Moneda

Síganos

Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
web_banner_magisterio_1115x116.png

Un país con forma de comunidad

Magisterio
23/11/2018 - 13:45
0
Liceo Jubilar

Uruguay es un país de casas chiquitas y Montevideo es su capital. Criado entre los «Goliats» de Brasil y Argentina aprendió a ser uno mismo en la pequeñez para hacerse grande.Por eso pasear por Montevideo es una experiencia de sencillez.

En la ciudad donde vive el presidente más chiquito y humilde del mundo, las palmeras son lo más grande. En el olor del verano a bananero y nafta, Uruguay tiene un no sé qué de la Suiza americana que fue, del Maracaná que se ha hecho un tanto espina.

Hasta el año 2002, en la cuenca Casavalle situada al norte de la ciudad, en su periferia, no existía ningún centro de educación secundaria. La cuenca Casavalle es una zona muy poblada que comprende muchos barrios. Allí está el Borro, Bonomi, Municipal y tantos otros distritos, vivos desde Google Maps pero ausentes en la realidad, poblados por familias con escasos recursos económicos y sociales, con un desalentador futuro.

Casavalle tiende un círculo de pobreza sobre sus habitantes que nace, en gran parte, desde la ausencia de escuelas de secundaria que sirvan para revertir las grandes tasas de abandono. Casavalle es una población con más de siete mil jóvenes en edad de escolarización, cada uno de ellos, potenciales agentes de riqueza y cambio sin salida alguna. Y allí es donde fue a nacer el sueño del Liceo Jubilar.

El Jubilar es un liceo privado, pero gratuito. Sin cuota alguna, los padres colaboran con lo que pueden y eso significa que lo hacen con mayor beneficio para la comunidad desde las comisiones de apoyo, limpieza y acompañamiento en las salidas, o en las clases y talleres de escolarización de adultos. La historia del Liceo Jubilar es breve pero intensa. Es una joven escuela21 nacida en el núcleo de una pobreza explícita y escenificada por asentamientos de construcción muy precaria. Su transformación es un relato de consecutivos síes a favor de la esperanza. Será por eso que preguntes a quien preguntes por estas calles, siempre encontrarás la misma respuesta: no se trata de un liceo más, esto es «el Jubilar». Qué bueno que es el júbilo.

Antes de 2002, una gran explanada de polvo y bolsas recorría el espacio que hoy ocupan la biblioteca, las salas de talleres, las computadoras, los comedores, los terrenos deportivos y cientos de experiencias de aprendizaje esperanzadas. Desde la intuición, la voluntad y la esperanza, el Jubilar desarrolló un modelo educativo con tintes de autogestión en clave de comunidad de aprendizaje a la uruguaya, como lo hacen todo ellos, en la grandeza de la sencillez innovadora y renovada de cada acto cotidiano. En su breve historia han creado un centro de alfabetización para las familias, un plan de seguimiento personalizado para adultos y jóvenes, talleres de implicación efectiva en las tareas escolares, dinámicas de participación en la administración del centro, acuerdos personales con cada alumno sobre las evaluaciones y los objetivos que va a alcanzar por trimestre, espacios de permanencia y acompañamiento de exalumnos, el Proyecto Belén para mejorar las condiciones habitacionales de la zona y otras líneas de acción grandes y pequeñas porque, sobre todo, es escuela21 donde cuando el alumno falta, se le va a buscar a casa.

Escuelas21, escuelas para todos

El Liceo Jubilar es un experiencia muy joven de comunidad de aprendizaje a la uruguaya en un entorno de afectadas necesidades socioeconómicas. 

ANUNCIO
banner_formacion_2019_web_336x280.png

Nacido a golpe de esfuerzo y protesta para transformar radicalmente su realidad, el Jubilar está por llegar a la madurez en una adolescencia temprana y creativa. Ha sentado las bases de su transformación en el marco de las comunidades de aprendizaje y lo ha logrado pensando en todos sus alumnos.

Las escuelas21 son horizontales y democráticas en la inclusión de todos los miembros de su comunidad, de lo contrario, no existe innovación. A lo largo de nuestro viaje no hemos conocido ningún proyecto que generase experiencias de exclusión interna dejando fracasar a parte de sus alumnos, o experiencias de exclusión, estableciendo criterios externos de cualquier índole, ya sean económicos, sociales o curriculares, cerrando las puertas al éxito.

Las escuelas logran su transformación en escuelas21 cuando el más necesitado de los alumnos mejora sus resultados, no solo académicos sino vitales. Esta es la marca de éxito de una experiencia innovadora.

 En ocasiones, refugiarse en la queja vespertina de la falta de recursos para la mejora de nuestras escuelas puede llegar a convertirse en una excusa recurrente contra la inclusión, sobre todo cuando experiencias como el Liceo Jubilar y todas y cada una de las escuelas21 de nuestro viaje demuestran que no se trata tanto del recurso cuantitativo, sino de las decisiones cualitativas y adjetivas que indican la dirección y la estrategia de transformación. Nuestro proyecto de innovación 4x4 nos guía hasta el final En el año 2010, el Centro de Investigaciones en Economía Aplicada de la Universidad de Montevideo inició una investigación en el Jubilar con el objetivo de evaluar su impacto socioeconómico.

Se puede consultar el estudio completo en http://www.um.edu.uy/docs/ working_paper_um_cee_2012_02.pdf. El resultado de la investigación pone de referencia a modelos como el Jubilar que ofrecen educación gratuita con métodos y capacidad de gestión propia, lo que se traduce en el repetido -pero desoídomantra español de la necesidad de una mayor autonomía pedagógica y de gestión para iniciar procesos
de innovación con capacidad de generalizarse en el conjunto del sistema.

 Los datos del Jubilar apuntan a una deserción del 0% del año 2005 al 2012, así como un descenso significativo de la repetición, que bajó del 16% al 0% de 2005 a 2009. Sin embargo, quizá lo más interesante es que según los datos comparados, el presupuesto del Jubilar estaría en el orden de lo que el Estado gasta por un joven en situación de pobreza asistiendo a otro liceo.

Título:
Tomado de: Viaje a la escuela del siglo XXI.  Así trabajan los colegios más innovadores del mundo. Alfredo Hernan Calvo. 2015 Madrid. España. pp