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Ser para liderar

Por María Victoria Angulo González
Magisterio
12/11/2015 - 12:00
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Tomada de Revista Internacional Magisterio virtual

El liderazgo directivo es uno de los temas fundamentales cuando se trata de procesos que busquen mejorar la calidad educativa. En este sentido, desde hace 12 años, la Fundación Empresarios por la Educación busca contribuir a ello mediante el desarrollo de programas que permitan actualizar e incentivar al recurso humano del sector educativo, entendiendo que es un actor clave para su transformación; se ha concentrado especialmente en la labor de los directivos y docentes, a continuación se presentan algunas muestras de lo realizado. 

Palabras clave: Liderazgo directivo, calidad educativa, formación para líderes educativos.

En la literatura internacional sobre liderazgo directivo es común encontrar referencias a su posible influencia en el mejoramiento de la calidad educativa. Al respecto, la UNESCO-OREALC (2014), en su documento El liderazgo escolar en América Latina y el Caribe. Un estado del arte con base en ocho sistemas escolares de la región, se afirma que: 

[…] desde hace algunos años, diversas investigaciones acerca de la gestión y la calidad de las escuelas muestran la importancia del liderazgo. Por ejemplo, la investigación ahora clásica de Waters, Marzano y McNulty, que abarcó a más de un millón de alumnos en Estados Unidos, atribuye al liderazgo una incidencia considerable sobre los resultados académicos de los alumnos. En América Latina las investigaciones referidas a las llamadas “escuelas de calidad” revelan conclusiones similares. En efecto, las escuelas de sectores pobres con resultados destacables muestran la importancia que tiene el liderazgo de sus directivos en el mejoramiento de los logros obtenidos (p. 17).

A pesar del reconocimiento de la importancia del liderazgo escolar, el tema está todavía en estudio en América Latina y, en este sentido, es clave tener un impacto en las políticas públicas para hacer de él una característica intrínseca a todos los actores de la escuela, como un valor diferencial que apuntale aprendizajes, inspire, congregue y traduzca los sueños de muchos. Por ello, en el mismo estudio (2014), la UNESCO plantea, en relación con las políticas de formación para líderes escolares y la institucionalidad formadora, que: 

El estudio de la oferta de formación de los directores escolares a nivel latinoamericano permite afirmar, en primer lugar, la inexistencia en los casos estudiados de una política de formación propiamente tal para directivos docentes, que considere e integre las diversas etapas de la carrera directiva (pre-servicio, inducción y en servicio), y que oriente la formación con base en las funciones y responsabilidades entregadas por la normativa o por los marcos de actuación/estándares desarrollados por algunos de los sistemas escolares. Lejos de aparecer como una política, las iniciativas presentes en los países tienen un carácter débilmente articulado con los otros ámbitos en desarrollo de la acción hacia la dirección escolar, y corresponden usualmente a programas o iniciativas puntuales de formación (p. 80).

Colombia hace parte de los países incluidos en dicho estudio y no es ajena a la situación descrita anteriormente. En este sentido, la Fundación Empresarios por la Educación, una organización de la sociedad civil que conecta sueños, proyectos, actores y recursos del sector empresarial, para contribuir al mejoramiento de la calidad educativa, ha venido apostándole desde hace 12 años al desarrollo de programas orientados al mejoramiento del recurso humano del sector educativo, como actor clave para su transformación, resaltando especialmente la labor de los directivos y docentes. 

Así, con el fin de fortalecer el liderazgo de los directivos de las instituciones educativas, la fundación propuso una estrategia de formación innovadora que resalta la condición del  líder pedagógico como agente que transforma las instituciones educativas. El programa “Rectores Líderes Transformadores (RLT)” surgió en 2010, planteado con base en el trabajo nacional previo de acompañamiento a rectores, desde la metodología de formación para rectores aspirantes de la New York City Leadership Academy. 

Dicho programa se ha fortalecido con referentes británicos de coaching educativo, y otros referentes internacionales y nacionales, a través de un estudio de buenas prácticas que identificó 25 experiencias de este tipo a nivel nacional e internacional. Esto ha permitido enriquecer su diseño conceptual y metodológico para ofrecer al país una propuesta que reconoce y dignifica a los maestros y directivos, la cual parte del principio de aprendizaje entre pares y reconoce la formación previa, los saberes y experiencias que desde la escuela enriquecen el quehacer de los rectores.

