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Siete técnicas grupales de trabajo para dinamizar el aprendizaje en el aula

Por Kenneth Delgado
Magisterio
03/10/2017 - 12:00
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Foto de creativeart. Tomada de Freepik

Dramatizaciones

Todos los alumnos, especialmente los niños, tienen una inclinación por la mímica y otras formas de representación dramática. Esta actividad constituye una valiosa oportunidad de aprendizaje para los participantes y para quienes la observan como espectadores.

La dramatización aporta información, desarrolla formas de comprensión y transmite ideas claves. Puede ser eficaz para estimular la participación del alumno y facilitar la espontaneidad y la expresión emocional. Podemos clasificarla en tres tipos: sociodramas, desempeño de roles y simulaciones.

+Lea: El trabajo colaborativo en grupo

Sociodrama

Es una dramatización relativamente espontánea, con relación a algún problema o cuestión significativa del curso o materia educativa que se esté tratando. Puede usarse sólo la mímica o también, puede haber algún pequeño libreto modificable en la actuación misma; no es necesario un vestuario pero puede disponerse de él para que la actuación tenga más realismo.

El sociodrama concede mayor importancia a las relaciones sociales o interpersonales que se representen; para ello es importante identificar y definir el problema o situación a representar. La actuación es breve, dura entre 5y 10 minutos.

Después de la representación se efectúa un foro, con el propósito de realizar una amplia discusión sobre el asunto que se ha mostrado en público.

Juego o desempeño de roles

Consiste en representar de modo espontáneo una situación de la vida real, en forma improvisada. Los participantes asumen el rol de los personajes que representan, sin necesidad de actuación o desplazamiento; se sientan en sus sillas o carpetas frente a los demás y hablan o se comportan como si fueran el personaje que van a representar.

El tema de la representación debe relacionarse —obviamente— con la unidad didáctica en estudio, tratando una idea, cuestión o concepto significativos que coloquen a los estudiantes en una situación real y natural. Son muy útiles para tratar asuntos de orientación del educando, por ejemplo, desempeñando uno el papel de padre, otro hace de hijo frívolo, una hace de madre posesiva, etc.

A continuación del juego o desempeño de roles, se procede a una discusión plenaria con todo el alumnado, pasando los personajes a conformar un panel de “expertos” y uno de ellos hace de moderador.

+Lea: Los grupos interactivos y el clima escolar

Simulación

La simulación consiste en que todo el alumnado de la clase participa en la representación de algún papel. Todos pueden, por ejemplo, volverse “trabajadores” reunidos en su local sindical.

La importancia de la simulación radica en que compromete la participación de todos los presentes en la representación, análisis y discusión de algún hecho tomado de la vida real y relacionada con la materia del curso. La simulación es una experiencia de aprendizaje controlada, que también recibe el nombre de ejercicio vivencial o laboratorio vivencial.

Torbellino de ideas

Es una técnica que busca promover ideas; también se le llama lluvia de ideas (26) y tiene como propósito lograr la mayor producción de ideas sin restricciones ni limitaciones de ningún tipo. Las ideas no son sometidas a discusión en el momento en que se vierten, todas se aceptan sin ponerlas en tela de juicio.

No obstante ser una técnica esencialmente libre en cuanto a la producción de las ideas, es conveniente limitarla a un sólo problema, o a soluciones para alguna dificultad, o a propuestas simples de lugares o nombres. Esta técnica es de mucha utilidad para incentivar la creatividad de los estudiantes, en procura de alternativas útiles y dinámicas de acuerdo a las necesidades de una situación. Se trata de poner en común el conjunto de ideas o conocimientos que cada participante pueda tener sobre algún tema específico, en procura de lograr, posteriormente, conclusiones.

Por eso es que la “lluvia de ideas” debe complementarse con una colmena o un pequeño grupo de discusión formado por los coordinadores de cada grupo, quienes en conjunto habrán de discutir las ideas planteadas.

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Las ideas de “lluvia” deben registrarse a medida que vayan surgiendo, en desorden. La discusión ya es un paso posterior, a cargo de los coordinadores de grupo.

La lluvia de ideas también puede expresarse por escrito, a través de tarjetas o pequeñas hojas de papel, las cuales se van pegando en la pizarra para utilizarlas en una discusión plenaria. Ello supone una clasificación de las tarjetas, por afinidad de respuestas.

+Lea: El aprendizaje cooperativo en clase

Disco Foro

Es una técnica que consiste en la discusión plenaria o en pequeños grupos luego de escuchar una grabación o disco con la finalidad de analizar el mensaje que se transmite.

Puede ser de utilidad para enriquecer o acrecentar el aprendizaje, vinculando la vida escolar con el mundo exterior y aumentando la apreciación auditiva de los educandos. Sirve mucho para desarrollar la capacidad de observación y descripción de la naturaleza y el medio ambiente social: una conversación, una canción, una manifestación, etc. son oportunidades interesantes de diálogo en clase, de acuerdo a los temas y objetivos tratados en las actividades educativas.

Es posible, y deseable, complementar el discoforo con alguna información visual (cartel, por ejemplo) para efectuar una doble motivación para el diálogo durante el proceso de análisis y discusión de los mensajes.

Tergiversación

También se le llama clínica del rumor, aunque ese nombre realmente no nos parece el mejor. Consiste en un ejercicio de comunicación oral y seriada para observar cómo se cambia el sentido de los mensajes, cuando pasa de persona en persona y, por tanto, pone de manifiesto cómo se forman los rumores.

La técnica se aplica de la siguiente manera: se piden seis o siete voluntarios, los cuales deben salir del aula. Con el resto se efectúa la lectura de un breve texto del periódico o se muestra una figura; a continuación se pide que pase uno de los que salieron fuera del aula y se le hace escuchar el mensaje o ver el dibujo, indicándosele que debe comunicárselo al siguiente —que todavía no lo conoce— lo más exactamente posible.

Así sucede y éste tiene que hacer lo mismo con la persona siguiente, éste con el que sigue y así sucesivamente hasta que el mensaje llegue al sexto o séptimo de los alumnos. Al finalizar el ejercicio se verá que se produce una tergiversación o distorsión del mensaje.

A continuación debe realizarse una discusión plenaria sobre el ejercicio efectuado, con el propósito de obtener conclusiones útiles para el proceso de comunicación.

Bandeja de tareas

Es una técnica que ayuda a tomar decisiones a partir de situaciones reales de la vida y que se presentan en una “bandeja” con fines de solución a diversos problemas. Pueden ser cartas u oficios acerca de cuestiones administrativas, reclamos o quejas, un cuestionario de preguntas, etc.

La cuestión está en tomar los documentos de la bandeja y abordarlos para su solución, empleando el diálogo simultáneo o los pequeños grupos de discusión.

Es importante que los papeles o cartas sean similares a los que pueden recibir en la vida real. A continuación, el diálogo simultáneo sirve para comparar los resultados entre sí.

La bandeja de tareas es un simulacro de una situación real que ayuda a transferir el aprendizaje de la capacitación a una situación real de trabajo. Es una valiosa forma de obtener información sobre los progresos del alumno y desarrollar actitudes positivas hacia el trabajo. De ahí que la confrontación de resultados entre los estudiantes no deba ocasionar una pérdida de autoconfianza en el alumno más débil, de menos iniciativa o capacidad de decisión.

Título: Educación participativa. El método de trabajo en grupo.  Autor: Kenneth Delgado SantaGadea. pp. 83-89

 Foto de creativeart. Tomada de Freepik