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Tres retos para ser capaces de comprender

Magisterio
24/10/2017 - 15:30
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Foto de zaozaa09- Tomado de Freepik

Los textos expositivos se centran en el contenido del mensaje, aunque a menudo contengan tesis sobre las que se busque obtener el consenso con el destinatario, relacionándose así con el tipo de texto que se define como argumentativo. Las actividades que se pueden proponer dependen del grado de competencia del lector. Está claro que en la escuela primaria trabajamos con lectores aún inexpertos. Pero, para poderlos formar, debemos tener muy clara la meta y el proceso para alcanzarlo. En caso contrario no seremos capaces ni siquiera de captar los progresos que gradualmente se van realizando.

Preguntémonos entonces qué hace un lector experto cuando comprende un texto. Será después el docente quien valorará, de vez en cuando,el nivel al que ha llegado el alumno y cuándo está listo para pasar al nivel sucesivo. Podríamos decir que un lector logra desenmarañar la madeja textual si logra separar las tres redes que la constituyen, relativas a las tres macro-habilidades o macro-competencias implicadas en él:

1. La focalización, que pone en evidencia la red temática

2. La explicación, que recoge la red explicativa

3. La valoración, que hace emerger la red enunciativa del texto

+Lea: Los retos para el fortalecimiento de la comprensión lectora en los niños: qué dicen los resultados de Colombia en PIRLS

Consideremos dichas habilidades con mayor detalle.

1. Captando la red temática logramos identificar las «figuras», es decir: el tema del que habla, el topic (¿De quién habla? ¿De qué habla?). Logramos atribuirles ciertas características, el comment (¿Qué dice?), y logramos también colocarlas en un marco (¿Dónde? ¿Cuándo?). La respuesta a estas fundamentales cuestiones permite adquirir un conocimiento básico sobre el texto. Se obtienen a través de un tipo de lectura que llamaremos «global».

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2. Identificando las informaciones relativas a la segunda red, la explicativa, el lector logra «hacerse una idea» de lo que ha captado en la red temática: identifica las causas, los objetivos (¿Por qué?), el modo de desarrollo (¿Cómo?) y las consecuencias. Para captar esta red se requiere, normalmente, una comprensión más profunda, que sólo se puede obtener a través de una lectura «analítica». Algunas informaciones y conexiones, que a menudo no aparecen en la superficie del texto, se pueden de hecho reconstruir sólo a través de inferencias.

+Lea: La lectura crítica como un derecho de aprendizaje

3. La red que hemos definido como enunciativa es aquella relativa al sujeto enunciador o autor del texto, del que se buscan las intenciones, las formas de razonamiento con las que quiere obtener sus objetivos y el grado de certeza en base al que suministra las informaciones (son un indicio del modo en que aparecen palabras como «quizás», «probablemente», «parecería que», etc.). Y además, esta red atañe también al destinatario del texto, el lector mismo, que expresa valoraciones sobre el grado de rigurosidad de las fuentes y pruebas aducidas para sostener una determinada tesis o un razonamiento. Denominaremos «crítica» a este tipo de lectura, que incluye también la posibilidad de una valoración emotiva (el impacto emotivo del texto sobre el lector) y una valoración estética («me gusta»; «es válido por tales o cuales motivos» o «no convence por estos otros motivos...»). Del primero al tercer tipo de lectura la complejidad va aumentando progresivamente.

+Conozca la Colección Saber Mejor

Tomado de: Tuffanelli, Luigi (2014) Saber comprender. Editorial Magisterio: Bogotá.

Foto de  zaozaa09- Tomado de Freepik