El programa surgió de un modelo de alianza público-privada, pues creemos que aunando esfuerzos podemos acompañar respetuosamente a las regiones que consideren trabajar el tema de liderazgo, para que puedan enriquecer la propuesta y ofrecer un programa innovador en el que aprendamos todos. La alianza convoca al sector público (Ministerio de Educación y Secretarías de Educación), al académico (universidades, instituciones educativas, expertos en educación, facilitación y liderazgo) y a los empresarios (grupos empresariales, medianas y pequeñas empresas interesados en aportar al mejoramiento de la calidad educativa en el país), para que le apuesten a un proyecto común que, partiendo de la valoración del ser para liderar, permita fortalecer el liderazgo de los directivos docentes de las instituciones educativas oficiales, pues, en palabras de uno de los miembros fundadores: 

[…] los líderes que se forman para ser seres humanos integrales, ejemplos de comprensión, vida y trascendencia, que tienen una filosofía y proyecto de vida claros y que “gerencian” en forma efectiva su vida, pueden orientar las organizaciones para que todos sus integrantes avancen en el mismo proceso de formación, desarrollo y mejoramiento. Esto aplica a padres de familia, maestros, rectores, líderes empresariales, políticos, o líderes de cualquier tipo (Espinosa, 2011).

El rector es el principal actor del programa en RLT; lo entendemos como una persona integral, consciente de sí misma y de su esencia, de sus propósitos de vida, valores, creencias y modelos mentales; motivada a transformarse y a emprender nuevos retos; tiene capacidad para aprender continuamente de y con otros y para compartir sus conocimientos y es responsable de su propio proceso de aprendizaje. Además, es el líder de su institución educativa y, por tanto, un ejemplo a seguir para toda la comunidad.

La experiencia del programa evidencia que el ejercicio del liderazgo está permeado por cuatro aspectos relacionados entre sí: la capacidad de inspirar a otros para moverse hacia el logro de resultados que favorezcan el bien de una comunidad; la capacidad de influir en los demás promoviendo una visión compartida que incluye la diferencia de pensamientos y percepciones; la de promover un trabajo colaborativo que se enmarca en perspectivas dialógicas con un alto nivel de participación e interacción y, por último, la capacidad de gestionar acciones concretas y medibles para el cumplimiento de las metas propuestas.

Ruta pedagógica 

Los rectores que participan en RLT recorren una ruta pedagógica que los conduce a adquirir las competencias para el mejoramiento de su gestión personal, pedagógica, administrativa y comunitaria. El programa cuenta con cuatro módulos con dos modalidades formativas: intensivos e interludios que, a su vez, incluyen un conjunto de estrategias pedagógicas tales como actividades de educación experiencial, conversatorios con expertos e invitados especiales, intercambios pedagógicos, grupos de discusión y revisión de estudios de caso, estrategias de coaching (individual, a la sombra y grupal), asesoría y acompañamiento situado y uso de TIC, todas lideradas por un equipo de profesionales del desarrollo humano y la educación.

Luego, tras diez meses de formación, el rector y su institución se preparan para consolidar el proceso de trasformación a lo largo de dos años, durante los cuales reciben acompañamiento por parte de un equipo de profesionales para garantizar la consolidación y sostenibilidad de los logros obtenidos.

Valores inspiradores 

RLT fundamenta su acción en principios y valores de la actuación pedagógica, tales como la vida como centro fundamental, la construcción y el fortalecimiento de las identidades, la ética del encuentro y la pedagogía de la escucha, la construcción social del saber y del saber hacer, y la creación de sentido como elemento de transformación cultural. Igualmente, se consideran valores inspiradores de un líder transformador cuando el directivo es consciente de sí mismo, pregunta, participa, aprende y crea sentido.

El programa asume que la escuela es: “[…] una comunidad de relaciones e interacciones orientada al aprendizaje y ese aprendizaje depende de la calidad de las relaciones e interacciones que se den” (Casassus, 2007, p. 287). De ahí nuestra intención de promover una escuela inclusiva, participativa, activa y abierta a procesos de transformación. En este sentido, la formación del rector como líder transformador inspira e influencia a su equipo en una visión compartida por la calidad de la educación.

Trabajo en equipo y trabajo entre pares 

RLT trabaja en el crecimiento personal de los rectores en su ser y en su hacer, así como en el fortalecimiento de sus competencias como líderes pedagógicos, administrativos y comunitarios de acuerdo con los retos y competencias de su rol como cabezas de las instituciones educativas. Se propone una experiencia de aprendizaje que favorece el desarrollo de líderes conscientes de sí mismos y de su valor en la sociedad, coherentes, cálidos, valientes y apasionados, que logran resultados positivos mediante un trabajo innovador, contextualizado y colaborativo en todas las instancias de sus instituciones educativas.

