Moneda

Síganos

Tu carrito

Tienes (0) productos $0
ANUNCIO
magisterio_bruno_kombi_cholulteca.png

Educación para jovenes y adultos

Revista Magisterio #87

0
Valor impreso

$14.000

Descripción

Desde 1949, la Unesco ha organizado seis Conferencias Internacionales sobre Aprendizaje y Educación de Adultos (Confintea), las cuales se han convertido en espacios de reconocida importancia para la discusión sobre las políticas globales y los avances de las agendas educativas  acerca de educación dirigida a adultos. La última Confintea se llevó a cabo en 2009, en Belém (Brasil) y concluyó con la enunciación del Marco de Acción de Belém, considerada como una guía para el desarrollo de la alfabetización y la educación de personas jóvenes y adultas  (Epja) desde la perspectiva del aprendizaje a lo largo de la vida.

Este año, en octubre, en la Ciudad de Suwon (República de Corea), se realizará la revisión a medio término de la VI Confintea, El poder del aprendizaje de adultos: Visión 2030,  en la cual se examinarán los logros de los países y el cumplimiento de los compromisos asumidos en 2009, desde los ejes de política, gobernanza, financiación, participación y calidad.

La preparación del informe de Colombia para este encuentro ha permitido que diversas entidades y organizaciones sociales, como las que hacen parte de la Red de educación de adultos, liderada por la Universidad Pedagógica Nacional, tengan una aproximación al estado de la cuestión, que se caracteriza por una preocupante debilidad institucional y la ausencia de política pública en torno a tal educación.

Considerada, usualmente, en el marco de la atención educativa a poblaciones vulnerables, la educación para jóvenes y adultos no ha logrado tener un lugar propio en el sistema educativo colombiano y sus carencias son injustificables: normatividad incipiente (formulada en 1997); inexistencia de política pública (no hace parte del Plan Decenal y sólo de manera marginal se registra en los planes de desarrollo); desigualdad en la asignación de recursos por adulto (frente al porcentaje asignado por niño) de educación básica; desarticulación de la normatividad existente con otras políticas sociales (equidad de género, educación rural, educación inclusiva, posconflicto); ausencia de estrategias de seguimiento y evaluación sobre el impacto real de las estrategias de Epja; inexistencia de información estadística reciente o caracterización de las necesidades educativas de la población joven y adulta, además de la carencia de sistemas de información confiables.

En relación con las políticas de calidad, la educación para jóvenes y adultos  en Colombia aún no cuenta con lineamientos de gestión educativa (sólo la Secretaría de Educación de Bogotá ha avanzado en este sentido), referentes curriculares (ni de evaluación de los aprendizajes), lineamientos o programas de formación de docentes, propuestas pedagógicas y/o materiales educativos actualizados y pertinentes, ni pruebas de evaluación externa.

Una problemática colateral para el aprendizaje está asociada con la precaria formación de quienes ejercen la función docente en este contexto, la inestabilidad laboral y las bajas remuneraciones que reciben. Los procesos formativos de jóvenes y adultos son desarrollados por particulares contratados por operadores de Modelos Educativos Flexibles (MEF) y por docentes del sector oficial, sin que unos y otros cuenten con formación específica (inicial o en servicio) para tal labor. Es lamentable además, que la mayor parte de las licenciaturas en el país no contemplen la educación de personas adultas en sus currículos.

El análisis desde las políticas de cobertura tampoco ofrece un mejor panorama: escasa oferta educativa en zonas rurales dispersas; precariedad en infraestructura educativa; inexistencia de estrategias de permanencia (alimentación, transporte); baja continuidad entre los ciclos del 1 al 6 (Educación Básica y Media) y baja articulación entre ciclos de Educación Básica y Media y Educación Terciaria.

Es objeto de preocupación adicional el escaso interés del sector educativo por brindar oportunidades de aprendizaje para diversos grupos poblacionales que no han accedido al sistema educativo, han desertado del mismo o no han encontrado opciones educativas pertinentes y contextualizadas: pueblos indígenas, comunidades negras, desplazados, personas con necesidades especiales, personas recluidas en centros penitenciarios y habitantes de las zonas rurales, entre otros.

Desde la perspectiva del derecho a la educación, es importante mencionar el valor de la jurisprudencia de la Corte Constitucional, en particular de la Sentencia T-428 de 2012, en la  cual se exhorta a las entidades territoriales y al Ministerio de Educación Nacional a garantizar la continuidad y la prestación del servicio educativo a la población joven y adulta, así como a garantizar las condiciones para el acceso y la calidad de los aprendizajes.

Frente a este panorama, y reconociendo el rezago del país en torno a los ejes y compromisos del Marco de Acción de Belém, la presente edición de la Revista Magisterio ofrece aportes que enriquecen la mirada sobre el sistema educativo, la formación de docentes, la evaluación y la investigación, eso sí sin olvidar la complejidad de la educación para jóvenes y adultos. En el mismo sentido, también se reconocen los esfuerzos que comunidades, entidades privadas y organismos de cooperación internacional hacen para mejorar las condiciones en las cuales se desarrolla la educación de miles de personas jóvenes y adultas en el país.

 

 

Ver más Ver menos
Detalles del libro
ISBN:

16924053-87

Editorial:

Editorial Magisterio

Número de edición:

Fecha de edición:

22/08/2017

Número de páginas:

65

Pasta:

Blanda

Dimensiones:

1 cm x 27.5 cm x 21.5 cm

Tópicos:
  • Adultez
  • Didáctica
  • Educación y pedagogía
  • Experiencia pedagógica
  • Formación