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Sapere aude: atreverse a pensar para transformar la realidad

Magisterio
27/06/2019 - 10:30
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By Freepik

De la racionalidad (científica) y  razonabilidad (filosófica) al ejercicio  de la ciudadanía democrática

La propuesta Sapere aude se orienta siguiendo tres líneas de trabajo: en lo teórico, la reflexión filosófico-política contemporánea sobre las ideas educación y ciudadanía democrática; en lo pedagógico y didáctico, una comprensión multidimensional del pensar y la realización de una praxis educativa tendiente a la innovación y la investigación; finalmente, desde lo formativo, se promueven experiencias de aprendizaje en el contexto de la racionalidad científica y la razonabilidad filosófica, que buscan habituar al pensamiento para un ejercicio auténtico, crítico y eficaz de la ciudadanía democrática. 

Sapere aude: contexto y descripción 
Sapere aude es una propuesta de enseñanza de la Filosofía que se desarrolla en la institución Colegio Floridablanca IED, de la localidad 10, Engativá, de la ciudad de Bogotá desde el año 2011. Esta propuesta agrupa estrategias de enseñanza tales como el foro filosófico, el debate virtual, el estudio de problemas contemporáneos y el ambiente de aprendizaje interdisciplinar pensar críticamente para transformar la realidad. La propuesta se realiza con estudiantes pertenecientes los grados décimo y undécimo. El hilo conductor que articula metodológicamente las estrategias mencionadas trata de simular la dinámica de la investigación científica, así como la reflexión y la indagación filosófica, por lo que se desarrolla por medio de un proceso que inicia con la documentación sobre los temas y problemas, mediante el uso de bases de datos con bibliografía especializada; a continuación se realizan actividades orientadas a la planeación y escritura de documentos académicos –ponencia, ensayo, reseña crítica, informe de investigación–, que permiten razonar de manera sistemática y situada, los temas y problemas estudiados; finalmente, algunas de las estrategias involucran una dimensión estética, en la que los estudiantes desarrollan propuestas y alternativas de solución creativas frente a las cuestiones abordadas.

Educación y ciudadanía democrática
La educación es un proceso que difícilmente se podría desligar del conjunto de las acciones sociales que tienen incidencia en la construcción de la ciudadanía y del sujeto político. Una mirada de la educación democrática pensada a la luz de la integración de los modelos deliberativo y agonístico de la política democrática, en las versiones de Amy Gutmann y Chantal Mouffe87, respectivamente, permite configurar una interpretación que identifica al menos tres orientaciones normativas para la comprensión de la ciudadanía y la praxis de la ciudadanía, según las cuales un ciudadano democrático: 

1. Entiende la necesidad de los acuerdos y el consenso como alternativa no violenta para resolver los conflictos, pero además, no ve las reglas de juego vigente y los posibles acuerdos como prácticas que agotan de manera definitiva las posibilidades políticas de la decisión. 

2. Es sensible frente a las diferencias relativas a las concepciones del bien, sin embargo, no tolera que en nombre del pluralismo se promuevan concepciones de bien represivas o discriminatorias. 

3. Es consciente del poder y de la responsabilidad de su ejercicio representado en su derecho a la participación, para la construcción y trasformación del orden social.

Pensamiento multidimensional 
Conforme a las orientaciones normativas planteadas arriba, esta propuesta adopta la perspectiva sobre la educación que se contempla en la idea de “pensamiento multidimensional”. Según M. Lipman (2016) el pensamiento multidimensional se puede entender como

“[…] un equilibrio entre lo que es cognitivo y lo que es afectivo, entre lo perceptivo y lo conceptual; entre lo físico y lo mental, entre lo que es gobernado por reglas y lo que no” (p.18), que se manifiesta en las dimensiones crítica, creativa y cuidadosa del pensar, que busca ir más allá de los estándares mínimos de aprendizaje, promoviendo habilidades tales como “la razonabilidad, la capacidad de juicio, la inventiva y la capacidad para apreciar” (p.23).

El pensamiento crítico se refiere a procesos cognitivos guiados por la coherencia lógica y el saber disciplinar, involucra necesariamente la producción del buen juicio, que persigue generar un cambio razonable. Pensar creativamente consiste en el ejercicio de un agente de cambio, que indaga y busca transformar lo que ya hay, que propone alternativas que pueden desafiar lo que hasta el momento era valorado como una certeza incuestionable. El pensamiento cuidadoso tiene un doble sentido, “por un lado significa pensar solícitamente sobre lo que pensamos y también significa tener interés por la propia manera de pensar” (Lipman, 2016, p.96), es decir, se refiere al apreciar como un acto del pensamiento, Lipman (2016) explica que “cuidar es una forma de pensar que tiene lugar en operaciones cognitivas tales como: buscar alternativas, descubrir, inventar relaciones o establecer conexiones entre conexiones” (p.99); se trata entonces de lo cognitivo que está implícito en el hecho de dar valor, de sentir aprecio o de sentirnos afectados por algo.

acercar a los estudiantes a las formas de racionalidad y razonabilidad, les permite una experiencia de aprendizaje que les exige pensar multidimensionalmente, lo que habitúa a su pensar a un talante o disposición crítica, que se puede extender a asuntos y temas de índole no tan científica y sistemática, como lo son los asuntos políticos pertinentes a su rol de ciudadanos.