El rector, consciente de que la educación es responsabilidad de todos, y como principal actor del programa, sabe que no podrá lograr las transformaciones en la institución educativa sin la ayuda de sus colaboradores y sin hacer partícipe del proceso a toda la comunidad educativa. Por ello, el proceso formativo no solo le involucra, también incluye a los miembros de su equipo, quienes lo acompañarán durante este tránsito mediante diferentes modalidades innovadoras de participación. Así, el programa congrega a diversos actores e instancias en torno a los rectores, con el fin de apoyarlos durante el proceso de formación para favorecer, en el corto plazo, el desarrollo de sus competencias y, en el largo plazo, los resultados de la institución educativa a nivel de aprendizajes y de indicadores tales como la retención escolar. 

El RLT hace énfasis en el “ser” del rector sin perder de vista la complejidad de la tarea que desempeña: la consolidación de instituciones educativas de calidad, abiertas, participativas, activas e inclusivas, que:

 Formen a sus estudiantes para que tengan un proyecto de vida significativo.

 Cuenten con un Proyecto Educativo Institucional (PEI) significativo.

 Evalúen los resultados para mejorar la gestión pedagógica, comunitaria y administrativa de la institución.

 Promuevan y reconozcan los aportes que realizan los directivos, docentes y administrativos.

 Planeen y promuevan programas de formación permanente para sus directivos, docentes y administrativos.

 Impulsen la participación activa de las familias y organizaciones del contexto institucional.

 Fomenten la cooperación y el intercambio de experiencias significativas con otras instituciones.

 Acojan la diversidad y valoren la diferencia como aspectos que favorecen el aprendizaje, la interacción y la participación de todos los actores de la comunidad educativa.

De igual forma, el programa avanza en la promoción de la construcción y fortalecimiento de redes entre directivos, reconociendo que el trabajo y la formación entre pares ha demostrado su efectividad en los procesos de desarrollo institucional, dado que las buenas prácticas de los directivos, con información basada en evidencia, se convierte en fuente de inspiración y en referente, con aspectos que son transferibles a instituciones en diversos contextos.

En este contexto, la construcción de sentido y la puesta en común de diversas miradas sobre los procesos de transformación en la escuela, pueden potenciarse y afianzarse gracias a las experiencias que son validadas mediante la formación entre pares. Identificar qué es lo que se hace mejor y ponerlo en común genera mayor conciencia de hacer posible lo que a veces se ve muy difícil.

Sumar esfuerzos 

En esta alianza público-privada están comprometidas las universidades del Norte, Los Andes, Autónoma de Manizales, FUNDECA, ICESI, EAFIT y la Universidad del Cauca, como líderes del proceso de evaluación del programa, gestión de conocimiento y aliadas en la apuesta metodológica y pedagógica. También hacen parte del proyecto las Secretarías de Educación de los Departamentos de Antioquia, Atlántico, Cundinamarca y Cauca; las de los Distritos de Bogotá y Santa Marta, y las de los Municipios de Cali, Medellín, Itagüí y Yumbo, que articulan el programa con las estrategias de formación del recurso humano, incluidas en el plan de desarrollo de cada entidad territorial, garantizando así la alineación con la política pública. Así mismo, se vincula a la alianza el sector empresarial, que inspira desde los valores del liderazgo y que cofinancia la iniciativa. 

La innovación: clave para el avance 

RLT es innovador en su propuesta y en sus modalidades pedagógicas; a través de la modalidad de coaching, se centra en el ser del rector y en el aprendizaje, haciendo énfasis en su gestión personal y adoptando una visión integral de liderazgo, la cual abarca las diferentes áreas de la gestión institucional (directiva, pedagógica, administrativa y comunitaria), enfocándose en el rol del rector como líder pedagógico. Al tiempo, involucra diferentes modalidades, momentos y estrategias formativas presenciales y virtuales, como por ejemplo la Red de Liderazgo Escolar, conformada por la comunidad que participa del programa en todo el país, y que representa el trabajo colaborativo del rector con sus pares y con su equipo de colaboradores. 

Por otro lado, el programa concibe la evaluación como un proceso sistemático y participativo de valoración, el cual permite obtener información pertinente para apreciar avances, reorientar acciones, establecer nuevas metas y aprender siempre acerca de lo que hacemos. Como proceso permanente en la escuela, la evaluación permite tomar decisiones argumentadas para entender mejor los procesos de enseñanza y de aprendizaje y, por tanto, se convierte en un elemento esencial para caminar hacia una educación de calidad acorde con el propósito principal del programa. 

El sistema de evaluación en RLT está conformado por tres niveles: impacto, resultados y procesos. Cada uno de ellos tiene un propósito definido y sus propios instrumentos y momentos de evaluación. Además de proveer indicadores y estadísticas relevantes para el desarrollo del programa, tiene como principal fin la realización de análisis e interpretaciones de los resultados obtenidos, así como de comunicarlos y hacer uso pedagógico de los mismos. 

