo de diseño considera a las evaluaciones como un argumento basado en evidencias. Es decir, es un argumento de los que observamos que los estudiantes dicen o hacen en un momento particular haciendo inferencias sobre lo que ellos saben, pueden hacer o han alcanzado (Mislevy, Steinberg y Almond, 2003). El diseño de evaluaciones basado en evidencias aplica este concepto de una manera proactiva durante el proceso de diseño. (Consulta el curso virtual Fundamentos para el diseño de Pruebas tipo SABER).

 

Los modelos

 

A continuación se describen los tres modelos que los profesores pueden usar cuando quieren diseñar una evaluación. La información en cada uno de estos tres modelos depende de los objetivos de aprendizaje que se quieren evaluar. La idea es usar estos modelos para llegar a pensar en actividades de evaluación que permitan dar cuenta de los objetivos de aprendizaje que queremos que nuestros estudiantes alcancen.

 

  • Modelo del estudiante. En este modelo se especifica lo que se quiere evaluar: conocimientos, habilidades, estrategias o competencias. Estos componentes están ligados estrechamente con el propósito de la evaluación. Es decir, qué tipo de afirmaciones quiero hacer con base en los resultados de la evaluación: ¿Qué saben los estudiantes? ¿Qué pueden hacer? ¿Qué objetivos de aprendizaje han alcanzado?

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  • Modelo de evidencias. En este modelo se describen los desempeños o los comportamientos observables que dan cuenta o que son evidencia de los componentes descritos en el modelo del estudiante. A medida que se usa la evaluación y se recogen evidencias de las respuestas de los estudiantes, se van revisando los componentes de los modelos. Es decir, se especifican las posibles acciones que uno puede observar que serían evidencia del aprendizaje de los conocimientos, las habilidades y las competencias descritas en el modelo del estudiante. Este modelo también ayuda a pensar en la forma como se calificarían e interpretarían los resultados.

     

  • Modelo de tareas. Finalmente, en este modelo se definen las características de la(s) actividad(es) de evaluación, incluyendo las condiciones en que se va a ejecutar la tarea, los materiales requeridos, y las características de las respuestas generadas por los estudiantes. Es decir, se determina el tipo de actividades o tareas que permitirían que el estudiante demostrara esos conocimientos, habilidades o competencias. La pregunta clave en este modelo es la siguiente ¿Qué tipo de actividad de evaluación estimularía este tipo de evidencia?

 

Estos modelos ayudan a los docentes a tener claridad sobre lo que se va a evaluar y contribuyen también a tener mayor claridad sobre el tipo de inferencias que se hacen con base en los desempeños de los estudiantes.

 

(Consulta los libros Evaluación integral por procesos. Una experiencia construida desde el aula y La nueva evaluación educativa. Desempeños, logros, competencias y estándares)

 

Actividad final

 

Diseñe una evaluación para uno de sus cursos. Para este fin, conteste las siguientes preguntas:

 

  • ¿Cuál es el propósito de la evaluación?
  • ¿En qué contexto la voy a utilizar? (Describa el contexto y los estudiantes)
  • ¿Qué voy a evaluar? ¿Qué objetivo del programa voy a evaluar? ¿Qué conocimiento, habilidad o competencia?
  • ¿Cómo lo voy a evaluar? ¿Qué tipo de actividad de evaluación?
  • ¿Por qué considero que esta es la mejor manera de evaluar a sus estudiantes?
  • ¿Qué tan auténtica es esta evaluación?
  • ¿Están familiarizados los estudiantes con este tipo de actividad? ¿Esta actividad es similar a las actividades que se desarrollan en clase?
  • ¿Cómo voy a calificar los desempeños de los estudiantes?

 

Referencias

 

Mislevy, R. J. (1994). Evidence and inference in educational assessment. Psychometrika, 59, 439-483.

Mislevy, R. J., Steinberg, L. S. y Almond, R. G. (2003). Design and analysis in task-based language assessment. Language Testing. Special Issue: Interpretations, intended uses, and designs in task-based language, 19(4), 477-496.

Messick, S. (1989). Validity. En R. L. Linn (ed.), Educational measurement, (pp. 13-103). New York: Macmillan. 139

Kane, M. (1992). An argument-based approach to validity. Psychological Bulletin, 112, 527-535.

 

Tomado de: La evaluación como herramienta para el aprendizaje. Conceptos, estrategias y recomendaciones de Alexis López, pp. 107 - 110.

 

Ilustración de CeDec, tomada de Flickr.