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De la racionalidad (científica) y razonabilidad (filosófica) al ejercicio de la ciudadanía democrática 

El valor formativo de la propuesta radica en que las actividades orientan hacia la consecución de un propósito que sólo pueden lograr mediante el trabajo en equipo, como comunidad de investigación. La metodología de la comunidad de investigación concibe el proceso educativo como un proceso investigativo en el cual existe el interés y la preocupación (Pensamiento Cuidadoso) por resolver un problema; por lo que se emprende un proceso sistemático de estudio, análisis y reflexión (Pensamiento Crítico); después del cual, se puede lograr solucionar dicho problema o construir alternativas para comprenderlo (Pensamiento Creativo). Su funcionamiento se expresa en la dinámica de la razón científica y filosófica, que opera con una actitud reflexiva basada en información especializada sobre un tema o problema, para lograr resultados que permitan comprender y transformar la realidad. <<Racionalidad>> científica y <<razonabilidad>> filosófica, refieren la capacidad o disposición del pensar para orientar la articulación de deseos y creencias para la toma de decisiones y la realización de acciones, según la cual, se reconoce la necesidad operacional que tiene el razonamiento de integrar en su funcionamiento; por un lado, de los aspectos formales y no-monotónicos de la lógica clásica y la metodología científica y por el otro, una dimensión pragmática o material de la razón que reflexiona sobre las consecuencias y efectos de las decisiones. Dicha perspectiva, presupone una comprensión epistemológica del pensar y sus productos, así como un ejercicio sistemático y riguroso, a la vez que falible y contingente, en la medida que es siempre inacabado.

En este orden de ideas, acercar a los estudiantes a las formas de racionalidad y razonabilidad, les permite una experiencia de aprendizaje que les exige pensar multidimensionalmente, lo que habitúa a su pensar a un talante o disposición crítica, que se puede extender a asuntos y temas de índole no tan científica y sistemática, como lo son los asuntos políticos pertinentes a su rol de ciudadanos. Cuando el pensar ha pensado conforme a la dinámica de la comunidad de investigación, es muy probable que sea menos vulnerable a ceder frente a la manipulación y la superstición de las que se valen algunas ideologías políticas, seguramente que es un pensar más autónomo y capaz de evaluar su coherencia y corregirse, de valorarse y tener el coraje para participar y hacerse manifiesto en el debate público, de deliberar y tomar decisiones razonadas, de no concebirse como dogma definitivo, y por tanto, de no devenir en opresivo y discriminatorio, de empatizar y ser sensible con los otros bajo la premisa de que somos seres interdependientes, porque lo que hacemos u omitimos afecta a todos. 

El artículo: Sapere aude: atreverse a pensar para transformar la realidad, hace parte de la publicación: : Pensamiento Pedagógico Contemporáneo

Referencias
Caro A, S. (2018). “Pensar críticamente para transformar la realidad: de la racionalidad científica al ejercicio de la ciudadanía democrática”. Ponencia aprobada para el vii Congreso Internacional de Educación Abrapalabra. Bogotá, Colombia. Secretaría de Educación del Distrito, sed, y el Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico, IDEP. Caro A, S. (2015). “La educación democrática en el contexto de la deliberación y el agonismo político”. Cuadernos de filosofía latinoamericana, 36, (113), 153-179. Bogotá, Colombia: Universidad Santo Tomás. Caro A, S. (2016). “Educación y ciudadanía democrática”. En: Educación y pedagogía: Aportes de maestros y maestras de Bogotá, pp. 135-151. Bogotá, Colombia: IDEP. Caro A, S. (2017). Sapere aude: enseñanza de la Filosofía para la educación democrática. Revista Magisterio: Educación y Pedagogía, No. 86, pp. 42-45. Bogotá, Colombia: Cooperativa Editorial Magisterio. Caro A, S. (2012) “¿Qué es una filosofía de la argumentación?”. En: Disertaciones de la filosofía del derecho y la argumentación, pp. 387-402. Bogotá, Colombia: Universidad Libre. Caro A, S. (2010). “La argumentación en la racionalidad y razonabilidad jurídica”. Memorias: ii Congreso Internacional y v Nacional de Filosofía del Derecho, Ética y Política. Bogotá, Colombia: Universidad Libre, pp. 287-300. Lipman, Matthew. (2016). El lugar del pensamiento en la educación. Madrid, España: Octaedro. 

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