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RLT en cifras 

Los anteriores avances en términos de cobertura han permitido un aprendizaje permanente y una mejora continua. Desde la fase piloto a la fecha, el desarrollo de RLT ha permitido identificar aspectos que han enriquecido la propuesta inicial, tales como:

 El fortalecimiento del rol del rector como líder pedagógico.

 La revisión de los perfiles y roles de los diferentes aliados que acompañan el desarrollo del programa.

 La inclusión de miembros del equipo del rector que le permitan desarrollar las transformaciones requeridas en sus establecimientos educativos.

 El establecimiento de la Red de Liderazgo Escolar, espacio virtual en el que los directivos participantes pueden interactuar con sus pares y mentores para compartir sus experiencias, fortalecer su desarrollo personal y profesional, y evidenciar sus aprendizajes.

 La definición de un sistema de seguimiento y evaluación al servicio de las instituciones educativas, para fortalecer sus procesos de mejora y fomentar el uso pedagógico de los resultados de la evaluación; esto, con el fin de potenciar el mejoramiento de los aprendizajes y la convivencia de niños, niñas y jóvenes en las instituciones.

 El diseño de la fase de acompañamiento a los rectores que participaron, durante diez meses, en la fase de formación; su duración es de dos años, pues se busca que los cambios logrados en la cultura institucional sean sostenibles. 

 El aumento de cobertura del programa, un 96% entre el 2011 y 2015, ha implicado generar estrategias de lectura de contexto, en especial para las instituciones rurales, que equivalen a un 27% de las participantes, con el fin de reconocer sus realidades para que su accionar y el acompañamiento brindado sean pertinentes y articulados a dichos contextos.formación Directivos en acompañamiento 

Voces y sueños desde las regiones 

Al ser consultados por sus aprendizajes y sueños, frente a su participación en el programa, los rectores y coordinadores respondieron:

 Luz Amparo Noy

IE Politécnico Municipal de Cali, Valle

“Yo estoy comprometida con aprovechar los proyectos institucionales “obligatorios”, para hacerlos estratégicos en la formación para la convivencia y la 

ciudadanía. Y usted, ¿qué sueña?”.

 Álvaro de Jesús Restrepo 

IE Alto del Corral, Heliconia, Antioquia

“En los tres últimos años, mi institución ha logrado posicionarse en Nivel Alto en las Pruebas Saber 11. Mi sueño para el 2015 es mejorar todavía más el nivel”.

 Iván Darío Tabares Muñoz 

IE El Guayabo, Santa Bárbara, Antioquia

“Mi sueño para el 2015 es hacer de esta Institución Educativa el lugar soñado por la comunidad, un lugar donde se construye educación, se construye comunidad y se tiene al SER como el elemento base del reconocimiento propio y del otro”.

 Dora Ramírez

IE CEAT General, Yumbo, Valle

“Para mí el programa RLT ha tenido varios significados, muchos de ellos muy vinculados a las metáforas de cada intensivo, pero creo que hay varios términos que se le aproximan. Empiezo con oportunidad, conciencia, crecimiento, evaluación, descubrimiento, sensibilización, comunidad académica, estrategias y, sobre todo, RED DE AMIGOS".

 Robinson Mosquera 

IE Leonor Lourida, Yumbo, Valle

“Considero muy valiosa mi participación en el programa, es una gran oportunidad para crecer como municipio, ya que somos un grupo relativamente pequeño. Hay voluntad de parte nuestra y con RLT hemos tenido el suficiente espacio, conocimiento y herramientas para el mejoramiento personal y colectivo. Alguna vez, al conocer lo que costaba la participación de cada uno, pensé que hubiera sido mejor una maestría, pero he podido reflexionar y entender el propósito del programa y de la administración municipal, y estoy muy satisfecho”.

 Colombia Perlaza

IE Fray Luis Amigó, Guapi, Cauca

“Aprendí que la vida es un ciclo en el que se presentan muchas dificultades, pero la grandeza está en enfrentar retos, desde lo personal y lo colectivo, que beneficien a nuestras instituciones. Eso nos plantea RLT”. 

 Jorge Lorenzo Sánchez

IE Joaquín Cárdenas Gómez, San Carlos

“Hice consciencia de que se puede lograr más con el trabajo colaborativo que con el trabajo impositivo asignado desde una posición jerárquica”. 

Referencias 

Casassus, Juan. (2007). La educación del ser emocional. Chile.

Espinosa, Alberto. (2011). Ser para Liderar. Colombia.

Mourshed, M., Chijioke, Ch., y Barber, Michael. (2012). ¿Cómo continúan mejorando los sistemas educativos de mayor progreso en el mundo?. Chile: PREAL. 

UNESCO, Weinstein, J., Muñoz, G., y Hernández, M. (2014). El liderazgo escolar en América Latina y el Caribe. Un estado del arte con base en ocho sistemas escolares de la región. Chile: UNESCO.